Code: Fearless Capítulo 2 Sospecha.
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Capítulo 2 Sospecha.

En una fría noche de invierno, mientras el frío me acechaba en lo profundo de la oscuridad de mi cuarto, el aire que se filtra por una pequeña rendija de la ventana roza ligeramente mi sábana y, a lo lejos, resuena el lento goteo de la llave de la cocina.

Incluso entre sueños, mi mente sigue trabajando, intentando resolver ese misterio que me atormentó durante el resto del día…

¿Quién podría ser el dueño de tan oscura sonrisa?

¿Podría ser Akasha…? Aquí solo existen dos caminos: el primero es que Akasha misma sea la dueña de tan perturbadora sonrisa, o…

podría tratarse de algún otro alumno que viajaba en el camión.

Ahora bien, de ser correcta la primera opción, esto sería realmente peligroso: posee una capacidad de actuación perfecta, casi indetectable, lo que significaría que estoy lidiando con un verdadero genio capaz de manipular a la gente a su antojo—y con ello comprendería por qué los agentes anteriores murieron sin tener la más mínima idea de quién los mató.

Por otro lado, si analizamos la segunda opción, cabe la posibilidad de que otro de los alumnos me estuviera observando sin saber que yo lo miraba a través del espejo; creo que su objetivo principal era averiguar la ubicación de mi casa…

lo cual descartaría nuevamente a Akasha, ya que esta era la segunda vez que viajaba con ella en el autobús y no tendría necesidad de vigilar dónde bajaba.

Ambas teorías son sólidas, pero debo proceder con cautela.

Tengo que poner a prueba a Akasha; prepararé algo después de clases con lo que se vea obligada a mostrar su otra cara…

-¿Me puedo sentar contigo?

Una dulce melodía ya conocida llega a mis oídos…

-Akasha: ¿Guty?

-Guty: Disculpa…, es que estaba pensando en algo. Adelante, siéntate.

-Akasha: Muchas gracias.

-Guty: ¿Hmm? ¿También traes café?

-Akasha: ¡Sí! Como es un antioxidante, quiero mantenerme joven por más tiempo.

-Guty: ¿En serio?

-Akasha: ¡No, tonto! Solo repito lo que dijiste ayer; ya te había dicho que me gusta mucho el café.

-Guty: Oh, ya veo.

-Akasha: Eres muy lento para algunas cosas, ¿verdad?

Acompaña sus palabras con una sutil sonrisa.

Luce como una chica común y corriente, pero como bien dice un viejo refrán: "El león no es como lo pintan".

Podría ser que bajo esa dulce máscara se esconda el más despiadado asesino; sin embargo, eso no es algo que pueda afirmar sin una prueba contundente…

Durante el resto del trayecto hablamos sobre nuestros gustos.

En cada tema de conversación presté especial atención a cada uno de sus gestos, intereses y aficiones; nada de lo que me contó levanta sospecha alguna—de hecho, difícilmente alguien sospecharía de ella.

Aun así, continuaré con lo planeado; necesito comprobar si toda esa bondad y dulzura son reales.

-Akasha: ¡Mira, Guty! Ya llegamos.

-Guty: Eso parece…

-Akasha: Oye, se ve mucha gente reunida en la entrada de la escuela. ¿Habrá pasado algo?

-Guty: Lo averiguaremos pronto.

Caminamos directo hacia la entrada de la escuela para ver qué era lo que alteraba a tanta gente.

Akasha le preguntó a una de sus amigas qué había sucedido y, en ese instante, le respondieron algo que yo no tenía contemplado: había ocurrido un asesinato apenas unos minutos antes de que llegáramos.

¿Qué rayos significa esto? Justo cuando tenía a Akasha en la mira, sucede esto.

Tardamos 44 minutos en llegar a la escuela y ella estuvo conmigo todo el tiempo; en ningún momento del trayecto sacó su celular ni ningún otro dispositivo de comunicación. Es realmente desconcertante.

-Guty: Akasha, ¿dónde está el cuerpo?

-Akasha: No lo sé, no han dicho nada al respecto. ¡Espera, Guty! ¿A dónde vas?

Necesito ver quién está detrás de todo esto, así que me dirijo rápidamente a la oficina del director; si alguien conoce los detalles de lo que acaba de ocurrir, debe ser él. En cuestión de minutos llego a su oficina, la cual se encuentra abarrotada de gente.

-Guty: Director, necesito una audiencia con usted.

Las personas que están con él solo se quedan observándome; al parecer creen que estoy jugando, pero eso cambia en cuanto el director les pide de la manera más atenta que nos dejen a solas.

Rápidamente noto la expresión de sorpresa en el rostro de varios de ellos…

Sin perder más tiempo, tomé asiento y le pregunté al director sobre lo ocurrido.

-Director: Han asesinado a un estudiante de tu clase, Guty; a juzgar por el estado del cadáver, lo mataron con un machete.

-Guty: ¿Con un machete?

Simplemente no puedo evitar sorprenderme al escuchar la forma tan violenta en que fue asesinado el estudiante.

-Director: Así es; el alumno fue atacado hasta morir.

-Guty: ¿Hubo testigos?

-Director: Ninguno.

-Guty: ¡No me creo eso! Un asesinato cometido con semejante lujo de violencia… ¡me niego a creer que nadie haya escuchado nada al respecto! Además, quien haya realizado algo de esa naturaleza debió haber quedado bañado en la sangre de su víctima. ¿¡Aun así me está diciendo que nadie vio nada!?

-Director: Efectivamente. Lamento mucho no ser de más ayuda, Agente Guty, pero nadie ha dicho una sola palabra; de igual forma, es posible que alguien lo haya visto pero haya optado por guardar silencio.

-Guty: Ah…

Un pequeño suspiro de decepción escapa de mi boca…

-Guty: Mañana llegaré más temprano; seré el primero en llegar a la escuela. Tal vez de esa manera pueda estar presente cuando intenten matar a alguien.

-Director: Disculpe las molestias, Agente Guty.

-Guty: No tiene nada de qué disculparse, solo cumplo con mi trabajo… aunque hay algo que quiero preguntarle: ¿qué hará ahora?

-Director: Continuar con las clases con normalidad. Trataremos de ocultar esto; no queremos una mala reputación para la escuela.

-Guty: ¿Ocultarlo, dice? Me he percatado de que ninguno de estos asesinatos sale a la luz. ¿Realmente la escuela tiene tanto poder como para silenciar a los medios?

Puedo notar el nerviosismo en el rostro del director; algo me está ocultando.

-Director: No…, no es eso.

Al verlo titubear, aprovecho la oportunidad para presionarlo; sé perfectamente que me está escondiendo algo…

-Guty: ¿¡Qué me oculta, director!? ¿¡Quién está encubriendo toda esta sangre!?

-Director: Yo… no sé de qué me habla.

-Guty: Si de verdad quiere que todo esto se resuelva, coopere conmigo; es la única forma.

-Director: Ah… Está bien, se lo diré…, pero prométame que no se lo comentará a nadie… Si alguien se entera de lo que voy a decirle, podrían matarme…

-Guty: ¿Matarlo…? No me diga que…

-Director: Sí…, el propio gobierno de Japón se encarga de que nada salga a la luz.

-Guty: Mierda…, al principio pensé que era con la intención de no alarmar a la población.

Comúnmente, en otros países, cuando ocurre algo de esta naturaleza, informan al público sobre los asesinatos pero con cierto maquillaje; es decir, minimizan la magnitud del asunto para no aterrar a las masas…

Sin embargo, aquí llevan ya bastante tiempo muriendo alumnos sin que nadie sepa absolutamente nada, lo cual resulta sumamente sospechoso.

¿Qué es lo que busca el gobierno japonés?

-Director: Ellos… solo quieren que identifiques al asesino para mantenerlo vigilado y evitar que mate más de la cuenta…

-Guty: ¡Están dementes! ¿¡Por qué dejar libre a alguien así!? ¿¡Qué beneficio podría traerle eso al país!?

-Director: Guty, tú apenas estás comenzando a ver la superficie del problema que ocurre aquí.

Los asesinatos llevan sucediendo en la misma clase durante años y no tenemos ni la menor idea de quién está detrás…

; sin embargo, el miedo y los profundos traumas que esto ha causado en los alumnos…

de alguna forma les han abierto la mente hacia nuevos horizontes.

-Guty: ¿Qué?

-Director: Verás… muchos de los exalumnos de esa clase que lograron sobrevivir y titularse de esta institución desarrollaron de algún modo una inteligencia superior, y actualmente son dueños de poderosas empresas japonesas que han elevado por los cielos la economía del país.

Al parecer, atravesar experiencias cercanas a la muerte despierta una parte de nuestro subconsciente, expandiendo la mente hacia nuevos límites.

-Guty: ¿¡Me está diciendo que utilizan esta escuela para impulsar el desarrollo del país, cultivando estudiantes con profundos traumas psicológicos que con el paso de los años canalizan hacia el ámbito empresarial!?

-Director: Básicamente…

Jamás había escuchado algo tan absurdo e inhumano a lo largo de toda mi carrera… una profunda ira arde dentro de mí…

-Guty: ¿¡Creen que estamos tratando con animales!?

Por un momento pierdo el control y pateo el escritorio del director.

-Guty: ¡Esto está mal… está muy mal! Si llego al fondo de todo esto, tenga por seguro que su país sentirá todo el peso de la ley; una violación de esta magnitud a los derechos humanos es un crimen grave…

-Director: No te involucres más de lo que debes; solo haz tu trabajo.

-Guty: Eso haré… ¡haré mi trabajo!

No puedo evitar salir furioso de la oficina del director y azotar la puerta tras de mí.

Esto me está enfureciendo demasiado, lo cual no es nada bueno.

Bajo las escaleras con rapidez para volver a mi salón, pero cada vez se me dificulta más respirar; mis piernas comienzan a debilitarse y mi corazón se acelera más y más…

Debo tranquilizarme, pero todo este asunto me frustra tanto que no logro calmarme.

-Guty: Maldición…

Me apoyo contra una de las paredes del pasillo mientras respiro profundamente.

-Akasha: ¡Guty! ¿Qué tienes? Te llevaré a la enfermería; vamos, apóyate en mí, yo te ayudaré.

-Guty: ¿Akasha?

-Akasha: ¡Vamos!

-Guty: Tranquila, ya me siento un poco mejor.

-Akasha: No importa, tienes que ir a que te revisen.

Su preocupación y nerviosismo apaciguan mi ira; mis intentos por evitar ir a la enfermería resultan inútiles, así que accedo a acompañarla.

-Enfermera: ¿Qué ocurrió?