21
Mis ojeras están marcadas, lo puedo sentir.
Pero es por no dormir bien en toda la noche, pensando en el por qué ha cambiado el cuadro tan repentinamente, mostrando como la profecía parece ser cada vez más real.
Mas cercana.
Mis pensamientos no me dejan prestar atención a la profesora, la cual se encuentra dando una clase de teoría, aunque no le gusta, el hecho de que algunas hayan fracasado en las practicas, la ve obligada a impartir la teoría que tanto odia.
Pero no tuvo elección, quiere prepararnos de la mejor forma posible y demasiado rápido para mi gusto, que parece estar apresurada hablando sobre temas diversos que, según ella, debemos saber a la perfección.
Pero hay algo que no entiendo.
Y es el hecho de no ir a misiones como los chicos, y como la tal Blair.
Genial.
Otro pensamiento intrusivo que no me dejará dormir de nuevo.
Realmente me pregunto si ella sabrá sobre estos temas, es decir, son importantes para las misiones, las cuales nosotras no hacemos, pero ella ha sido la líder de ellas, o al menos eso me contó Catherine, en uno de sus múltiples ataques a las almohadas de nuestra habitación, justo mientras ella cortaba con una navaja su tela, dejando todo el relleno en el suelo.
Metí mi mano en la sudadera de Colin, sintiendo un papel doblado, haciéndome recordar a Oliver, el chico rubio platinado que parece ser coqueto, pero de alguna manera respetuoso, quizá cuando le conviene, aunque aquello parece molestarle a Colin.
O quizá algo más le molesta.
Pero en fin, con tanto pensamiento nocturno y ahora, sumida en ellos, olvidé entregarle la nota a Cat, la cual parece prestar más atención que yo, ya que se le ve ansiosa, escribiendo todo en su carpeta colorida, con su plumón de color rosa.
En el comienzo de la hoja puedo notar el enorme título de “LINAJES”, bien escrito, como si se hubiera tomado el tiempo en hacerlo bien.
No pude evitar pensar en Michael y en el hecho de que pertenecemos al mismo linaje, pero claro, él fue el prodigio que intensificó la habilidad de fuego, creando la forma del dragón, o al menos así lo creo, ya que, si me pongo a pensar, ese dragón parece tener una forma única que no ha sido coincidencia.
Probablemente él le puso parte de su esencia cuando decidió liberarlo de su prisión mental.
Si.
Prisión mental.
Justo en la que pienso que me encuentro cuando lo suelo ver, ese lugar tan cómodo, pero a la vez tan opresor, como si no tuvieses alguna manera de salir de él.
O quizá solo son mis pensamientos.
Pero, es extraño el cómo te hace sentir un lugar así, con una entidad que existió hace algunos años y que su vida haya sido sacrificada por un ente aún mayor.
Un golpe en mi mesa me hizo sobresaltarme un poco, viendo como la profesora se encuentra mirándome, mientras algunas chicas emiten algunas risas a lo bajo.
—Espero que tus pensamientos sean sobre la clase – dice la profesora, tan seria, más que otros días. – Ahora dime el significado de linaje.
Yo miré a mi lado, notando la mirada de todas en mí, mientras una Cat parece hacerme gestos para que responda, por lo que me aclaro la garganta, antes de responder.
—Es una… conexión entre distintos… distintas especies – miro a la profesora, la cual alza la ceja. – Es decir… – suspiro, recordando lo que Michael me contó. – El linaje es la unión de esencias, es el creador de una nueva “familia”, que, aunque no es de sangre, es emocional, capaz de atravesar dimensiones, con tal de permanecer en el cuerpo que tenga la misma esencia del portador inicial. El propósito de la naturaleza es que el linaje siga con vida, sintiendo la comodidad del siguiente portador del emblema – trago saliva, nerviosa. – Solo mientras el cuerpo del siguiente portador sea lo suficientemente fuerte para poder sobrellevar esa pesada carga.
La profesora asintió con su cabeza, para después regresar al pizarrón, en donde hay escritas varias cosas, entre ellas la palabra “linaje”, “prodigios”, “emblema” y “dimensiones”.
Al mirar a Cat, pude ver como ella me sonrió leve, alzando ambos pulgares como si hubiera hecho un buen trabajo.
—Lo que dijo su compañera es cierto, a excepción de una cosa. El linaje es incapaz de atravesar las dimensiones – me mira, a lo que yo la miro confundida. – Jamás se ha visto nada como eso e incluso en los diarios de Lysandro, jamás se ha hablado de ello. Así que es sumamente imposible aquello. Lo que nos deja con un solo conocimiento, y es el hecho de que los linajes se han extinguido, ya que, como comentó su compañera, el linaje busca la esencia de la otra persona que será su siguiente portador, pero ya nadie puede superar o ser similar al inicial. Eso lo comentó Lysandro en su diario número 40 – alza un pequeño libro con su mano, puedo reconocer el cuero en él. – “Los linajes se irán perdiendo conforme pase el tiempo, ya que la esencia de las personas comienza a cambiar gracias a las anomalías que surgen entre dimensiones” – lee lo que parece ser un texto del diario. – El equilibrio entre habilidades dejó de verse como tal, tras la desaparición del ángel, creando un caos entre dimensiones que, sus compañeros del otro instituto, intentan solucionar – camina entre las mesas. – Es por ello que, es difícil dar con nuevos prodigios, el único que existe o mejor dicho, existió, fue Lysandro. Todos pertenecíamos a su único linaje – nos mira a cada una. – Por ello es nuestro ángel supremo, nuestro único emblema. Lo que nos hace seguir de pie, intentando equilibrar el balance de lo arcano.
Todo el salón se queda en silencio.
Mi mano se alza, por lo que la profesora me mira, esperando a que hable.
—Pero… si se llega a dar la casualidad de que… un linaje siga con vida y haya atravesado las dimensiones… ¿podría dar inicio a un nuevo mundo?
La profesora se acerca a mi mesa, con el semblante serio.
—Si se llegase a dar, lo que es imposible, daría esperanza para el nuevo mundo. Digamos que todo volvería a ser como antes, los errores del pasado se enmendarían y el instituto sería un lugar seguro – mira a todas. – Porque la realidad es que no lo estamos, vivimos en constante guerra con seres que traspasan los portales que Lysandro siempre protegió, que cerró, pero su protección se debilita – me mira. – Es por ello que un alma en pena logró atravesar nuestro centro de prácticas.
Algunas chicas comenzaron a entrar en pánico, a lo que la profesora intentó calmarnos.
—Pero ya tendremos a Blair, ella sabrá qué hacer – dice una chica, al fondo.
—Aunque ella ha entrado a las dimensiones, se necesita más habilidades arcanas para poder detener todo mal – comenta la profesora, volviendo a su escritorio, haciéndome pensar en la conexión que tiene esto con las cuatro prodigios de la profecía – Por ello los chicos nos ayudan, ellos hacen el trabajo pesado.
Escuché una risa burlona, proveniente de Joselyn, la cual parece molesta por ese comentario.
—¿Y nosotras? – la profesora la mira. – ¿Acaso no somos lo suficientemente fuertes como para enfrentar las dimensiones y los peligros que conlleva?
El timbre sonó, notificando que las clases han terminado, por lo que todas se ponen de pie, con intensión de salir.
Pero la profesora se adelanta, evitando responderle a Joselyn, lo que hace que la pelinegra niegue con la cabeza, en contra de ello.
Me giro hacia Cat, la cual parece estar dibujando algo en su carpeta llena de escritos de clase. Pero no emito palabra alguna, simplemente le pongo la nota encima, haciendo que ella me mire extrañada.
Cat la toma y la comienza a leer, para después mirarme sorprendida.
—Esto…
—Es de parte de Oliver – murmuro, a lo que ella se ruboriza.
—¿Cómo…?
—Me lo topé ayer, cuando salí de la enfermería o… eso – suspiro. – Me dijo que te la diera.
—Es una invitación al baile de Halloween – parpadea un par de veces. – Eso quiere decir…
—Tendrás tu cita para ello – sonrío levemente, a lo que ella suelta un pequeño grito.
—No puede ser, debo tener mi disfraz – mira de nuevo la nota. – Él quiere combinar…
—¿Ya sabes de qué?
—No, pero me dio su número para ponernos de acuerdo – se muerde el labio.
Estuve a punto de decirle algo, pero el sonido de unos tacones se escucha desde el pasillo.
Por alguna razón siento un escalofrío en mi cuerpo, lo que me hace girar mi rostro hacia la puerta, la cual se encuentra cerrada.
Todas las chicas parecen platicar muy a gusto en sus lugares, algunas encima de sus mesas, sin percatarse de ese sonido que, para mí, suena tan fuerte, como si estuviese a mi lado.
Cat parece un poco asustada por el rostro que debo tener, ya que me mueve de un lado a otro, haciendo que reaccione.
—¿Qué sucede? – noto como Camille y Joselyn se acercan a mí.
Abrí mi boca, intentando decir algo, pero la puerta se abrió de golpe, haciendo que todas giremos nuestros rostros, viendo a una pelirroja con curvas, su cintura diminuta me hace pensar que la chica no se alimenta con nada, pero probablemente se deba al ejercicio que debe hacer constante para poder continuar con las misiones que debe hacer.
Su cabello largo y rojo intenso brilla, como si el sol lo iluminase, aunque se encuentre dentro del instituto.
Su sonrisa es abierta, mostrando unos enormes y perfectos dientes, en medio de unos labios carnosos de color rojo, como su cabello.
Su maquillaje es algo cargado, pero no le queda mal, hace ver una piel pálida, como si realmente no le diera nada de sol.
Casi podría decir que su atuendo da una similitud de una sirena, al igual que su presencia como tal, su energía como persona me hace sentir un tanto incómoda, por alguna razón no puedo permanecer cerca, es como si ella misma me hiciera sentir esa incomodidad extraña.
Noto la mano de Cat apretando mi muñeca, claramente molesta.
La mirada de la pelirroja cae sobre nosotras, pero sobre todo hacia mí, para después pronunciar unas palabras tan duras y con una voz arrogante que me hace sentir un coraje dentro de mí.
—Finalmente conozco a la zorra que quiere arrebatarme a Colin.