Capítulo 13
A BBI
Miro a Dafna a la espera de que hable. Da vueltas por el cuarto y me mira nerviosa.
—Ellos no querían que te contara nada aún, pero te veo tan triste que no puedo esconder más este secreto.
—Trago con dificultad—. No estoy aquí por mi padre, estoy aquí para vengar a mi hermana y hacer justicia contra esos cabrones.
Idelia... —siento que se calla algo— dejó a mi hermana en silla de ruedas y pienso hacer que lo paguen ella y todos los que tuvieron algo que ver.
La miro y veo la furia en su mirada. Ha dejado de ser dulce y tierna. En sus ojos se vislumbra algo más oscuro. Más letal. Sin querer pienso en el Caballo de Troya, un inocente regalo que escondía dentro a los guerreros más fuertes para iniciar una guerra.
Dafna parece dulce, inocente, pero está ante mí como una guerrera.
—¿Dorian tuvo algo que ver?
—Dorian nunca se implica... —añade, pero siento que duda—, solo lo ha hecho contra ti y me apuesto lo que quieras a que de alguna forma te estaba cuidando.
Lo vi la primera vez que te quitó la mordaza.
O cuando te pusiste a su lado a comer dulces y no te delató.
Dorian no tuvo nada que ver, pero es uno de ellos y pienso ir a por todos. Un día le tocará elegir bando.
—Dudo que elija el nuestro.
La verdad es que siento alivio por saber que no tuvo nada que ver.
—Idelia lleva aquí muchos años, ya sabes que tiene casi veinticuatro. —Lo sé, pero no los aparenta.
—No sé adónde quieres ir a parar.
—Bueno, ella inició otra carrera, pero le fue muy mal.
Luego se cambió a la de Dorian. Dorian lleva en este internado desde que tenía dieciséis años.
Para él este lugar es como su casa. Y para Idelia, el lugar donde burlarse y meterse con los becados sin que nadie diga basta o haga nada.
Mi hermana sufrió un accidente en una de esas novatadas y cuando quiso denunciar dieron la vuelta a la tortilla para que pareciera que iba conduciendo borracha y tuvo un accidente.
Mostraron pruebas del coche siniestrado.
No pudo hacer nada, pero desde entonces espera vengarse y más desde que sabe que hay una forma de acabar con ellos si un Nelson saca mejor nota.
—Vale. ¿Y eso cómo lo sabes?
—Por uno de tus hermanos. —Saca su móvil y me enseña una foto de un joven de unos veintiséis años abrazando a alguien que se parece mucho a Dafna con un bebé en los brazos—. Kiefer.
He oído hablar de él. Mi abuelo lo repudió cuando decidió abandonar la universidad. Al parecer lo hizo por ella.
—Entonces tu hermana tuvo un accidente y mi hermano se puso de su parte.
—Bueno, ellos eran pareja y le contó toda la verdad.
Ella estaba preocupada por él porque si sabían su secreto le harían mucho daño.
Y cuando los puteaban ella siempre lo defendía y él a ella.
Hasta que ocurrió el accidente, a raíz del cual mi hermana estuvo en coma y luego le costó recuperar la movilidad de las piernas.
Ahora ya hace vida normal, pero no han podido olvidar lo que aquí pasó y quieren justicia.
Yo también, se lo debo. Y le debo saber la verdad.
Kiefer me dijo que seguramente tú eras como el resto de sus hermanos, fría y sin corazón.
Vi el libro cuando entré en tu cuarto, por eso sabía que ese era el tuyo...
Lo siento, pero he estado investigándote todo este tiempo.
Para saber si eras más como Kiefer o como tu abuelo Nelson.
—Madre mía, no sé cómo asimilar esta historia...
Intento procesar todo, encajar estas nuevas piezas en mi cabeza y saber qué debo hacer con todo esto. La cosa se complica por momentos. Este lugar tiene más secretos de los que yo creí en un principio.
—La noche del bosque, Dorian se acercó a mí aterrado y me pidió que te buscara. No mentía y yo ya sabía que estabais liados. Oí a Mina decirle a Idelia que te había visto salir de su cuarto.
Noto cómo el corazón se me acelera.
—Se enfrentó a ellos, se peleó con Hermes y Edey. Todo era una trampa de Idelia. Luego se lo llevaron a casa de su abuelo tras romperle el móvil. Dorian se enfrentó a ellos por ti. No sé por qué luego os enfadasteis, pero fue contra el rector y contra los demás por ti.
Esto no lo esperaba, no esperaba saber que hasta ese instante él estaba de mi parte. Pero entonces algo le hizo cambiar..., mis notas. Y me mandó ese mensaje dolido que ni recordaba. Se sintió traicionado por mí.
—Descubrió mis notas. Mi diario y mis cartas. No soy tonta para no saber que descifró los mensajes en clave que había en ellas... Joder, lo vio todo y pensó que yo lo había usado para tener más fuerza aquí.
—Tu abuelo usa un mensaje en clave muy estúpido. Yo también lo descubrí. He estado leyendo las cartas que te mandó tu tía. —Muerde su boca—. Lo siento, pero necesitaba saber si estabas de nuestro lado o no.
La miro sin saber si confío o no en ella ahora. Es como si la viera por primera vez. Ha estado ahí jugando sus cartas sin importarle si eso me dejaba fuera o no. Claro que ella hace esto por su hermana y yo estoy aquí por mi hermano pequeño y mi familia. No puedo culparla.
—Sé que necesitas procesarlo todo, pero no estamos solas aquí.
Hay más becados, sobre todo de segundo en adelante, que quieren unirse para ir contra los dioses.
En este lugar han sucedido muchas cosas oscuras, Abbi, son peligrosos, Idelia es muy peligrosa.
Y si acaban con alguien lo ocultan... —¿Qué narices...
?—. Mucha gente no regresa solo por un puesto de trabajo, sino para vengarse.
Para encontrar sus puntos débiles. Y vamos a hacer que caigan... todos.
Lo dice incluyendo a Dorian y esto a la que le hace elegir bando es a mí. Aunque hace unos días tenía claro que iba contra él, ahora ya no, y más con esta última información y lo que hablé con Dorian.
—Me duele mucho la cabeza. Tengo que procesarlo todo.
—Solo una cosa más —miro a Dafna—: llevaba una cámara para pillar a Ville y obligarlo a irse...
No estábamos solas. Nos iban a sacar de allí.
Pero Dorian entró en escena y todo apunta a que no estaba preparado, como te hizo creer Idelia.
Porque Mina la avisó pocos minutos antes de que apareciera de que había visto a Dorian entrar en la caseta tras de ti.
El corazón se me acelera.
—Mina cree que somos amigas..., pero yo la estoy usando igual que ella a nosotras. Igual que a Marvin, del que no me fío un pelo; alardea de que al final, para que te proteja, aceptarás sus condiciones.
Solo asiento, me va a explotar la cabeza.
Voy hasta mi cama y me tiro en ella. No dejo de pensar en todo y de recordar cada momento vivido con Dorian, sobre todo el momento en el que tuvimos sexo sin condón porque confió en mí aun siendo un heredero y sabiendo que si le engañaba podría usar un embarazo contra él, pero no, no dudó de mí.
Confiábamos el uno en el otro... hasta que leyó eso en mi diario y se sintió traicionado.
Dorian no me preguntó la verdad porque temía que le dijera todo a la cara. Que me riera de él. Que le hiciera daño porque de eso ya sabe suficiente. Su padre debió de dejarle heridas imborrables. Y su madre, igual, cuando lo dejó solo. Cuando leyó todo eso se sintió como ese niño...
¿Y si todo es mentira y Dafna está aliada con ellos para que cuente todos y cada uno de mis secretos?
Dorian no es el único que está jodido. Yo me siento más perdida y cansada que nunca...
Por un segundo pienso en rendirme...