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Caso abierto, habitación cerrada: la desaparición de Eleanor Ashley
Eleanor Ashley era la autora best seller de noventa y nueve novelas.
Una mujer de ochenta y un años que se había lastimado la pierna derecha hacía poco y dependía de un bastón.
Su residencia se encuentra en medio de unos terrenos que sobrepasan las ocho mil hectáreas y colindan con un parque nacional de dimensiones incluso más grandes.
La desaparición se produjo en medio de una tormenta de nieve.
Y no se le ha vuelto a ver desde entonces.
La señora Ashley había acogido a una peculiar selección de invitados para pasar las fiestas en su casa, y durante los días siguientes se produjeron una serie de arrestos, entre los cuales se incluyen (entre otros) el de su exasistente, su exabogado y un inspector de policía de la zona, antiguo amigo de la reconocida escritora, a quien se le acusa de múltiples cargos de intento de asesinato, incluido el envenenamiento del apreciado autor sir Jasper Rhodes, quien sobrevivió al atentado.
Por desgracia, la desaparición de la propia señora Ashley sigue siendo un misterio sin resolver a pesar de la búsqueda internacional que se ha puesto en marcha.
Desde la Interpol hasta los entusiastas del conspiracionismo por internet, pasando por los pódcast de crímenes reales, han dedicado el año entero a intentar responder una sola pregunta: ¿qué ha pasado con Eleanor Ashley?
Muchos la creen muerta, víctima de un asesinato y enterrada en algún lugar de aquellas ocho mil hectáreas. Otra historia popular afirma que la escritora huyó de casa aquella noche y murió en la tormenta y (pese a las incontables y exhaustivas búsquedas) sus restos aún no se han encontrado.
Algunos creen que la propia noticia es lo que no es real y que Eleanor Ashley nunca ha desaparecido, sino que actualmente sigue trabajando en lo que será su libro ciento uno.
Muchos afirman que la autora nunca existió; que en realidad se trataba del seudónimo de decenas de autores distintos de la editorial Killhaven Books y que la dramática maniobra de «acabar con ella» es una simple táctica para disparar las ventas de la editorial tras anunciar el libro número cien (y probablemente también el último) de Eleanor Ashley, bajo el (muy apropiado) título Sin cuerpo sí hay delito .
La novela cuenta con un prefacio escrito por la autora best seller Maggie Chase, quien encabeza el nuevo sello de la editorial, llamado «Las semillas de Eleanor Ashley».
En él, Chase detalla: «Eleanor Ashley nació en una casa con suelos de tierra.
Ochenta y un años después, desapareció en una mansión.
En medio de todo ello, esa mujer revolucionó un género, construyó un imperio e inspiró a una generación entera, pero, sin importar todo eso, su legado se limita a una única pregunta: ¿dónde está ahora?
La respuesta es muy sencilla: está aquí mismo.
En las páginas de este libro y en vuestras estanterías.
Y ese es el lugar en el que ella quiere estar».
Solo hay algo que queda claro: es poco probable que Eleanor Ashley vuelva a poner un pie en la Mansión Muérdago. La vivienda histórica ha sido vendida recientemente a una causa benéfica por el precio de una libra y pronto se convertirá en un refugio para víctimas de abuso.
Cuando se inquiere sobre los eventos de las Navidades pasadas, la sobrina de la señora Ashley, Victoria, duquesa de Stratford, es la única de las invitadas que ha decidido prestar declaraciones.
«Nadie va a encontrar a mi tía salvo que ella decida que así sea.
Se trata de un juego. Uno que ella siempre gana.
Y lo único que podemos hacer es dar las gracias porque, en algún momento, ella decidiera incluirnos en él».