Code: Fearless Capítulo 3 Veneno. #2
24%

Capítulo 3 Veneno. #2

Justo en ese momento entra una llamada por la radio de la ambulancia con instrucciones directas de alejarse lo más posible de la ciudad conmigo a bordo.

-Paramédicos: ¿¡Por qué nos ordenan hacer esto!? ¡Debemos hacer todo lo posible por salvar a este hombre!

-Conductor: Son órdenes superiores; tenemos que obedecer.

-Paramédico: ¿¡Simplemente vamos a dejarlo a su suerte!?

La ambulancia se aleja de la ciudad a toda velocidad; al parecer mi superior ya movió sus influencias para minimizar el desastre que se avecina. No esperaba menos de él; ahora todo depende del conductor.

En cuestión de minutos, la ambulancia cruza las afueras de la ciudad y continúa internándose en una zona despoblada.

El veneno es demasiado potente… He tratado de contenerme tanto como he podido, pero no creo poder reprimir esto por mucho más tiempo.

Unos minutos después, la unidad se detiene lo suficientemente lejos de la zona urbana.

-Conductor: ¡Vámonos de aquí!

Grita el conductor mientras se aleja corriendo de la ambulancia a toda velocidad.

-Paramédicos: ¡No podemos dejarlo aquí! ¿¡Qué clase de paramédicos somos!?

-Guty: ¡Corre!

-Paramédicos: Señor, quédese quieto, ¡está ardiendo en fiebre!

-Guty: ¡Que corras!

-Paramédicos: ¡De ninguna manera! ¡Es mi deber atenderlo hasta el final!

-Guty: Gck… ¡AAAHHH!

Eso fue lo último que recuerdo… Cuando desperté, me encontraba en medio de una verde pradera con toda mi ropa desgarrada.

El sol apenas comenzaba a brillar en el cielo.

Empecé a caminar mirando hacia ambos lados sin rumbo fijo, pues realmente no sabía adónde ir…

Los minutos transcurrieron hasta cumplirse 2 horas con 36 minutos, para ser exactos.

En ese momento escuché un fuerte estruendo en el aire; alcé la vista hacia el cielo buscando el origen del sonido hasta divisar un helicóptero de rescate, por lo que me detuve a esperar a que aterrizara.

Al posarse por completo en tierra, descendieron de él elementos de la policía de Japón y, entre ellos, apareció un rostro familiar.

-Nos ha tomado toda la noche encontrarte; eres muy escurridizo, Guty.

-Guty: Superior, lamento lo ocurrido…

-Superior: Sube al helicóptero, hablaremos adentro.

-Guty: Bien.

Abordamos el helicóptero con rumbo de vuelta a la ciudad.

-Guty: Ese movimiento con el veneno me tomó con la guardia baja…

-Superior: ¿Ahora entiendes por qué tantos agentes han muerto?

-Guty: Apenas llevo dos días asistiendo a esa escuela y ya ha ocurrido un sinfín de atrocidades…

-Superior: Era de esperarse… esa institución lleva años aterrorizando a sus estudiantes…

En ese instante estuve a punto de contarle a mi superior lo que había descubierto hasta ahora sobre los siniestros planes que el gobierno japonés oculta detrás de esa escuela; sin embargo, al no contar aún con pruebas sólidas, ni siquiera vale la pena mencionarlo…

-Superior: ¿Crees poder resolver el caso…?

El tono de voz de mi superior se vuelve sumamente serio; comprende la gravedad de la situación y, sin rodeos, me lanza una pregunta franca y directa.

-Guty: Me tomará más tiempo de lo esperado…, pero lo resolveré.

-Superior: ¿Estás seguro? Si tú me dices que esto te supera, en este mismo instante hago una llamada al cuartel central para que clausuren la escuela de inmediato.

-Guty: No hay necesidad de tomar medidas tan drásticas, señor.

A diferencia de mis misiones anteriores, este asesino posee un modus operandi sumamente refinado…, lo cual atribuyo a la enorme cantidad de tiempo que ha tenido para operar a sus anchas.

-Guty: Es verdad que he sido descuidado en esta misión…, pero ha llegado el momento de ponerme serio…

-Superior: No cabe duda de que estás lidiando con alguien sumamente peligroso y astuto.

-Guty: Y esa ni siquiera es la peor parte, señor.

-Superior: ¿Y cuál es?

-Guty: Que no está solo…

-Superior: ¿A qué te refieres?

-Guty: La mente maestra es una sola persona, pero no opera por su propia cuenta.

-Superior: ¿Me estás diciendo que cuenta con alguna clase de cómplice?

-Guty: En efecto. Ayer estuve persiguiendo a un sospechoso en potencia; de hecho, fue el mismo sujeto que me envenenó.

-Superior: Continúa…

-Guty: Ingenuamente creí que él era el asesino principal; sin embargo, se escapó en un taxi horas antes de la salida.

No obstante, cuando regresé al salón de clases, me topé con un segundo mensaje escrito con sangre idéntico al primero.

Algo contradictorio, ¿no cree? Si el sujeto al que acababa de perseguir era el asesino, no tendría por qué haber aparecido otro mensaje en su ausencia.

En ese momento cometí mi primer error… dudé.

-Superior: ¿Entonces descartaste al sospechoso a causa de ese segundo mensaje?

-Guty: Así fue. Luego, al llegar a casa, probé la comida adulterada y tuve que llamar a la ambulancia; justo cuando entraban los paramédicos, encontré en el piso una curita que pertenecía a ese mismo sospechoso de la escuela, y entonces todo cobró sentido…

En el momento en que huyó de la escuela en aquel taxi, se dirigió directamente a mi departamento…

Confiado en que yo no regresaría sino hasta después de la hora de salida, tuvo todo el tiempo del mundo para allanar mi vivienda y envenenar mi comida.

-Superior: Él no contaba con que sobrevivirías, Guty. Ahora ya sabes quién es la mente maestra detrás de todo esto.

-Guty: Se equivoca, señor; ese sospechoso no es más que un títere utilizado por la verdadera mente maestra que buscamos.

-Superior: ¿A qué te refieres?

-Guty: La mayoría de los asesinos en serie que poseen un alto intelecto solo matan con sus propias manos cuando es estrictamente necesario; si tienen la oportunidad de manipular a alguien más para que ejecute el trabajo sucio por ellos, sin duda lo harán…

Son maestros de la manipulación y harán lo que sea con tal de mantenerse ocultos en las sombras.

-Superior: Es la primera vez que veo que un asesino despierta verdaderamente tu interés…

-Guty: Quizás…

Después de aquello, un equipo de especialistas de la Interpol inspeccionó mi departamento, eliminando todo rastro de veneno o sustancia peligrosa que encontraron, además de instalar un avanzado sistema de seguridad para garantizar que nadie pudiera volver a infiltrarse.

Mientras ellos daban los toques finales a la instalación, me senté a revisar detalladamente los certificados médicos uno por uno; por desgracia, únicamente Kintaro padece anemia, por lo que aún desconozco quién escribió el segundo mensaje en el pizarrón…

Mañana, en cuanto atrapemos a Kintaro, lo interrogaré a fondo para sacarle toda la verdad.

Dado que ese día no pude asistir a clases, el director acudió personalmente a mi departamento para entregarme las listas de alumnos de la clase 3D de años anteriores, las cuales revisé de inmediato.

Desafortunadamente, ningún nombre se repetía en los registros…

lo que significa que ningún estudiante ha permanecido en esa clase durante varios años.

Eso confirma mis sospechas: el enfoque de las investigaciones anteriores estuvo equivocado desde el principio…

Cada vez que llegaba un agente nuevo, catalogaba a los alumnos como los sospechosos principales, pero existen demasiadas incoherencias en esa hipótesis.

Los estudiantes no permanecen en el mismo grupo año tras año aunque quisieran; no son más que simples herramientas en todo este esquema.

Herramientas que pueden ser manipuladas fácilmente por un miembro del personal docente, quien ejerce un control total sobre el alumno, desde sus calificaciones hasta el trato directo con sus padres.

Aun así, no quiero centrarme únicamente en los profesores, pues también hay personal administrativo que podría estar involucrado…

Visto de ese modo, incluso el propio director podría encontrarse bajo sospecha…

-Agente: Agente Guty, hemos terminado con la automatización de seguridad de su departamento.

-Guty: Gracias, ya pueden retirarse.

Ahora solo resta esperar a mañana para proseguir con lo planeado.

Son las 8:54 de la noche y en un momento iré a acostarme; estoy exhausto, aunque antes tomaré una ducha—tengo el cuerpo cubierto de polvo y tierra, así que un baño me caerá muy bien…

Sin perder tiempo, me despojo de mi ropa destrozada y entro a la regadera.

La agradable sensación del agua caliente corriendo por mi cuerpo me ayuda a relajarme y a olvidar, aunque sea por un instante, la terrible sensación de perder el control sobre mi propio cuerpo…

-Guty: Ah…