Crónicas de un amor real (Diario de una llama gemela) Fase 6.
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Fase 6.

La rendición y la sanación

Rosas y espinas

Mi dolor no fue una promesa, fue esa receta que se elaboró con algo que llamamos verdadero amor.

Porque desde las cenizas que se dejó, también resurge cualquier flor.

Nunca sabemos cuántas espinas tiene una rosa, hasta que la cogemos con nuestras manos y podemos ver… que hasta cuidándola con todo nuestro corazón también nos hirió.

Espinas negras que ni ella sabe que tiene. Porque, si esa rosa tuviera el sentido de la razón, nunca habría querido herir todas esas partes que nos unió.

Y solo diré que para mí eras perfecta, con esas fortalezas, con esa armadura que me hacía perder la cordura… porque una verdadera rosa nunca estará completa sin sus espinas, femenina… divina.

Quien no conozca todas sus espinas… nunca tendrá el verdadero amor de cada uno de sus pétalos. Porque eso no te hace ser una flor que daña… sino que sana.

Fénix alquímico

Un fénix alquímico es un hombre o una mujer que no ha huido de sus sombras, de sus espejos, que se adentra profundamente en ellos y extrae ese dolor despacio… siendo él mismo su atanor, ese recipiente que lo fue transformando.

Comienza creando desde la vulnerabilidad sus auténticas fortalezas, enciende las velas sin miedo a la oscuridad… en ese vacío que solo transformó el sabor de la soledad.

Un fénix no huye de su sombra, de su oscuridad… es caminar, siendo la luz dentro de ella.

Y es donde la verdadera alquimia nace dentro del cuerpo… Si sigues negando la profundidad, la oscuridad… siempre nadarás por encima de la superficie. Siendo así, nunca podrás caminar por las planicies de esos bosques, de esos prados de verano. Y, en los inviernos, en esos planos nevados. Porque un fénix no huye, un fénix renace… porque todos los días se mira… porque todos los días se siente.

Es compartir, no completar

Para mí, el amor es compartir, no completarte a ti. No estábamos juntos porque nos faltara algo, sino porque yo reconozco cuánto valgo yo y cuánto vales tú.

Estar juntos nunca significó llenar nuestros vacíos, significó unir nuestras virtudes y crecer mutuamente. Confío en que cuando nos encontremos de nuevo podamos ver que todo esto nos ha transformado y que toda esa distancia al fin nos ha sanado; vernos desde ese lugar que siempre quisimos, aunque ahora tengamos que hacer todo este camino de introspección… Nunca habrá separación en un amor en expansión.

Anhelos futuros

Por qué el universo elige dormir, cuando podemos perseguir todos esos sueños y todo lo que queremos cuando estamos despiertos.

Y yo te elegí a ti desde el momento en que te conocí... Nunca voy a olvidar la manera en la que nos conocimos... porque no hay ninguna duda de que actuó el destino.

Que lo que sentimos mutuamente se haga eterno y que los anhelos amanezcan cada día desde el corazón, porque no hay nada más sincero que nuestro amor.

No nos definirán

Nuestros errores nos guiarán… por esa senda para poder mejorar, y eso no nos definirá, el miedo nunca nos detendrá, porque tenemos sueños y metas que alcanzar.

La vida no trata de seguir a los demás, sino de seguir tus ideas hasta haberlas cumplido... Sigamos por este camino.

Nunca hay que renunciar a los sueños, a esa persona, a esas ideas, por ese momento de lo que llamamos vida diaria... porque cada paso que damos juntos nos acerca a lo que siempre quisimos tener... Una vida tranquila... lejos del ruido en nuestro remanso de paz... conectándonos con la naturaleza y nuestro animal espiritual.

Resurgir

Aquel día cuando nos desnudamos para ver nuestros torsos desnudos… para hacer el amor, aquel día… vimos algo más… pudimos ver la verdad que se oculta detrás de unos cuerpos, nuestras almas sin máscaras. Te recostaste sobre mi pecho… y me susurraste… «siento tanta paz a tu lado… me encanta esta sensación cuando estoy contigo». ¿Lo recuerdas? Son cosas que nunca se olvidan, ¿verdad?

Nosotros

A veces solo quiero que un día cojamos algo de esa lista mágica que hicimos juntos y hagamos algo que te apetezca a ti y un día hacer algo que me apetezca a mí, porque así, de esa forma se estará construyendo algo real.

Porque cuando trabajamos para construir algo real... es algo que va hacia adelante, sin miedo al fallo... ¿Y sabes lo que ocurre cuando se va hacia delante sin miedo al fallo?

Que se convierte en éxito y en un sueño hecho realidad.

No estás perdida, estás en otra etapa donde tu antigua esencia se fue. Estás en proceso de transformarte, y eso también hay que abrazarlo. Te dije una vez que la oruga no necesita un milagro para volar... solo un proceso para que le salgan las alas... Confía en ti... confía en mí... y confía en nosotros.

Porque a veces hacer el amor básicamente es darnos ese abrazo cuando todo se está derrumbando. Es posible que juntos estemos escribiendo este libro con esa bonita historia que cambie nuestras vidas. Aunque la distancia nos separe, estamos juntos en ese otro plano. Haz tu parte y yo hare la mía. Esa será la forma en que pueda volver a ver esa cara llena de pequitas.

Hacer ver…

Lo que quiero hacer ver al mundo y a todas las personas que lo habitan... con estas palabras es que el amor romántico existe de verdad.

Sí..., ese de las películas y los cuentos.

Sí..., ese que es muy difícil de encontrar.

Sí..., lo sé, hay que rascar mucho y levantar algunas piedras hasta que lo encuentres. Y muchas de esas nos harán daño al levantarlas y seguramente nos duela la espalda mucho tiempo... meses... incluso años.

Pero no os preocupéis, todo eso es un proceso que nos pone el universo, para que cuando llegue el momento sepamos valorar a esa persona mágica que entró en tu vida de forma inexplicable.

Y sí..., las formas inexplicables existen y os puedo asegurar que cuando pase, tú y la persona que tienes al lado lo sentiréis al momento... Vuestras almas se sentirán enlazadas y vuestros corazones unidos por ese hilo rojo de la unión, que perfilará vuestra alma y vuestro corazón.

Con esa persona harás cosas que siempre quisiste hacer, te hará ver la vida de otra forma, te ayudará y te valorará de la forma correcta, porque tu energía te dirá que es tu llama gemela.

Sí..., lo sé, esa sensación que es mágica y que cuando te roza no te lo crees. Esa sensación de calma interior... de serenidad y de paz que no quieres que se vaya jamás.

Sentirte segura, vulnerable, con esa persona que sabrás al instante, porque podrás sacar todas tus emociones sin miedo a ser juzgada. Porque eso es importante... poder llorar con tu pareja de algo que haya pasado, sacar ese lado sensible... que nos quitan al crecer y solo algunas personas lo hacen florecer.

Habrá desacuerdos, por supuesto, no todo es maravilloso en las historias de amor... pero recordad siempre esto...: se solucionará con comunicación y comprensión.

Porque este tipo de amor llega para quedarse… para acompañarte y, por supuesto..., para valorarte.

A ti

A ti, sí, a ti, la que convirtió un paseo por esas calles del centro de la ciudad en un sueño imborrable.

Porque ese día no fue especial por los lugares por los que pasábamos y las cosas que hicimos, sino porque lo estuvimos compartiendo juntos.

Ese beso y esas caricias en nuestras manos. La conexión fue al instante entre nosotros.

Tu risa y nuestras conversaciones se mezclaban con el bullicio de la ciudad, las calles y el ruido de las motos y los coches, pero ¿sabes qué? No existía nada... solo tú y yo importábamos en esa aura que nos envolvía cerca de tu casa. En ese primer beso que no solo rozo tu cuerpo, también tu alma y tu corazón.

Ese día fuimos testigos de cómo se convierte algo cotidiano, algo austero, en algo realmente mágico. Ahora te busco en cada esquina... en cada suspiro y en cada sueño... de que pronto volvamos a encontrarnos de nuevo.

El amor no es fácil

Nadie dijo que el amor fuera fácil... y quien diga lo contrario es que no tuvo un corazón en sus manos.

Lo intenso no agota, no abruma... acompaña procesos desde el alma.

La vida son dos días, mi bella; uno ya pasó escribiendo este texto..., el otro lo viviría junto a ti sin dudarlo en ningún momento. Cuando una misma alma se toca no solo es magnética; fue ver en nosotros la belleza de un alma completa, separada en la chispa de la creación para volver a recordar lo que se olvidó… este verdadero amor.

La persona correcta

La realidad es que la persona correcta no existe, nadie tiene las instrucciones perfectas de cómo funciona una conexión real entre dos humanos completos. Todos estamos cosidos y descosidos varias veces. Parecemos auténticos puzles y rompecabezas… pero todos llegamos con nuestros problemas, nuestros miedos, patrones transgeneracionales y nuestras inseguridades...

Cuando esa persona aparece, tendrá ganas de caminar a tu lado y de aprender juntos cada día, porque lo que de verdad importa es tener a esa persona que está dispuesta a ser parte de tu viaje, comprendiendo y valorando todas esas heridas que tanto marcaron tu alma desde niña.

Esforzarse

Nos esforzamos desde el corazón cada día, pero no importa, la gente solo verá tus errores y siempre seguirán pensando que es mejor huir de una relación donde merecía la pena intentarlo.

Sus miedos disfrazados de ego y heridas de infancia que no se supo sostener... Qué doloroso es cuando no se lo puedes hacer ver.

Hombre alquímico

Dentro de este hombre sabio hay un niño interior que ha sanado. El día que nos despedimos en ese pueblito con ese beso en esos dulces labios… pedí un deseo…: nunca dejes de creer en los cuentos de hadas…, porque ese día te olvidaste de una gran historia… Ven y vámonos al lugar donde nacen todos los sueños… ese sitio donde nos veremos las caras con Morfeo, que solo nuestras almas supieron reconocer y está al fondo de tu pecho… en tu corazón, porque es ahí donde nació todo esto… el amor eterno.

Nunca huiré

Nunca huiré de los recuerdos y de los sentimientos que tenemos juntos.

Nunca evitaré el lugar donde fuimos felices; nuestro corazón, donde siempre habrá unión.

Hoy estuve ahí… en los más profundo de ese gran árbol sabio, el Yggdrasil; en sus raíces me sostuvo y me conectó con esos nueve mundos, donde en todos estamos juntos.

Y, aunque dolió, también respiré. Respiré al saber que hice todo lo que pude, que te sostuve, que te entregué aquello que más miedo me da perder… mi corazón.

Nunca seré el mismo después de esto, me he vuelto más sabio, más maduro y más consciente. Pero soy el que sigue caminando sin ti, el que buscará el amor en cada paso que dé.

Porque no sé amar de otra forma, y esa es la magia que siempre estará ahí, que, a pesar de mis cicatrices, mi corazón volverá a estar listo para entregarse sin límites.

La vida sigue y yo encontraré aquello que siempre soñé, esa alma que me quiera acompañar por esos senderos y montañas escarpadas, para caminar juntos a ese amanecer cada mañana.

El alquimista

Hace tiempo que me convertí en Caronte, el barquero... Bajé por esas escaleras hacia las profundidades. Allí, en ese abismo, encontré ese río, el Estigia, y una barca con mi nombre. Me subí, alcé la mirada a esas aguas y vi allí a todas aquellas almas perdidas... que sufrían. Una voz dentro de mí susurraba que mi labor no era salvarlas... sino acompañarlas.

Fue así como me gané el nombre de alquimista.

Soy esa alma que no le da miedo mirar a las sombras; me convertí en la luz que navega junto a ellas.

Soy esa fuerza que nació de la muerte y de todo lo que la gente teme. Porque desde esos miedos yo no me rompo, me destruyo para renacer con una armadura más resistente, más sincera, más intensa, para que cualquier persona que me conozca pueda ver lo que es ir sin máscaras en el alma.