Crónicas de los secretos: El despertar I 32
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La Sylver controlada por esa entidad comienza a lanzar fuego hacia los chicos, los cuales protegen a Tina, que se encuentra escondida detrás de un mueble, tan pequeña, tan indefensa.

Y es que, sus habilidades ahora mismo no podrían hacer más que pintar, o encontrar mi esencia, como parece estar haciendo, ya que mira a todos lados con desesperación.

Ella gira su cabeza en mi dirección, no donde se encuentra la otra Sylver, sino que, me mira directamente a mí, pareciendo tener una pizca de esperanza.

Como si ella pudiese ver a través del muro invisible que nos separa.

—¡Encuentra tú esencia! – me grita ella, a lo que siento como la criatura fuerza su agarre en mi cabello, con la intención de evitar que me vaya. – ¡Piensa en tus seres queridos! ¡Piensa en Michael! ¡Debes recuperarlo!

Cerré mis ojos, sintiendo una furia al recordar a Michael y el hecho de haber sido dañado sin que él lo mereciera, por lo que tomé la garra de la criatura, sintiendo como es algo viscosa, pero no me importó mucho.

Canalicé, teniendo una ira inmensa, aquel fuego interior.

Pensé en mi dragón interior.

En mi humanidad.

En mi esencia.

En todo lo que me mantiene en la realidad.

En mis padres, los cuales no están involucrados en este mundo, pero sé que en algún momento estarán por aquí, descubriendo que existe algo más de la simple humanidad, algo que no es mundano. Algo que nos hace especiales a los involucrados en lo arcano.

En mis amigas, las cuales están claramente molestas conmigo por el tema de la profecía de lo cual no tengo realmente culpa, sino que, soy una víctima más de los sucesos arcanos que nos rodean. Además del problema en el instituto del cual tampoco he tenido culpa, ya que he sido controlada por un ser que desconozco y realmente espero que ellas puedan entenderlos, ya que son importantes para mí.

En Colin, el cual no sabe que ahora mismo la estoy pasando mal, pero sé que sería el primero en brindar ayuda, ya que es un ser realmente especial que me ha hecho sentir tantas emociones positivas. Pero, no dudo en que es un buen chico con buenos sentimientos, los cuales me han hecho enamorarme de él en poco tiempo, por la conexión que tenemos, que me hace sentir impotencia al no poder hacer mucho ahora mismo, pero qué, haré lo posible por regresar a él, ya que merece explicaciones sobre lo sucedido anteriormente y, lo que sucederá después.

No pude evitar pensar en todo lo que me haría volver a mi cuerpo, para poder pelear con aquello que quiere robarme todo, que quiere acabar con mi existencia, pero yo no le permitiré aquello.

Grité fuertemente, sintiendo como se calientan mis manos, haciendo que la criatura chille tanto.

En otro momento me habría roto los tímpanos, pero ahora mismo siento un poder inmenso que, me hace sentir invencible.

Que me hace sentir poderosa.

Aquella criatura me alzó y con rapidez me lanzó lejos de mi salida, quedando detrás, haciendo que la vea de frente.

A lo lejos aún puedo ver a los chicos luchar, pero parece ser que comienzan a perder la batalla, por lo que podrían morir.

—Sylver… – susurra la criatura, por lo que le miro y una Blair aparece tomando posesión del cuerpo.

—Blair… – murmuro, poniéndome de pie. – Tu…

—Vaya… veo que intentas recuperar tu esencia pero… fallarás en el intento.

—Pareces muy segura – murmuro, con evidente molestia.

—Claro que estaré segura después de que te hice mi peón – sonríe. – Tu vida está bajo mi control, yo soy quien maneja los hilos – su voz comienza a volverse más… macabra, como si fuese algo más lo que se encuentra presente. – Yo soy quien está a cargo de tu destino, prodigio de fuego.

Ella se lanza hacia mí, pero yo la ataco con mi fuego, impidiendo que me toque siquiera, lo que parece enfurecerla.

Pero, algo parece comenzar a salir de su espalda.

Unas alas se asoman, pero no cualquieras, son cuatro alas enormes que la alzan por los aires y con ellas, se dirige hacia mí, tomándome del cuello para alzarme con ella.

Intento hablar, pero mi voz no sale, lo que parece hacer feliz a la pelirroja, la cual me mira con sus ojos teñidos ahora de rojo, pareciendo expandirse alrededor, como mi yo controlada en la realidad, solo que es diferente color, como si el poder que ahora mismo muestra, sea mayor que el que me controla en la realidad.

Intento soltarme de su agarre, pero es imposible.

Así que cierro mis ojos, dejando que el destino haga lo que tiene planeado, esperando algún ataque de su parte, algo que me haga derrotarme.

Algo que me haga acabar con mi vida.

Porque ahora mismo me siento expuesta a cualquier daño que pueda hacerme.

Estoy sola.

Blair me ha tomado en una posición imposible de librarme, por lo que me queda esperar lo peor.

Pero…

No todo parece salir como planea.

Ya que, una enorme luz comienza a rodearnos, cosa que le molesta visiblemente a Blair, la cual intenta retirarla, pero es imposible.

Una Nora, hermosa como siempre, se aparece detrás de ella, portando unas enormes alas brillantes, como su cuerpo mismo, y una mirada llena de odio.