Contra todos (Becados y dioses 1) Capítulo 28
52%

Capítulo 28

A BBI

Esta noche será la fiesta y se nota en el ambiente.

Entro a la clase que me toca con Dorian y lo busco con la mirada.

No ha vuelto a subir a la azotea, pero el recuerdo de su mano acariciando la mía y mi muñeca no se olvida.

Vuelvo a él una y otra vez. Lo encuentro con un libro en las manos.

Alza la cabeza como si sintiera mi mirada y nos observamos un segundo antes de que siga centrado en la lectura.

Hoy hace más frío y casi todos van con los jerséis.

Dorian también, pero lleva el jersey arremangado en los antebrazos.

Y la camiseta medio dentro, medio fuera.

Esto le da un aire sexi a rabiar. Se me seca la boca al verlo y trato de concentrarme en cualquier cosa que no sea él.

Sobre todo, en las novatadas. Desde hace días no nos han hecho nada.

Y eso me crea más ansiedad, en especial porque sé que van a cambiarlas.

Todos los becados estamos tensos, a la espera de qué será lo siguiente.

Voy a mi sitio y tomo notas de la clase. Al acabar voy a la siguiente clase y siento que me siguen. Miro hacia atrás y no hay nadie, pero nadie, y eso es raro en medio de las clases. No suelen hacer novatadas durante el día, pero todo ha cambiado.

Camino escuchando mi respiración mientras espero que Idelia aparezca y me haga algo. No ocurre nada. Llego a clase y entro. Maldita sea. Tal vez todo sean imaginaciones mías, pero la espera es peor que tener un plan que solo hay que seguir.

Al acabar las clases tengo una carta de mi abuelo, o de mi tía, según se mire. La abro y leo:

Todo esto ha pasado por tu gran bocaza y lo sabes. A ver si te callas la puta boca de una vez y haces lo que tienes que hacer.

Guardo la nota y tomo aire. La puerta se abre y Mina entra como si nada.

—Nos vamos a preparar para la fiesta. ¿Lista?

—Claro —miento, y salgo a la sala común.

Han subido algo de comer de las máquinas y comemos mientras pensamos qué ponernos. Están tan emocionadas que al final acabo por dejarme llevar y dar algunos tragos a la botella que Mina ha sacado de a saber dónde. Tiene demasiados trapicheos.

—Esta noche va a ser increíble —apunta ella.

—Solo espero que no nos jodan la fiesta.

Hasta ahora no lo hacían, pero ahora no lo sé. ¿Cuál será el siguiente movimiento? Lo desconozco, pero estoy lista, o eso quiero creer, porque rendirse no es una opción.