31
La tarde pasó con tranquilidad.
Yo me encuentro mirando mi celular, esperando que Colin me responda ya que le he mandado varios mensajes, intentando hablar con él para explicarle lo sucedido, pero él no parece querer saber de mí.
Al parecer hay mucha señal para celular en el dormitorio de Catrina, o mejor dicho, Tina, como le gusta que le llamen.
Ella me dijo que su madre se siente más segura teniendo señal para su celular y así poderse comunicar seguido, que, por cierto, no ha sabido de ella desde ayer, por lo que se ha preocupado, intentando ver en sus sueños algo que la ayude a saber dónde se encuentra, pero no hay nada.
Tina tan solo pinta algo que está viendo ahora mismo, algo relacionado con la esencia que me acompaña, lo que nos ayudará a descifrar lo que es, así que me limito a quedarme sentada en el suelo, sin molestarla.
Y sin dormir.
Aunque el cansancio se apodera de mí, intento mantenerme despierta, bebiendo chocolate que Tina ha seguido preparando, además de unos snacks, ya que ella dice que eso me mantendrá alerta.
Pero mi cuerpo no lo siente así.
Algo comienza a recorrer mi interior.
Es como el fuego, quemándome poco a poco, pero no siento dolor.
Solo siento el calor.
Miro hacia Tina, la cual no se percata de mi malestar.
Mi vista comienza a nublarse, por lo que me golpeo el rostro con mi mano, pero eso no evita que sienta como en breve caeré desmayada.
Intento decir alguna palabra, pero nada sale de mi boca, como si el fuego quemara las palabras que intento sacar.
Mi respiración comienza a fallar, por lo que vuelvo a golpearme, ésta vez más fuerte, lo que hace que Tina salga de su trance para girarse, al momento en que caigo desmayada al suelo.
✵
La oscuridad me recorre entera.
“Sus almas pertenecerán por siempre a la oscuridad”
Aquellas palabras resonaron por todo el lugar.
“Pertenecerán por siempre a la oscuridad”
Aquella voz comienza a intensificarse
“Por siempre a la oscuridad”
La voz parece más monstruosa.
“A la oscuridad”
De pronto, todo se volvió silencioso.
Tan solo mi respiración puede escucharse en este ambiente tan oscuro, amplio y… solitario.
“OSCURIDAD”
Aquella voz monstruosa grita, haciendo que algo me golpee, creando cortes en mi rostro que me arden, por lo que grito, para después caer de al suelo, golpeando mi rostro con él.
Me levanto con dificultad, mirando a todo mi alrededor, notando que me encuentro en un pasillo que parece no tener nada debajo, como si fuese un puente extraño.
Camino por él, mirando hacia el fondo, notando oscuridad pura en ella, pero un escalofrío me recorre entera.
No estoy sola.
Definitivamente no lo estoy.
Algo me mira.
Puedo sentir la mirada de un ser monstruoso, al que desconozco, pero que sé que es malo, por como parece disfrutar el alimentarse de mi esencia.
De mi humanidad.
De mí.
Suspiro, caminando por el puente, notando un frío que comienza a helar cada parte de mi cuerpo, por lo que el vapor sale de mi boca.
Una neblina pasa por alrededor de mis pies, haciéndome mirar a todos lados con confusión, hasta ver una silueta al fondo, justo de dónde vengo, lo que me hace retroceder un poco, hacia lo que parece ser mi salida.
Aquella silueta comienza a acercarse hacia mí, pero cada vez comienza a parecer más veloz, por lo que me doy la vuelta y corro, notando una luz al final de aquella salida.
—Sylver… resiste – escucho la voz de Tina.
Algo parece acariciar mi rostro, lo que me hace sentir de algún modo segura, como si aquello proviniese de la realidad y no de este extraño lugar.
Siento como la respiración parece fallar al momento en que la neblina alcanza mi torso, aunque me hace sentir bastante frío, parece evitar que me mantenga con vida.
En mi mente se presenta Colin, su rostro, su sonrisa, el hecho de estar enamorada de él y que él lo esté de mí.
El pensar en él, comienza a mantenerme de pie.
—¡Sylver! – grita Javis. – ¡Basta!
No comprendo lo que sucede en la realidad, pero… por alguna razón siento que no me encuentro en mi cuerpo, que alguien maneja los hilos de mi destino.
No puedo rendirme.
No puedo permitir que aquello me siga controlando.
Soy fuerte.
Debo serlo.
Finalmente, aquella luz se hace cada vez más cerca, pero la criatura igual lo está, puedo sentir sus pasos tan cerca de mí, como si estuviese a punto de alcanzarme.
Segundos después, siento como unas garras me toman del cabello al momento en el que veo a través de esa luz.
Javis, Tina, Oliver y Ezra se encuentran en el laboratorio que parece haberse reparado en estos días, ya que no tiene ningún hoyo en el techo.
Pero… hay algo más.
O mejor dicho, alguien más.
Me encuentro yo, o bueno, aquella cosa tomando posesión de mi cuerpo, pero hay algo diferente en mí.
Mi mirada no es la misma.
El negro se apoderó de mis ojos, además de haberse expandido un poco alrededor de ellos, mostrando esa mirada asesina que, por lo que veo, no planea cambiar su objetivo principal.
Realmente asesinarlos.