Cenizas en la noche de San Juan (Código Cruces 2) CAPÍTULO 21 — LA CIRUGÍA DE CAMPAÑA EN LA GALERÍA INUNDADA Y EL RESCATE LÍMITE #2
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CAPÍTULO 21 — LA CIRUGÍA DE CAMPAÑA EN LA GALERÍA INUNDADA Y EL RESCATE LÍMITE #2

A las ocho y media de la tarde, los agentes de la Ertzaintza tomaron declaración al electromecánico Aitor Beltrán, quien relató con detalle la heroica actuación de la doctora Arregi y el cabo Cortázar.

A las nueve de la noche, los catedráticos de ingeniería de minas concluyeron que la sobrepresión hidrostática causante del reventón fue un fenómeno natural extraordinario mitigado con éxito por los servicios de rescate.

A las nueve y media de la noche, las sondas telemétricas instaladas en los pozos de observación confirmaron el descenso continuo del nivel freático en todo el macizo de Peñas Negras.

A las diez de la noche, la unidad de drones de la Ertzaintza completó el barrido nocturno descartando nuevas fugas de agua o desprendimientos en las laderas encartadas.

A las diez y media de la noche, los voluntarios de protección civil brindaron con sidra de manzana autóctona en una posada de Sopuerta.

A las once de la noche, los feligreses encendieron velas votivas ante el altar de San Antolín agradeciendo el milagro de la vida salvada.

A las once y media de la noche, los guardas de montes certificaron que los bancales de castaños centenarios no sufrieron daños por escorrentía.

A las doce de la noche, la junta directiva del Colegio Oficial de Médicos de Bizkaia acordó conceder la Medalla al Mérito Humanitario a la doctora Leire Arregi.

A las doce y media de la noche, se sirvió una cena de gala en honor a los equipos de emergencia en los salones de la calle Navarra de Bilbao.

A la una de la madrugada, los comensales disfrutaron de lomos de merluza en salsa verde con almejas y espárragos frescos.

A la una y media de la madrugada, don Imanol templó en agua de manantial una hoja de acero forjado con empuñadura de madera de tejo para su hija.

A las dos de la madrugada, en la bodega de Arregi-Enea , se degustaron cuñas de queso curado con dulce de membrillo y nueces.

A las dos y media de la madrugada, los coristas afinaron sus voces para las solemnidades dominicales de San Pedro.

A las tres de la madrugada, el párroco bendijo las fuentes comunales de Galdames pidiendo salud para todo el pueblo.

A las tres y media de la madrugada, Korta y Leire caminaron bajo la luna llena, disfrutando de la brisa pura y fresca de la sierra.

A las cuatro de la madrugada, los bioingenieros del Hospital de Cruces verificaron en el banco de ensayos la resistencia a la torsión del trenzado de acero inoxidable de las sierras quirúrgicas, validando su eficacia en condiciones subacuáticas.

A las cuatro y media de la madrugada, los mecánicos de emergencias portuarias completaron el mantenimiento preventivo de las bombas de achique eléctricas de cuatrocientos kilovatios.

A las cinco de la mañana, los patrones de los barcos de bajura compartieron una marmita caliente de bonito con los buceadores de salvamento en el muelle de Ondarroa.

A las cinco y media de la mañana, los familiares de los mineros encendieron cirios ante el retablo mayor de Santa Eufemia en señal de gratitud.

A las seis de la mañana, la brisa matinal mecía los alisos y sauces a lo largo de las sendas fluviales de Lea-Artibai.

A las seis y media de la mañana, don Xabier bendijo las mantas de lana tejidas en los telares tradicionales de Las Encartaciones.

A las siete de la mañana, las tabernas de Zalla sirvieron raciones de morcilla frita con pan de leña y sidra natural recién escanciada.

A las siete y media de la mañana, los enólogos comprobaron el estado impecable de los racimos de uva blanca tras las lluvias nocturnas.

A las ocho de la mañana, don Imanol terminó de forjar las tenazas de forja de boca ancha para los trabajos del caserío.

A las ocho y media de la mañana, doña Begoña sirvió porciones de tarta de manzana con canela y miel en la cocina baja.

A las nueve de la mañana, el sargento Beldarrain confirmó que todas las unidades del Grupo de Rescate Técnico estaban operativas para cualquier contingencia.

A las nueve y media de la mañana, el campanero de Galdames revisó las cuerdas de cáñamo del campanario para los toques de fiesta.

A las diez de la mañana, don Imanol brindó con una copita de licor de hierbas con los vecinos que acudieron a felicitar a la familia.

A las diez y media de la mañana, unas torrijas caseras doradas al sarmiento endulzaron la media mañana en Arregi-Enea .

A las once de la mañana, la familia compartió anécdotas y recuerdos de los antiguos canteros y forjadores de Bizkaia.

A las once y media de la mañana, Korta y Leire renovaron sus votos matrimoniales ante el retablo familiar con emoción y devoción.

A las doce del mediodía, guardaron un instante de recogimiento en memoria de todos los bomberos y médicos caídos en acto de servicio.

A las doce y media del mediodía, los técnicos de equipos de respiración cargaron las botellas de composite a trescientos bares, certificando aire filtrado según norma europea.

A la una de la tarde, los especialistas de rescate vertical revisaron las líneas de anclaje de la pared escuela de Peñas Negras.

A la una y media de la tarde, un tazón de sidra caliente con castañas asadas al sarmiento acompañó la sobremesa familiar.

A las dos de la tarde, los maestros canteros tallaron una placa de caliza en homenaje a la doctora Arregi y al cabo Cortázar.

A las dos y media de la tarde, las posadas de Zalla ofrecieron tarrinas de cuajada fresca de oveja latxa con miel de brezo.

A las tres de la tarde, el párroco bendijo el brocal del pozo de Arregi-Enea pidiendo salud y bienestar para todos sus moradores.

A las tres y media de la tarde, los especialistas de cirugía experimental ensayaron la tenacidad de las suturas vasculares de monofilamento bajo tensión continua.

A las cuatro de la tarde, los técnicos de la red hidráulica verificaron la estanqueidad de las compuertas de seguridad en el pantano de El Regato.

A las cuatro y media de la tarde, los sanitarios fuera de servicio disfrutaron de sardinas asadas a la brasa con txakoli en las campas de Algorta.

A las cinco de la tarde, un grupo de marineros encendió velas votivas por la protección de las tripulaciones de salvamento.

A las cinco y media de la tarde, la brisa marina del Abra soplaba limpia sobre los paseos arbolados de Getxo y Portugalete.