XXXVII
Les Bruyères, la finca de los Castel en La Sologne, estaba tan solo a media hora de La Chênaie.
Pero Fernando, Guilhem y Pila habían decidido aceptar la invitación a dormir para poder disfrutar de la pequeña fiesta que solía celebrarse después de la cacería.
Los Villeneuve contrataban normalmente una orquesta de París y el grupo se quedaba bailando y bebiendo hasta la madrugada.