Dolor y amor
Esta es la habitación de los recuerdos, los cimientos que aún permanecen intactos… El tiempo hay cosas que nunca desmorona. En mi mente... en mi memoria, todo esto se convirtió en esa tumba de recuerdos malditos… que te zumban los oídos y te llenan de escalofríos.
Creí que, haciendo manualidades, escribiendo poesía y colgando los cuadros olvidaría esa parte que me tiene atado a ti… A día de hoy… no podría haber estado tan equivocado de que algo así… nunca lo olvidaré.
Perdóname
Perdóname por ser como soy. Sí, amoroso, leal y sincero.
Perdóname por haberte regalado mi alma y mi corazón.
Perdóname por intentar hacerte ver lo que somos cuando estamos juntos: una relación de amor, compañeros que complementan para dar sentido a sus metas y sueños.
Perdóname, pero jugaste con mi ilusión, con mi alma y mi corazón... Cuando se puso difícil solo supiste decirnos... adiós...
Perdóname, nos hiciste unas iniciales por amor... con ese pirograbador... pero lo único que conseguiste fue nuestra perdición, no supiste valorar a esa alma que te ama de verdad.
Perdóname, pero no puedo más... mi alma está rota en mil quinientas piezas que espero algún día poder volver a montar y que algún día me puedas valorar.
Persona bendita
La persona que te ama de verdad nunca dejará de hacerlo, todos los días te sentirá en su corazón, porque es ahí donde se siente el verdadero amor.
La persona que te ama de verdad te apoyará en tus decisiones y, sobre todo, en tus emociones... donde podréis llorar juntos y conseguir evadir esas sensaciones.
La persona que te ama de verdad caminará junto a ti, porque quiere verte crecer y sonreír, ayudarte a cumplir tus metas... porque la felicidad existe y es cuando os tenéis al lado… abrazados, acurrucados, sintiendo vuestra alma unida, que resuena con esa energía mágica que sientes cuando le besas, porque esta vida junto a él estará llena de sorpresas.
Te quiere, te ama, te valora... te respeta y, ahora que tienes algo así, cuídalo y valóralo... El universo nos puso en el camino con la magia de sentir... que por fin te tocó ser feliz.
Demasiado amor para quien no está listo para amar
Nunca olvides que eres demasiado cielo, demasiado océano, demasiado bosque ancestral, esa alma que vino a despertar.
Eres poesía sacada de este corazón convertido en libro, susurros canalizados del más allá, que tu sonrisa es vida y tus manos magia blanca que vibran cuando estoy a tu lado, y esos abrazos son un cálido lugar para un amor que no acabará.
Nunca olvides que eres demasiada mujer, demasiado hombre para esas personas que no te supieron valorar.
Poder verte, reconocerte, fue algo que no olvidaré, fue una pena que te tuvieras que marchar y que no pudieras ver todo este amor que tenía para dar, para seguir cultivando esa relación de verdad.
Porque desde ese día solo confío en que nos volveremos a encontrar.
Mi alma nunca se fue
Mi alma nunca se fue... seré el alma que no se apagó, pero que recordó desde mis sombras por qué renací; este sentimiento es lo que me hace seguir.
Cada grieta me construyó, recordando trozo a trozo por qué te fuiste; raíces profundas que nunca viste sosteniendo todo lo que fui. Mis sombras fueron mi jardín, algo que no merecía me hizo sufrir.
Transformé todo esto en poesía, es la única forma que tengo de poder verte todos los días.
Entender…
Cuando entiendes que el hombre que te quiere se preocupa por verte... todo cambia de perspectiva.
Ese día sabrás que todo sucedió como debía, para guiarte al lugar donde siempre debías estar... Son abrazos, miradas, risas y lágrimas. Porque en los ojos correctos ser sensible y emocional nunca será un problema, ahí residirá el amor de verdad... una persona con la que poder llorar.
Brillo de estrella
Me encanta mirarte a los ojos, porque es donde comienzan las estrellas.
Me encanta hacer todas esas cosas por ti... hacerte sentir querida, valorada... amada…, porque era la única forma de que pudieras ver realmente qué hacen las estrellas... Brillar, porque es lo que hacen cuando tienen un corazón puro a su lado.
Aun así, parece que no fue suficiente para que decidieras quedarte... Lo que tenías al lado... era un hombre que te amó de corazón.
Nunca debí
Nunca quise dejarte entrar en mi vida, porque sabía que, si lo hacía… sufriría.
Nunca debí quitarme la armadura en aquella cafetería… Si algo salía mal, algo me apuñalaría.
No debí darte la mano, ni besarte aquel día… ni tampoco ir a tu casa… Cuando te vi en aquel lugar… supe que eras tú… Desde entonces me siento… atado, encadenado a algo que no tiene explicación.
No tengo respuestas para todo lo que sucedió, pero sí puedo comunicarte que la magia siempre existió dentro de nosotros.
Lo deseo profundamente, porque desde que te conocí volví a amar como te amé a ti. Porque esto no son solo palabras bonitas, es la historia real de un amor que siempre estuvo entre tú y yo.
Los dormidos
Me pregunté muchas veces por qué estamos dormidos, en un sueño profundo emocional, cuando nos toca ese amor de un corazón puro... Amamos como sabemos, lo cuidamos poco y, cuando es algo que de verdad puede funcionar... nos marchamos corriendo cuando se pone difícil.
Con este libro y estas letras quiero dar las gracias a quienes están ahí. Que, aunque el ruido del egregor colectivo nos meta presión con que es mejor la individualidad, lo efímero y lo fugaz, siguen apostando por el amor de verdad.
Son esos corazones sacados de la intensidad, los que parece ser que sí saben cuidar.
- Las personas que no huyen.
- Las personas que te respetan.
- Las personas que cocinan vuestros platos favoritos y las que dejan una simple nota con algo bonito.
- Las personas que te eligen cada día.
- Las personas que te cuidan como si fueras lo mejor que han conocido en su vida.
Y sí, tal vez... estuviéramos dejando atrás a personas, esa conexión real por no quedarnos a construir algo verdadero en medio de este mundo que siempre se ha estado conformando con lo inmediato, saliendo los fines de semana a pasar un «buen rato». Vivimos en un mundo rodeado de millones de redes sociales donde los likes, los seguidores y las fotos perfectas son lo que más nos llena; donde todo es simple, fácil y rápido. Porque tienes mucho en un solo clic.
La solución no era huir... de esa persona que siempre quiso verte sonreír. Me hubiera gustado que confiaras en esa magia, esa magia que una vez nos unió. Que marcó para siempre nuestro corazón.
Semilla estelar
Ya no hay distancia entre tú y yo, el amor trascendió a través del sonido, la luz y la vibración. Cruzando juntos nuestras almas hacia la quinta dimensión.
El polvo estelar nos cubrió a los dos en esa creación, sin espacios, rociando cada parte con ese polvo para que nos pudiéramos encontrar. Cada señal que veías dice que sí, soy tu semilla estelar... Qué gran verdad.
Estabas en el sitio correcto; por tus miedos decidiste marcharte, te alejaste... ahora solo podemos sentir los ecos de nuestras almas, que se inspiran a través de la distancia.
Queriendo caer al suelo... lástima que por el cosmos nos toque vagar con ese silencio. Ahora nos toca respirar y crecer.
Esto no es pérdida, flotaré con el viento, donde nos veremos de nuevo, donde todo podría surgir. Volveré a sentir, sigo aquí en el fluir de esta verdad, porque sé que tú y yo nos volveremos a encontrar.