Volver a confiar
Comenzamos a desconfiar de las palabras bonitas, de las promesas, de los “para siempre”. Nos preguntamos si detrás de cada abrazo habrá una despedida, si detrás de cada “te quiero” habrá una mentira esperando ser descubierta.
Hoy sé que mi corazón puede abrirse nuevamente.No porque haya olvidado sus cicatrices.Sino porque aprendió a vivir con ellas.Y ahora, cuando ama, no lo hace desde la necesidad de ser salvado.Ama la libertad de elegir. Y esa fue una de las formas más bonitas en las que aprendí a sanar.