Fase 7.
Unión y reunión
Luz y sombra
Cuando la luz se vuelva oscuridad en tu alma y cuando la realidad sea un sueño, venceremos juntos a los oniros.
La determinación será la llave que abrirá tú corazón, hacia ese camino llamado nuestra unión.
Amor incondicional
El amor incondicional es ese amor que trasciende en el tiempo y el espacio, porque la energía se cansó de ir despacio, de ponerte a esa persona que te cuidará y te valorará bajo las tribulaciones que tengáis en el camino... Porque esto no fue casualidad... fue acto del destino.
Ese ángel nos marcó y el poder de la manifestación nos unió.
El hilo rojo nos llevó a ese día inexplicable para enlazarnos en este amor que estamos viviendo salido del corazón, donde no tendremos que sufrir más, porque somos esas almas pactadas... marcadas.
El universo te puso al lado de esa persona que nunca se cansará de mirarte a los ojos cada día..., es hora de enmarcar esos momentos que te dan felicidad a tu vida.
Porque este amor que tenemos es el antídoto para el miedo y la ansiedad, para que todas esas sensaciones desaparezcan con algo tan simple que es el abrazar a esa persona que te ama de verdad.
Amor sano
El amor sano sí existe, pero no es fácil, porque nos desafió el uno al otro día tras día en este viaje… en esta historia… en estos capítulos marcados por fases.
El amor sano no es como en las películas románticas, series, obras de teatro… y cuentos de hadas que lo hacen parecer simple. Viene bien cargado con hechizos, pócimas y ungüentos e ilusiones de realismo que parecen haber salido de mitología de chamanismo.
No te hace volar por el universo, te enseña a poner los pies sobre el planeta tierra... a mirar a esa persona de la misma forma que cuando os conocisteis la primera vez.
El amor sano es para aquellas almas que están en sintonía, que quieren seguir creciendo juntos para mejorarse en el camino el uno al otro día tras día.
Envejecer juntos y recordar cuál fue la manera especial con que la vida nos puso al lado, para mostrar esa conexión cuerpo, mental y espiritual.
Fase de enamoramiento
La fase de enamoramiento no es más que una trampa biológica... eso ya lo sabéis, es la única realidad.
El amor de verdad viene cuando terminan esos meses en los que nos convertimos en ese humano con sus fallos de fábrica, con miedos e inseguridades.
La verdad es que somos polvo de estrellas, del mismo cosmos en constante evolución, que quiere construir su mundo alrededor de esa persona especial. Y es ahí cuando entendí que vivir… también puede ser confiar.
Esa historia llena de metas, llenas de objetivos en común, llena de esperanzas y sueños... en la que camináis cada día juntos para verlos cumplidos.
Es ahí cuando te das cuenta de que una relación vale la pena luchar por ella, que cada uno aportáis vuestro granito de arena para seguir juntos mirando las estrellas.
Cuando se vence esa fase de enamoramiento, es cuando se tiene que caminar... porque es cuando te darás cuenta de que tendrás un vínculo de verdad.
Mi sol, mi luna y mis estrellas
La noche cayó y la luna asomó para mostrarte, el camino hacia mí... ese sendero que debías seguir... para recordarte todos los momentos en los que soñaste.
Las primeras estrellas iluminarán el cielo de esperanza, eternidad, para guiarte en tus sueños profundos... para que sigas persiguiendo tus anhelos... para quitarte el miedo que sientes en todos los desvelos.
El sol aparecerá al amanecer, trayendo calma a nuestra alma, la energía universal nos dará poder para progresar cada mañana... Él nos dará ganas de seguir caminando por el presente, seguir consiguiendo los objetivos que tenemos en mente.
La vida nos traerá plenitud, el sol, la luna y las estrellas renacerán cada mañana, porque algunos cuerpos celestes no pueden ser vistos durante el día. Ya es hora de que comprendamos que todo en este mundo es... energía.
Cuando se baje el telón
Llegará ese día en el que no tengas que seguir corriendo... porque esa persona te seguirá eligiendo cada día de tu vida.
Que no se va a ir a ningún lado y que lo único que quiere es acompañarte hasta el final.
Ese final donde estamos envejecidos, contando historias sentados de cuando nos conocimos.
Esas experiencias que nos marcarán el alma nos sacarán sonrisas de haber llegado hasta ahí, porque lo único que quiero es que seas feliz.
Dándonos las gracias por habernos elegido, siguiendo juntos, caminando gracias al destino.
Ese final donde las luces se apagan... el telón se baja... y todo acaba... donde nos cogemos de la mano para salir volando al firmamento.
Esta relación nunca acabará, por eso nuestros nombres quedarán marcados en forma de estrellas para toda la eternidad.
Somos vínculo, somos conexión, somos cuerpo, somos alma, somos la verdadera forma de amar.
Besos diferentes
Si te doy besos en los labios es para que sientas el amor que siento por ti.
Si te doy besos en la nariz es porque quiero sentir el aroma de tu hermoso jardín, porque ahí habita la esencia de la orquídea silvestre y el clavel.
Si te doy besos en los ojos es para intentar acercarme a tu mundo y poder verlo también con los míos, para poder bailar bajo la estela del arcoíris.
Si te doy besos en la frente es para desearte buenas noches y que todo, todo, va a salir bien.
Si te doy besos en la mejilla es para que sientas que no solo la familia hace eso, sino también tu compañero.
Si te doy besos en la oreja es para poder escuchar estas letras y poder sentir tu rostro cómo cambia al escucharlo.
Si te doy besos en el cuello es para hacerte sentir caricias en el alma, donde solo yo puedo llegar.
Y, por último, si te beso en tus partes más oscuras, en tu verdadera sombra, es para rozar tu alma y estar tan cerca de tu pasado, para desde ahí comprenderte mejor, no para lastimarte, sino para amarte en esas partes rotas que, por desgracia… siempre nos dolerán, porque el pasado no es para olvidar… sino para honrar.
Deseos
Deseo poder despertar cada día junto a ti, recorrer tu espalda de caricias. Cuando el sol empiece a asomar por la persiana, poder ver ese momento tan feliz.
Deseo tenerte en mi mente y que sientas que tienes a esa persona que te valora, que te espera a que vuelvas a casa, de ese lugar que tanto nos costó conseguir. Es por eso por lo que merece la pena seguir.
Deseo escucharte al entrar, mientras caminas para darme ese abrazo que nos hace olvidar, donde poder oler ese perfume de verbena mientras preparo la cena para ti, con ese beso de esencias florales para mí.
Deseo que tengamos conversaciones profundas y que, si algo te asusta, miremos de frente a esos miedos que juntos los dominaremos.
Deseo que podamos vencer al rey de los sueños Hipnos, para ver cómo te quedas dormida abrazada a mí, donde los polvos de estrellas hacen ese efecto a partir de ti.
Conseguir que Cronos, Kairos y Aion nos marquen el corazón.
Recorrerte entera con caricias y besos cada punto vital, susurros sinceros directos al universo a ese pacto que nos unió, por si llegara ese día que no despierto… que muero… para que mi alma y mi corazón sepan que se despidieron de la persona que más quiero.
Deseo encontrarte en todas nuestras vidas, con esta misma conexión de fuego en las manos y esos pálpitos en el corazón de sentir que por fin nos hemos encontrado.
Herida desde el amor
Las heridas que nos mostrábamos no quisieron amor. Quisieron control, para no volver a doler.
Y es más fácil escapar, huir, que ver junto a tu persona especial cómo lo podemos solucionar.
Por eso, cuando llegó el amor real y te tocó, lo rechazaste. Porque no te dio poder... ese poder que necesitabas... para sentirte validada. Cuánto duele que te pongan delante de tu espejo... para que sanes con él y al final acabes huyendo.
El espejo te dio la verdad, y la verdad, sí... duele, pero rendirse no cambia esa parte, porque con tu espejo nada sería una pérdida de tiempo... porque tú y yo estaríamos creciendo juntos.
Solo te digo ven... abrázame y cuéntale a mi corazón qué te paso, porque lo nuestro nunca fue una relación... siempre fue un vínculo... una conexión nacida del amor. Desde aquí, en estas letras, te doy las gracias, porque efectivamente fuiste mi reflejo. Mi espejo perfecto.
Mi llama gemela.
La vida son dos días
Dicen que la vida son dos días, así que los elijo pasar junto a ti.
El poder envejecer junto a la persona que me ama, que me regala en forma de miradas, besos y abrazos cada mañana.
No te aferres al pasado con oscuras cadenas, si las rompes, el futuro brillará cerca de tu alma.
Porque lo único que puede romper cualquier barrera es el eterno amor y la alegría de que, cuando me miras, sientas... que encontraste todo eso que quisiste tener en tu vida… Un amor que no huye… un amor que siempre te eligió.
Objetivos que lograr
Quiero que te levantes por las mañanas y que sientas en tu corazón que tienes un objetivo que alcanzar.
Ten por seguro que lo vamos a lograr.
Y ahí estaré para poder ayudarte a gestionar tus miedos, tu ansiedad y tu inseguridad.
Creo que ya te toca dejarte amar y que puedas iluminar las noches más oscuras,
con esa luz que tiene tu alma, que nunca dejará de brillar.
Buscaremos un sitio donde dormir tranquilos y ese prado donde caminaremos descalzos juntos de la mano.
Que sea un sueño hecho realidad y que sepas que mi corazón es para ti, que lo único que deseo es hacerte feliz.
Metas
Me encanta tu personalidad, tu mentalidad y la autenticidad de tu corazón, y es por eso por lo que te entregué mi amor.
Mi meta en la vida no es tener un palacio o buscar todas las cosas que tienen los demás... porque a mí eso... ni fu ni fa.
Mi meta es tener el corazón y el alma plenos de experiencias contigo, una vida de placeres simples, austeros y sencillos. Tener salud y libertad para poder trotar y disfrutar, viendo todos nuestros sueños hechos realidad.
Yo supe y comprendí qué es lo que eras desde ese día... que no tenía que estar allí y que aquello... no tendría que haber pasado..., y ahora estás a mi lado.
Fue ese día cuando supe que eras mi compañera de vida, estoy orgulloso de que hayamos tomado este camino... porque estoy seguro de que nunca nos rendiremos de habernos elegido.