Crónicas de los secretos: El despertar I 22 #2
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—Vaya… esperaba la respuesta por mensaje, pero debo decir que en persona me gusta más – Oliver sonríe, tomando la mano de Cat para después depositar un corto beso en ella.

A lo lejos, puedo notar la mirada de Javis en nosotros, sobre todo en ellos, y por su reacción, puedo notar como el cree que tenía razón sobre los sentimientos de Cat.

—Venimos por esto – dice Joselyn, tomando la pulsera que Cat tenía en su mano, para después mostrársela al chico, a lo que él se extraña.

—¿Una… pulsera? – alza la ceja, para después girar su rostro y posar su vista en mí. – Hey, mi querida Sylver – sonríe, tomando mi mano y haciéndome girar en mí mismo lugar. – Te sienta bien esa sudadera – habla, mirando mi atuendo, lo que me hace recordar que llevo la de Colin, por lo que me ruborizo. – Pero claro, la mía quedaba mejor, lástima que tu novio sea muy posesivo como para quitarte la mía, pero bueno, no juzgo – suelta mi mano y alza las suyas, sonriendo al ver como Colin parece molesto. – Vengan conmigo.

Recibo las miradas de mis amigas, pero decido ignorarlas para poder seguir a Oliver, el cual nos guía por ese laboratorio, con un Ezra perdido en sus pensamientos caminando a su lado.

Finalmente llegamos hacia donde se encuentra Javis, el cual alza la ceja, mirándonos.

—A un lado gafitas – dice Oliver, moviendo un poco a Javis. – Necesitamos analizar esa pulsera – nos señala con la cabeza, a lo que Javis se pone de pie, acomodándose su ropa.

—Esa pulsera es… – comienza a hablar Javis, tratando de comprender la razón por la que estamos presente.

—Es un moderador – responde Cat, entregándosela con nerviosismo, puedo notarlo en su forma de actuar. Yo sonrío al ver como sus manos se rozan, lo que hace que ella se ruborice, pero él parece firme, simplemente se da la vuelta y mete aquella pulsera en una máquina que no había visto.

Aquella máquina parece contener una caja transparente, en donde se encuentra la pulsera, flotando un poco por alguna razón desconocida para mí, pero los chicos parecen saber perfectamente lo que hacen, ya que Oliver comienza a escribir en un teclado, sin parar.

Noto como su mirada se pierde en la pantalla y al acercarme un poco, veo como sus pupilas se tornan blancas, pero se mueven de un lado a otro sin parar, como si no tuviese control de ello.

—Así funciona su habilidad – escucho hablar a Javis, el cual parece haberme visto confundida, por lo que lo miro. – Retiene la información del laboratorio de esa manera, como si viera más allá de la información que la máquina muestra.

—Vaya… no sabía que él era laboratorista – vuelvo mi mirada hacia Oliver. – Y es aún más sorprendente que retenga información… es decir… eso es de personas inteligentes – escucho unas risas detrás de mí, a lo que me río igual, ruborizándome un poco.

—No siempre es tan coqueto – murmura Ezra, hablando por primera vez. – Es su fachada, pero él es muy inteligente.

Yo solo me limito a asentir, intentando comprender todo lo arcano, ya que sigo siendo nueva en esto.

Finalmente, Oliver se detiene, para después mirarnos y señalar con su cabeza hacia el centro de la habitación, donde se encuentran los cristales.

—¿Están listos para ver el reciente recuerdo de la pulsera? – pregunta Oliver, a lo que nos miramos extrañadas. – Necesito verlo para poder encontrar la fisura.

—¿Fisura? – pregunta Cat y el rubio platinado asiente. – Eso es imposible, no podría tener una fisura o ya nos habríamos dado cuenta…

—La fisura solo la podemos apreciar aquí, al parecer es tan diminuta que ninguna otra habilidad habría podido verla – explica Oliver. – Es por ello que necesito ver sus recuerdos para después saber cuándo se hizo.

—Pero… ¿Cómo es que tiene recuerdos? – pregunté, confundida. – Es decir, es una pulsera…

—Está hecha a base de vegetación – explica Oliver. – La vegetación tiene memoria, tiene recuerdos, así que es más fácil analizarla, ya que podemos entrar en su palacio mental para poder ver de dónde se originan los daños.

—¿Palacio mental? – pregunta Magnus. – ¿Puedes entrar?

—Mis habilidades me ayudan en eso – sonríe Oliver, para después mirarme fijamente. – Soy muy inteligente, más de lo que piensas – me guiña un ojo, haciéndome ruborizar. ¿Todo este tiempo escuchó lo que decía? – Mi habilidad consiste en analizar al otro sujeto, el poder entrar en su mente o en la base de datos. Por ello soy muy solicitado en las dimensiones.

—Te metes en la mente de las criaturas – murmuro y él asiente.

—Así de sencillo – se recarga en su asiento.

—¿Existe alguien con la misma facilidad para entrar en el palacio mental?

—Podría entrar alguien que viaje al mundo de los sueños – se encoge de hombros. – O quizá que lea las mentes, también tiene facilidad.

—¿No es lo mismo?

—No, una cosa es leer mentes y utilizar su conducto para pasar a través de él y estar con facilidad en el palacio mental. Y otro muy diferente es analizar las fisuras de las personas o criaturas, todos tienen una, aunque sea diminuta, eso me facilita el analizarlo en mi mente para después pasar a través de él.

Lo miré sorprendida, es increíble lo mucho que aprendes en este lugar.

Sentí la mano de Colin tomar la mía, mientras todos miramos hacia el centro, el cual brilla al inicio. Los chicos que se encontraban presentes en la sala, se van, dejándonos solos al grupo que veníamos desde un inicio, junto con Javis, Oliver y Ezra.

Ezra se sienta junto a Colin, comenzando a teclear sin parar, lo que parece hacer efecto en el centro.

Finalmente, aquel brillo ilumina toda la sala que se encontraba a oscuras, provocando que nos quedemos sin vista por algunos minutos que parecen eternos.