Code: Fearless Capítulo 5 El olor del peligro.
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Capítulo 5 El olor del peligro.

Una cachetada con guante blanco: eso fue exactamente lo que ocurrió.

Ingenuamente creí que, con las cámaras operando en toda la escuela, el asesino no podría continuar matando estudiantes sin ser descubierto; sin embargo, se burló de mí asesinando a dos jóvenes a pesar de tener las cámaras ahí mismo, dejándome un mensaje claro y preciso: si existe la más mínima posibilidad de que uno de mis planes falle, él la encontrará y me lo presumirá en la cara, justo como en este momento.

-Especialistas: Señor, ¿se encuentra bien?

-Guty: Al finalizar las clases de hoy, instalen una fuente de energía independiente en cada cámara para que no vuelva a ocurrir lo que pasó esta mañana; también quiero una línea de alimentación secundaria en caso de que la principal falle…

-Especialistas: Sí, señor.

Una vez que termino de darles instrucciones a los especialistas, regreso tranquilamente hacia la escuela.

-Guty: Maldito infeliz…

Me encontraba de camino al plantel cuando un automóvil negro llamó mi atención…

un Ford Thunderbird de primera generación, para ser exactos.

Ese modelo fue fabricado por Ford Motor Company a partir de 1955; se le consideraba un auto de lujo y actualmente es sumamente difícil de conseguir.

Posiblemente haya sido importado por una suma elevada, por lo que no puede pertenecer a una persona común y corriente; quienquiera que esté ahí dentro debe de ser alguien muy importante…

Continúo mi camino mirando de manera discreta hacia el vehículo: al parecer, dos sujetos están charlando en su interior; sin embargo, el oscuro polarizado de los cristales no me permite distinguir sus rostros.

Tendré que ocultarme cerca de la entrada de la escuela para observar desde lejos y averiguar si se trata de alguien relacionado con la institución o si es simple casualidad que esté estacionado justo ahí…

-Guty: ¿Una casualidad muy remota, quizás…?

Me oculto detrás del muro de la escuela, saliendo del ángulo de visión del vehículo, y simulo estar revisando mi celular para utilizar la pantalla como espejo y vigilar el automóvil desde su punto ciego; si alguien decide bajar del auto, me bastará con unos segundos para identificarlo.

-Guty: Ya han pasado 20 minutos…

Consulto mi reloj para calcular el tiempo que lleva el vehículo estacionado en ese sitio y luego miro a ambos lados, percatándome de que soy el único en el patio delantero de la escuela.

No creo que sea buena idea permanecer aquí por más tiempo, o el asesino podría ubicarme y planear algo; aunque marcharme sin saber quién está dentro de ese auto tampoco es una opción.

Sin duda deben de estar tratando un asunto de sumo interés, pues su charla se ha prolongado demasiado…

-¡Hey, Guty! Así que aquí estabas.

-Guty: ¿Hmm? ¿Eres tú, Akasha…?

-Akasha: Después de que desapareciste hace rato ya no te volví a ver; las clases ya comenzaron y el maestro me envió a buscarte.

-Guty: Lo siento, tenía una llamada importante que hacer…

-Akasha: ¡Vamos! El maestro nos espera.

-Guty: Sí, ya voy…

Por azares del destino, me veo obligado a abandonar la zona.

Akasha y yo nos dirigimos a prisa hacia el salón de clases; no obstante, alcanzo a lanzar una última mirada furtiva al misterioso vehículo a través del reflejo de mi celular.

Quizás no sea nada de lo que deba preocuparme, pero lo ocurrido hoy no será pasado por alto: al terminar la jornada escolar, solicitaré a los especialistas que instalen cámaras de vigilancia en la calle y en las zonas aledañas al plantel.

Tal vez allá afuera esté gestándose algo que debamos saber, aunque por el momento bastará con la instalación de esas cámaras.

-Akasha: ¡Corre, Guty! La clase ya está por terminar.

-Guty: Sí, sí, ya voy corriendo.

Mientras tanto, a unos cuantos metros de la escuela, en el interior de aquel misterioso vehículo se llevaba a cabo un oscuro intercambio de información sobre los terribles secretos que se esconden bajo la impecable fachada de la prestigiosa universidad.

-Así que todavía no logra descubrir a la mente maestra detrás de los asesinatos que ocurren en la escuela.

-Director: Aún no, pero como le comenté al inicio, está indagando demasiado en otros asuntos… Creo que podría volverse peligroso, señor Ministro…

-Ministro: En ese caso tendremos que eliminarlo.

Un agente más o un agente menos pasará desapercibido ante la Interpol; después de todo, ya ha muerto un gran número de oficiales a manos del asesino.

Si este supuesto Agente Guty muere, automáticamente creerán que el asesino lo eliminó y su crimen quedará impune.

Fuertes declaraciones son pronunciadas por uno de los ministros del gobierno japonés mientras fuma uno de sus puros; observa la reacción del director y enseguida rompe el silencio con una orden clara y tajante.

-Ministro: Tendrás que matarlo tú mismo.

-Director: ¿Yo? Pero, señor, es un agente entrenado; ¡al primer intento podría acabar conmigo!

-Ministro: Él no lo verá venir. Después de todo, lo has estado apoyando a lo largo de toda su misión; no sospechará nada y, para cuando se dé cuenta, ya estará muerto.

-Director: Aun así, no es algo fácil de digerir…

-Ministro: Tranquilo, tómate el tiempo que quieras para pensarlo; pero si él averigua sobre el desvío de recursos hacia el cultivo de súper emprendedores, créeme que encontrarán tu cuerpo flotando a la orilla del río.

-Director: …

Al terminar de fumar su puro, el ministro extiende la mano hacia un pequeño compartimiento del vehículo, de donde saca una botella de vino tinto y dos vasos de cristal en los que vierte la bebida…

-Ministro: Ahora que han descubierto lo de la benzodiacepina en la comida, debemos encontrar la forma de continuar medicando a los estudiantes, o de lo contrario la escuela se convertirá en un manicomio…

-Director: Estoy considerando diluirla en las botellas de agua.

-Ministro: Me gusta la idea. Localiza una embotelladora y envíame su dirección; yo haré el resto de los preparativos para continuar medicando a los alumnos.

-Director: Le enviaré la información hoy mismo por la tarde.

-Ministro: Bien… ¿Alguna novedad sobre la jefa de cocina?

-Director: Aún sigue desaparecida; le haré saber en cuanto tenga noticias.

-Ministro: Quizás la próxima vez que sepamos de ella aparezca en la misma orilla del río que te mencioné hace un momento; sabe demasiado como para dejarla libre.

-Director: Entiendo… No se preocupe, le informaré sobre ella en cuanto sepa algo.

-Ministro: Bien. Espero que para nuestro próximo encuentro me cuentes qué método utilizaste para asesinar al agente…

Al concluir esa frase, abre la puerta del automóvil indicándole al director que es hora de volver al trabajo; el director capta la indirecta y desciende del vehículo con suma cautela.

-Director: Que tenga un buen día, señor…

El automóvil se aleja en silencio del lugar mientras el director se queda observando su partida con la mirada perdida en el vacío.

Al parecer no esperaba que las cosas tomaran un giro así; desafortunadamente, una vez que te has metido al lodo, es imposible evitar mancharte.

"Nada es gratis en esta vida": en ese instante, aquel viejo refrán resuena en su mente una y otra vez como un eco interminable.

-Director: Le advertí que solo hiciera su trabajo… Ahora he aquí las consecuencias, agente…

Las clases siguieron su curso hasta llegar la hora del descanso, momento en el que, como de costumbre, subo a la azotea para disfrutar tranquilamente de mi almuerzo.

El clima es agradable hoy, pues no hace tanto frío como en los días anteriores y, aunque el cielo se encuentra nublado, no está nevando; doy un bocado a uno de mis burritos mientras contemplo el lento desplazamiento de las nubes…

-Akasha: ¿Está todo bien? Estás muy callado…

-Guty: No… es solo que estaba pensando en lo que ocurrió hoy por la mañana…

-Akasha: Oh… ya veo. Yo prefiero no pensar en ello…

Tal vez sea porque los han estado medicando durante bastante tiempo, o quizás han vivido esto tantas veces que tristemente ya se acostumbraron a las muertes constantes; he notado que presenciar una escena tan perturbadora como un homicidio impacta y traumatiza profundamente a los alumnos, pero superan dichas escenas de horror con una rapidez asombrosa, lo cual me inquieta demasiado.

Si mal no recuerdo, el director me comentó que el plantel cuenta con apoyo psicológico para los estudiantes; debería darme una vuelta para conocer a dicho psicólogo y evaluar cualquier posible amenaza.

-Guty: Akasha, ¿sabes dónde está el consultorio del psicólogo?

-Akasha: Sí, se encuentra en la segunda planta, justo al lado de las escaleras. ¿Quieres que te lleve?

-Guty: Después de que terminemos de comer.

-Akasha: Está bien.

Al terminar nuestro almuerzo, nos dirigimos con calma hacia el consultorio del psicólogo de la escuela.

Si mal no recuerdo, la última vez que intenté visitarlo se había retirado temprano; espero lograr conocerlo en esta ocasión.

Si lo analizo detenidamente, el puesto que ocupa este hombre sería el más propicio para manipular a los estudiantes: se trata de un profesional con estudios sobre el funcionamiento de la mente y el subconsciente mismo; si utilizara sus conocimientos para explotar los traumas de los alumnos, podría convertirlos fácilmente en marionetas que bailarían al son de un simple chasquido de sus dedos.

-Guty: ¿Alguna vez has ido a ver al psicólogo?

-Akasha: Al ingresar a la escuela te asignan unas cuantas sesiones con él para realizarte una evaluación psicológica.

-Guty: Ya veo… ¿Y qué opinas de él?

-Akasha: Es una persona bastante interesante.

-Guty: Interesante…

Cuando finalmente llegamos frente al consultorio del psicólogo, veo claramente el letrero de "Abierto" en la puerta; todo indica que se encuentra dentro.

-Akasha: ¿Quieres que te espere?

-Guty: No es necesario, te veo más tarde.

-Akasha: Está bien.