Cuando nos encuentren 95 NATHANIEL VANCE
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95 NATHANIEL VANCE

El auto no va lo suficientemente rápido; quisiera transportarme allí. Isaac presiona a fondo el acelerador, mientras comunica por radio a dónde nos dirigimos. El hombre, que Isaac me confirmó que es el tal Harry, se retuerce de dolor en la parte de atrás.

Ninguno de los dos habla del tema. Cuando encontremos a Frannie, nos podremos ocupar de qué mierda decir en relación a las uñas de Harry. Por suerte se quebró rápido, y no tuve que hacerle más nada.

—Estamos a cinco minutos —comenta Isaac.

—Que sean dos —respondo, y presiona aún más el acelerador.

El resto de las unidades y el equipo SWAT nos encontrarán allá.

—Ahí —dice Isaac, aparcando a dos calles de distancia. Toma la radio y vuelve a comunicarse con el equipo que aún no llega—. Apaguen las luces y las sirenas. Si no, van a volver a huir.

La oscuridad total y estoy por abrir la puerta cuando me frena.

—No.

—No me jodas, Isaac. No puedo esperar.

Me quito su mano de encima, pero insiste y me toma con más fuerza.

—No, Nate. Ya me jugué demasiado por esto. Yo también quiero encontrarla y también me desespera esperar, pero si algo sale mal… Si algo le pasa, no solo me jugaré mi carrera, sino que cargaré con la culpa por el resto de mi vida.

Lo miro con odio, porque sé que tiene razón.

Maldita sea.

No respondo, pero lo escucho y me quedo quieto a pesar de que todos mis instintos me dicen que vaya. Que el tiempo se está por acabar.

Los minutos parecen siglos, pero en algún momento llega el equipo SWAT. Se estacionan atrás de la patrulla y salen de sus vehículos en forma ordenada, silenciosa y moviéndose con una fluidez letal. Me bajo, al fin, y me acerco al líder del equipo.

—Rodeen la propiedad. Entradas delantera y trasera. Sin puntos ciegos. Entramos por la fuerza a mi señal —ordena a su equipo.

—Voy con ustedes —le informo.

Me mira como si fuera superior a mí, y me dan ganas de romperle la cara.

—No. Eres un civil.

Isaac se adelanta y responde por mí.

—Es un consultor en mi equipo, Robert. Es exmilitar, y está mejor entrenado que muchos de nosotros. Viene.

Me mira de arriba a abajo y finalmente asiente. Isaac a veces no lo parece, pero no solo tiene un alto cargo, sino que tiene el respeto de su gente, de su equipo.

—No la cagues. —Es lo único que me dice.

Nos movemos. El aire es frío, pero el cuerpo me hierve. Mis oídos captan todo: un perro ladrando a lo lejos, el crujido de nuestras botas en el asfalto y el sonido de mi corazón que parece que está por salirse de mi pecho en cualquier momento.

Llegamos a la casa. Una casa normal, suburbana. La luz de la cocina está encendida.

Esperamos a que todos estén en posición, y Robert da la señal.

—Ahora.

El ariete del SWAT revienta la puerta principal. Entramos.

—¡FBI! ¡Manos arriba!

Entro detrás de unos agentes, el arma en posición, pero el lugar parece vacío.

Me desvío hacia la derecha, Isaac a mi lado, junto a algunos agentes más, e ingresamos a la cocina.

Una mujer está de espaldas, con auriculares puestos, sirviéndose un vaso de agua. De pronto se gira, sus ojos se abren por el susto, pero no veo sorpresa en ellos. No la reconozco y no me importa.

Antes de que pueda gritar, un agente SWAT la tiene contra la pared, esposada.

—¡Asegurada!

Cruzando la cocina hay una puerta, de la cual sale una luz tenue.

Me acerco. Isaac me pisa los talones. Lo miro. Patea la puerta, y la madera cede con un estruendo, mientras yo apunto al interior.

La habitación está casi vacía, pero en una esquina, abrazando sus rodillas, está ella.

Frannie.

Levanta la cabeza, sus ojos enormes, aterrorizados por el ruido. Por el horror que ha vivido.

Me ve.

—¿Jack Jack? —Su dulce voz parte todas mis corazas y me derrumbo. Me acerco corriendo y la levanto. La estrujo contra mi pecho, que por fin puede recibir oxígeno.

Lágrimas corren por mi rostro, y no recuerdo la última vez que lloré.

El hielo en mi pecho se rompe en mil pedazos, y de pronto lo embarga una calidez repentina.

—Estoy aquí, Jirafran —digo, mi voz quebrándose—. Estoy aquí. Ya estás a salvo.