Glosario #3
Durante el despegue, el sistema sustituye de manera progresiva la influencia del planeta.
A medida que la gravedad natural disminuye, la artificial aumenta para conservar un peso estable.
También puede reducir el peso efectivo en mundos de gravedad elevada mediante una influencia contraria.
La tripulación puede ordenar otros valores, pero las transiciones normales se realizan de forma gradual.
Tiempo y causalidad
Tiempo universal
Dentro de un mismo universo existe una secuencia temporal común a todos los observadores. Una persona sobre un planeta, una nave en movimiento y una estación remota comparten el mismo presente universal.
La velocidad y la gravedad no hacen que el tiempo real avance a ritmos diferentes.
Sin embargo, pueden modificar la frecuencia, la fase o la probabilidad de determinados procesos físicos.
Esos cambios no implican por sí mismos una diferencia en el tiempo vivido ni en el envejecimiento de un organismo.
Las diferencias de edad pueden proceder de la biología, el criosueño, el daño celular, los tratamientos médicos u otras causas físicas, no de una dilatación del tiempo real.
Cronofase
Fase de un campo fundamental presente en todo el universo, denominado campo cronofásico.
Este posee una única fase común en todos los lugares, y la sucesión de sus ciclos proporciona la referencia física del tiempo universal.
La materia, la radiación y los demás sistemas físicos evolucionan dentro de esa referencia, aunque la cronofase no es una propiedad particular de las partículas ni corresponde a una vibración mecánica, una transición atómica o el movimiento de algún componente físico.
La velocidad, la gravedad y otras condiciones físicas pueden alterar la frecuencia, la duración o la probabilidad de procesos concretos, pero no modifican el ciclo del campo cronofásico.
Durante siglos, esos cambios se interpretaron como diferencias en el transcurso del tiempo; su comparación con la cronofase permitió demostrar que eran desfases de los propios procesos y que la evolución biológica y macroscópica permanece sujeta a una referencia temporal común.
El campo cronofásico no produce una señal electromagnética directa.
Su existencia se descubrió mediante interferómetros capaces de conducir sistemas coherentes a través de configuraciones distintas de materia, radiación y otros campos físicos.
Instrumentos basados en mecanismos diferentes revelaron el mismo ciclo, y los relojes modernos fijan sus osciladores a él y cuentan sus periodos desde un origen acordado.
La cronofase puede medirse localmente, pero no modificarse ni utilizarse para transmitir información.
Antigua interpretación de la dilatación temporal
Los instrumentos antiguos dependían de transiciones atómicas, frecuencias luminosas, señales electromagnéticas y otros procesos que podían alterarse con la velocidad o la gravedad.
La regularidad de esos cambios y su correspondencia con las predicciones relativistas llevaron durante mucho tiempo a interpretarlos como una dilatación del propio tiempo.
Las mediciones eran correctas, pero atribuían a la realidad temporal lo que en realidad eran modificaciones de los procesos utilizados para medirla.
El descubrimiento de la cronofase proporcionó una referencia independiente de esos procesos y permitió distinguir entre sus alteraciones y una modificación del tiempo real.
Desfase relativista
Alteración de la frecuencia, la fase, la propagación o la probabilidad de transición de determinados procesos físicos debido a la velocidad o a las condiciones gravitatorias.
Puede afectar transiciones atómicas, señales electromagnéticas y estados inestables. En estos últimos modifica la probabilidad de transición o decaimiento, por lo que una partícula puede conservarse durante más tiempo sin que el tiempo universal transcurra más lentamente para ella.
Agujeros de gusano y causalidad
Un agujero de gusano ordinario conecta dos lugares, no dos momentos. Una nave o señal que lo atraviesa aparece en otro punto dentro del mismo presente universal: el paso acorta la distancia espacial, pero no envía materia o información al pasado.
Esta regla describe el funcionamiento normal de los cruces y no pretende explicar las anomalías asociadas a algunos de ellos.
Convergencia
Fenómeno asociado a ciertos tránsitos por agujeros de gusano, por el cual dos versiones de una misma persona, pertenecientes a universos distintos, convergen en un único individuo.
La integración puede limitarse a unos pocos recuerdos o impulsos, o abarcar experiencias, respuestas emocionales y rasgos profundos de ambas identidades.
No implica necesariamente la formación de una personalidad nueva.
Los recuerdos incorporados pueden sentirse propios, ajenos o de ambas maneras.
Una misma persona puede experimentar convergencias sucesivas.
Sus efectos mentales varían desde ninguno perceptible hasta cambios de personalidad, desorientación, episodios disociativos, deterioro cognitivo o demencia, especialmente cuando los recuerdos incompatibles impiden distinguir qué vida o qué universo se consideran reales.
En algunos casos también modifica la percepción y la respuesta corporal.
Puede manifestarse como sensibilidad a la presencia de otras personas que han experimentado una convergencia, percepción anticipada de ciertas amenazas físicas inminentes y capacidades físicas —reflejos, coordinación, velocidad, fuerza o resistencia— superiores a las habituales.
Estas manifestaciones no aparecen con la misma intensidad ni conceden infalibilidad: percibir un peligro antes de que se concrete no garantiza poder evitarlo.
Por extensión, convergencia también designa a la persona que ha experimentado el fenómeno. La Unión mantiene a estas personas bajo supervisión y restringe con frecuencia su acceso a puestos sensibles.
Tránsito y energía
Celda de energía
Unidad recargable que almacena energía para equipos portátiles o sistemas desconectados de un reactor. No genera energía por sí misma.
Agujeros de gusano
Conexiones entre regiones distantes del espacio. Permiten recorrer distancias interestelares casi de inmediato; un cruce sustituye el trayecto ordinario entre sus dos extremos. Una apertura no es estable por naturaleza: sin un sistema que la sostenga, colapsa.
Abrirlos y mantenerlos exige sistemas especializados y una cantidad enorme de energía.
Las estaciones de salto sostienen la red habitual de rutas, pero no poseen una exclusividad física: una nave equipada con un sistema de salto y una fuente energética suficiente también puede abrir y estabilizar una conexión.
Cuando cesa el aporte energético que mantiene abierta la conexión, el agujero de gusano no desaparece de inmediato.
Persiste apenas unos segundos como un remanente inestable mientras la burbuja se contrae hasta desaparecer.
Ese breve intervalo no constituye una abertura estable ni sustituye la energía necesaria para sostenerla.
Sistemas de salto
Equipos capaces de abrir y sostener agujeros de gusano para el tránsito. Pueden instalarse en estaciones y en ciertas naves. Saltar significa atravesar la conexión abierta; la nave no se desplaza instantáneamente por sí sola de un lugar a otro.
Su funcionamiento demanda una gran capacidad energética, que puede requerir varios reactores cuánticos.
La posibilidad de instalar uno en una nave no depende solo de su tamaño: importan la alimentación, el coste, el cálculo de una ruta segura y las autorizaciones necesarias.
Fuera de trayectos ya estudiados, una apertura mal situada puede poner en peligro a naves y mundos.
Por eso, aunque algunas naves pueden llevar su propio sistema de salto, para la mayoría resulta más práctico y seguro utilizar las estaciones.
Dentro de la Unión está prohibido abrir agujeros de gusano sin autorización, tanto desde estaciones como desde naves.
Conectar accidentalmente el vacío con la atmósfera de un planeta, por ejemplo, podría causar una catástrofe.
El tránsito ordinario se canaliza por estaciones para verificar rutas, registrar movimientos y controlar el acceso a los sistemas; los saltos abiertos desde naves requieren permisos específicos.
Estaciones de salto
Grandes infraestructuras interestelares construidas para abrir, estabilizar y mantener rutas de agujeros de gusano.
Trabajan con trayectos calculados, comprobados y reutilizados, más seguros de gestionar que aperturas improvisadas.
Muchas alcanzan una escala urbana y concentran tránsito, abastecimiento, reparación, hospedaje, comercio y administración.
Dentro de la Unión funcionan además como centros de control fronterizo y de tránsito bajo autoridad oficial: registran desplazamientos y regulan el acceso a sus sistemas, especialmente a los más sensibles.
Fuera de su territorio existen estaciones equivalentes administradas por gobiernos, organizaciones o propietarios independientes.
Red de Enlace de la Unión
Infraestructura distribuida de comunicaciones y datos que conecta los sistemas bajo jurisdicción de la Unión. Su nombre habitual es red de la Unión. Integra redes planetarias, satélites, estaciones, puertos, naves y otros nodos autorizados.
Dentro de un mismo sistema, las señales ordinarias se propagan como máximo a la velocidad de la luz.
Para salvar distancias interestelares, la red utiliza como enlaces los agujeros de gusano que las estaciones de salto mantienen abiertos.
Sus sistemas seleccionan una ruta activa entre esos conductos, por lo que la comunicación entre puntos conectados resulta prácticamente instantánea.