Capítulo 4 Burla. #3
Al llegar a mi departamento, saco mi laptop para revisar la información que el director quedó de enviarme.
Al abrir mi bandeja de entrada, encuentro su correo electrónico y leo el mensaje: "Agente Guty, le pido mis más sinceras disculpas, pero el expediente de la encargada de cocina ha desaparecido; no existe ningún registro sobre ella".
Conque no hay rastro alguno de la jefa de cocina… qué conveniente…
Utilizando la contraseña del director, ingreso yo mismo a la base de datos de la universidad para verificar la veracidad de sus palabras; sin embargo, no tardo mucho en comprobar que, efectivamente, no existe ningún archivo sobre la encargada de cocina.
¿Será acaso que ella era un títere más del asesino?
¿O podría ser que el propio director haya borrado el expediente para encubrir su crimen?
Ambas hipótesis son perfectamente viables…
Las horas transcurren mientras, recostado en mi sillón, observo pensativo el techo blanco del departamento; sintiendo el aire cálido de la calefacción sobre mi rostro, analizo todo lo acontecido hasta el día de hoy.
-Guty: A pesar de que todo apunta a que el director es el culpable, hay algo que no me cuadra…, ah…
Un ligero suspiro escapa de mi boca mientras sigo dándole vueltas al asunto; no cabe duda de que el intelecto de este criminal es demasiado elevado como para dejarse descubrir de una forma tan burda…
-Guty: Tendré que arriesgarme y descartar al director…
Sin más que analizar por esta noche, decido irme a dormir —no tiene sentido seguir especulando sin contar con pruebas sólidas—, por lo que camino lentamente hacia mi habitación y me recuesto en mi cómoda cama para descansar.
Sin embargo, al estar encendida la calefacción, comienza a hacer bastante calor en el cuarto, provocando que empiece a sudar ligeramente bajo la camisa…
-Guty: Rayos…
Deslizo lentamente las manos hasta mi cintura…
luego, con suavidad…, introduzco los dedos bajo el borde de mi camisa para sujetarla con firmeza…
, tirando de ella hacia arriba hasta quitármela poco a poco…
y, tras sacar los brazos de las mangas…, la lanzo hacia el cesto de ropa sucia ubicado en la esquina de mi habitación.
-Guty: Ah… mucho mejor…
A la mañana siguiente me despierto lleno de energía y, en apenas 20 minutos, estoy listo para tomar el camión escolar con mi taza de café en la mano como de costumbre.
Abordo el autobús, busco un asiento vacío para sentarme con tranquilidad y saco mi libreta de bolsillo para realizar las siguientes anotaciones: "Día 5.
El equipo de vigilancia ha quedado satisfactoriamente instalado; si el asesino realiza algún movimiento imprudente o se presenta cualquier acto sospechoso, podremos interceptarlo de inmediato".
-Akasha: Hola, Guty. ¿Qué haces?
-Guty: ¿Akasha? Sí que eres silenciosa al caminar…
-Akasha: Perdón, no era mi intención interrumpirte.
-Guty: No te preocupes.
-Akasha: ¿Qué escribes en esa libreta?
-Guty: Nada importante… ¿Qué tal estuvo tu combate ayer?
-Akasha: Muy bien, gracias; fue una pena que no pudieras asistir…
-Guty: Lo siento mucho, surgió un imprevisto de último minuto…
-Akasha: Entiendo…, oye… Guty, ¿hoy almorzaremos juntos?
-Guty: Probablemente, aunque me espera un día bastante agitado.
-Akasha: Qué mala suerte; precisamente hoy traje mi arroz especial con pulpo.
-Guty: ¿Arroz con pulpo?
-Akasha: ¡Está delicioso! No es algo que prepare todos los días, ¿eh…?
Mirándola ahora, recuerdo que Akasha fue mi primera sospechosa, aunque después de tantos sucesos mis dudas hacia ella fueron disipándose.
Lo que ahora me preocupa es que pueda convertirse en una de las víctimas de la escuela; hasta el momento ya sufrió aquel incidente del tanque de agua en la azotea, y por suerte estuve ahí para ponerla a salvo—de lo contrario, tal vez habría muerto…
-Akasha: Mira, Guty, ya llegamos a la escuela.
-Guty: Eso parece…
-Akasha: Se ve una gran multitud reunida en la entrada; espero que no haya vuelto a ocurrir una desgracia…
-Guty: No lo creo; tal vez haya algún evento escolar o algo por el estilo.
-Akasha: Esperemos que solo sea eso, Guty.
Al acercarnos a la multitud, escuchamos lo sucedido: nuevamente han sido asesinados dos estudiantes de la clase 3D.
Al oír la noticia, no puedo evitar sorprenderme: ¡el asesino finalmente se ha expuesto!
Jamás pensé que tendría el descaro de matar frente a las cámaras; hemos perdido a dos alumnos más, pero ahora contamos con la grabación que nos guiará directamente hasta el responsable.
-Akasha: ¡Otra vez murieron compañeros nuestros!
-Guty: Tranquila, muy pronto terminará todo esto, estoy seguro.
-Akasha: ¿¡Cómo puedes estar tan seguro!? Esto no parece tener fin…
-Guty: Tranquila…, espérame aquí, volveré en un momento.
-Akasha: ¡No te vayas, Guty! Podría ser peligroso…
-Guty: Estaré bien, regreso enseguida.
-Akasha: Guty…
Me dirijo a paso veloz hacia el edificio de monitoreo.
No puedo evitar sentir cierta expectativa, pues hasta ahora jamás hemos visto cómo logra asesinar a los estudiantes sin que nadie se percate, y si en la grabación aparecen testigos, podré interrogarlos personalmente para recabar pistas.
Mientras camino hacia la salida del plantel, diviso al director abandonando la escuela acompañado de un sujeto al que no recuerdo haber visto antes por aquí…
Más tarde indagaré quién es; por lo pronto, necesito llegar al centro de vigilancia.
Tras caminar a paso firme, ingreso al edificio de operaciones y, al entrar a la sala de monitoreo, encuentro a los 2 especialistas de guardia con un semblante profundamente serio.
-Guty: ¿Qué ocurre?
-Especialista: Agente Guty…
-Guty: Acaban de asesinar a dos estudiantes y vengo a revisar la grabación.
-Especialista: Verá… estábamos monitoreando las cámaras de la escuela cuando de pronto se presentó un contratiempo.
-Guty: ¿Qué sucedió?
-Especialistas: Cortaron el suministro eléctrico de la escuela… y todas las cámaras dejaron de transmitir… Para cuando logramos restablecer la energía… ya había dos estudiantes sin vida en el aula 3D y dejaron este mensaje en el pizarrón.
Miré fijamente el monitor de la cámara del salón, observando en la pantalla un mensaje escrito sobre el pizarrón con la sangre de las víctimas que decía… "Ja… Ja…"