16
Mi corazón late con fuerza.
De pronto, mis manos sienten algo suave.
Al bajar la mirada, noto el pasto en ellas.
La criatura ya no se encuentra cerca, por lo que me pongo de pie, notando como me encuentro en un bosque, pero no cualquiera. El bosque es el mismo del cuadro que vi en la biblioteca.
Aunque parece haber mucha más oscuridad, además del frío que parece hacer, por lo que me abrazo a mí misma.
“Concentra el calor en ti”
De nuevo es Michael, me habla como si estuviese cerca, pero al ver a mi alrededor, él no se encuentra presente, me decepcioné un poco al darme cuenta de que solo me habla mentalmente, pero a la vez es bueno, ya que las chicas e incluso la profesora junto con la directora podrían verlo, un “fantasma” ayudándome con mi ejercicio.
Sacudí un poco mi cabeza, tratando de despejarla y así poderme concentrar en el bosque.
Primero caminé lento, intentando memorizar por donde camino, porque podría perderme, así que busqué patrones como las ramas de los árboles, algunas plantas o incluso el suelo, si es más plano que el resto.
Con mi dedo, intenté hacer unas marcas en los árboles utilizando fuego, pero no demasiado para no quemarlo.
Cerré mis ojos y canalicé aquella habilidad para poder controlarlo lo más que puedo y, al abrir mis ojos, vi como una marca negra se encuentra en el árbol, lo que me hizo sonreír.
Finalmente, pude controlarlo.
“Lo haces excelente.”
Musité un “gracias” mentalmente, sin siquiera saber si él me escucharía, pero no podía dejar pasar ese agradecimiento.
Hice caso a Michael, sobre concentrar el calor en mí, lo que me funcionó para poder controlar el frío que siento, sobre todo estando más dentro del bosque, ya que la humedad es enorme y el calor es lo que me mantiene segura, además de cómoda.
Primero pensé en mi familia y en que le llamaría esta noche, ellos no han sabido de mí desde que entré a clases, así que podría contarles un poco sobre mis clases, claro, evitando la parte de las habilidades.
Después pensé en Colin, en la forma en que me ayudó a controlar el fuego, en que nuestras habilidades se conectaron de una manera tan increíble y única, finalmente podría ser yo misma con alguien, sin temer a dañarle porque ese daño jamás sucedería.
Al final, pensé en mí, en que he cambiado mi personalidad en estos días, ahora me siento un poco más… aventada, más confiada en cuestión de las personas. Antes no podría hablar con personas, o convivir más con ellas, incluso reír o beber, como aquel día que estuve en el bar, viendo a mis nuevas amigas bailar y cantar, mientras el alcohol se apodera de ellas, al igual que lo hizo conmigo. Este sitio me hace sentir yo misma y solo podré seguir así si aprendo a controlar el fuego, lo que me hace sentir viva.
Esto me hace tener un último pensamiento, sobre lo que me dijo Javis y el hecho de que mis habilidades se descontrolan por mis emociones, pero es difícil cambiar eso ya que soy una persona muy sentimental, muy emocional y… es complicado evitar aquello.
El calor me abraza de una manera tranquilizadora, haciendo que todo mal pensamiento se esfume y solo pueda pensar en el fuego protegiéndome.
De pronto, algo brillante se posicionó a unos metros delante, escondido entre unos arbustos, lo que me hizo pensar en la esfera de la prueba, por lo que corrí hacia él, pero… un ruido estruendoso me hizo detenerme.
Algo se encuentra detrás de mí, a escasos metros, por lo que me giro y puedo observar una criatura enorme, la cual mide alrededor de cuatro metros, probablemente, además de tener unas enormes tenazas que miden la mitad de su cuerpo. Su rostro se ve adornado de una gran boca con enormes dientes afilados, llenos de algo rojizo, probablemente sangre, ya que gotea, como si se acabase de alimentar.
Sentí como mi corazón se detuvo por un momento.
Las palabras no pueden salir de mi boca, ni un grito.
Tan solo se encuentra en shock en mí, paralizándome por completo.
Hasta que la voz de Michael vuelve a escucharse.
“CORRE”
Y, como si la criatura también lo hubiese escuchado, corre hacia mí, haciendo temblar el suelo con cada zancada que da.
Yo me doy la vuelta y corro de prisa, tomando un poco de ventaja al ser más chica, ya que me escondo entre árboles, mientras él los derriba.
Me lanzo hacia la esfera, esperando que todo termine, pero la pesadilla continúa, por lo que me giro, viendo como la criatura golpea el suelo con sus tenazas, haciendo que todo vuele por los aires, incluyéndome a mí.
Siento como el aire frío impregna mis pulmones, congelando por un momento mi interior, haciendo que mi garganta duela tanto al emitir un intento de grito.
Caigo con fuerza en el suelo, sintiendo como mi cabeza da vueltas, al momento en el que veo como la criatura se acerca más, sacando una enorme lengua que pasa por su rostro, como si saborease el hecho de que me devorará en cualquier momento.
Pero yo no tengo energía para defenderme.
Mi cuerpo duele y, por más que intente utilizar mi fuego, no puedo con la debilidad que siento ahora mismo.
Mis ojos comienzan a cerrarse, perdiéndome a los pies de esa criatura amorfa que intenta asesinarme.