CAPÍTULO 09 — LA FÓRMULA DEL VENENO Y LA MUESTRA DEL ACUÍFERO #3
Las lecturas demostraron una conductividad de ciento ochenta microsiemens por centímetro, turbidez de cero coma dos NTU y ausencia total de fluorocarbonos.
—El macizo de Galdames y los manantiales de Las Encartaciones están completamente limpios —confirmó el geólogo jefe—. El sellado de Peñas Negras y Bodovalle contuvo el avance del penacho contaminante antes de que alcanzara la divisoria freática.
Leire suspiró aliviada, apretando la mano de Korta en la penumbra de la cueva.
—Nuestra tierra y nuestros caseríos están a salvo, Jon Ander.
A las dos de la madrugada, Korta y el sargento Busturia se desplazaron al Parque de Bomberos de Urioste , base principal de intervención química de la Diputación Foral de Bizkaia.
En el taller de descontaminación, revisaron los seis trajes de protección química herméticos de Nivel A encapsulados Trellchem VPS Flash, certificados contra atmósferas inflamables y agentes químicos bélicos.
Probaron la estanqueidad de las cremalleras estancas de cloropreno a cinco mil pascales y calibraron los sistemas de recirculación de aire interior para cuatro horas de trabajo.
—Para el asalto al Helvetia Star llevamos además dos bombas de trasvase de productos corrosivos accionadas por aire comprimido y trescientos litros de espuma fluorosintética sin flúor de última generación F3 —confirmó Busturia—.
Si la tripulación intenta sabotear los tanques abriendo las válvulas de alivio, inundaremos la bodega con espuma en dos minutos.
A las tres de la madrugada, desde el búnker de transmisiones de la Ertzaintza en Erandio, la magistrada Elena Orue mantuvo una conferencia judicial con el fiscal jefe del Cantón de Basilea-Ciudad.
Al proyectar las pruebas concluyentes del UHPLC-QTOF, la firma isotópica del grafeno y los extractos de transferencias bancarias de Zug.
El fiscal suizo estampó su firma digital en la providencia internacional.
—Queda autorizada la operación conjunta de entrada y registro en la sede central de Helvetia Petrochemical en Basilea y la emisión inmediata de órdenes de detención europeas contra el consejo de administración —declaró el fiscal helvético—.
Las autoridades suizas colaboraremos sin fisuras con la justicia vasca.
A las cuatro de la madrugada, Leire y el doctor Mikel Mendiluze supervisaron el montaje de la carpa de triaje avanzado y descontaminación médica en el muelle exterior de Zierbena.
Dispusieron tres puestos de soporte vital avanzado equipados con respiradores Hamilton-T1 , antídotos específicos para cianuro ( Cyanokit ) y disoluciones de gluconato cálcico al diez por ciento para neutralizar salpicaduras de ácido fluorhídrico.
—Todo el dispositivo sanitario está listo para atender a los heridos o intervenir a los operativos en caso de fuga química masiva durante el asalto —confirmó Leire ajustando su arnés táctico.
A las cuatro y media de la madrugada, dos técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) realizaron un barrido radiológico con sondas de centelleo de yoduro sódico Canberra InSpector 1000 sobre el perímetro exterior del buque Helvetia Star .
Los niveles de radiación gamma y neutrónica se mantuvieron en el fondo natural de cero coma diez microsieverts por hora.
—Descartamos absolutamente cualquier presencia de radioisótopos o material fisionable en los tanques del buque —dictaminó el inspector radiológico—. La amenaza está confinada a la toxicidad química e inflamabilidad de los solventes fluorados.
A las cinco de la mañana, en el hangar de la Autoridad Portuaria de Zierbena, los doce agentes de asalto de la Brigada Móvil de la Ertzaintza y el equipo de bomberos compartieron termos de café caliente mientras revisaban las secuencias de asalto cronometradas.
El comandante de los Beltzak extendió el plano de cubiertas del buque.
—Entramos en tres vectores simultáneos a las 06:00 horas: Vector Alfa por la escala de estribor con lancha semirrígida; Vector Bravo por el helipuerto de popa con el helicóptero de rescate; Vector Charlie con el furgón NBQ por la pasarela de tierra.
Korta alzó su pulgar enguantado.
—Miribilla asegura el sellado de las válvulas criogénicas en la bodega dos minutos después del aseguramiento del puente.
A las cinco y cuarto de la mañana, el oficial de transmisiones configuró los canales de la Red TETRA Enlace Bizkaia .
Asignó el canal táctico 'Bravo-7' con cifrado de grado militar TEA2 para la intercomunicación entre el helicóptero, las lanchas rápidas y los equipos de respiración de circuito cerrado de los bomberos.
—Palabra clave de asalto: 'Gernika' ; palabra clave de aseguramiento de tanques: 'Sua-Itzali' —confirmó el oficial por el interfono.
A las cinco y veinte de la mañana, los buzos y bomberos montaron en sus cascos las cámaras termográficas miniatura FLIR Breach PTQ136 .
El display ocular permitía detectar diferencias térmicas de cero coma cero cinco grados a través del humo denso o en la oscuridad total de las bodegas inundadas.
—Cada operador transmitirá su señal de vídeo en tiempo real al puesto de mando avanzado en la carpa de tierra —confirmó el técnico electrónico.
A las cinco y media de la mañana, en la dársena de Zierbena, los buzos tácticos de la Ertzaintza probaron el equipo de corte submarino exotérmico Broco Ultrathermic .
Con varillas de corte a cinco mil quinientos grados centígrados capaces de seccionar chapas de acero naval bajo agua en segundos.
—Si los accesos inferiores a las tomas de mar del buque están bloqueados por cerrojos submarinos, los abriremos con la lanza en dos minutos —ratificó el oficial Unai Etxebarria.
A las cinco y cuarenta de la mañana, Korta y Leire subieron por última vez al mirador del Faro de Punta Lucero , contemplando la inmensidad del mar Cantábrico iluminado por los destellos del faro.
Korta encendió su histórica lámpara de carburo frente al mar.
La llama de acetileno reflejó el brillo dorado del colgante de pirita de Leire.
— «Lurraren bihotzean, sua eta leialtasuna» —pronunció Korta mirando a los ojos de la mujer que amaba con toda su alma.
Leire entrelazó su mano con la del bombero, besándolo con una devoción invencible.
—Fuego, lealtad y amor eterno, Jon Ander. Vamos a ganar.
A las cinco y cincuenta y cinco de la mañana, en el pantalán de embarque de Zierbena, la dotación completa de bomberos de Miribilla, los facultativos de Cruces y los buzos de la Ertzaintza formaron un círculo cerrado bajo la lluvia fina del Cantábrico.
Korta, Leire, el sargento Busturia, el oficial Unai Etxebarria y el doctor Mikel Mendiluze unieron sus puños en el centro del corro, sintiendo la energía indomable de una hermandad consagrada al servicio público y a la defensa inquebrantable de la salud y la seguridad de Bizkaia.
—Por Bizkaia, por nuestros mineros y por la justicia de este pueblo —proclamó Korta con voz potente y serena.
— «¡Aurrera beti!» —respondieron al unísono todos los operativos con la mirada encendida de orgullo y coraje.
A las cinco y cincuenta y ocho de la mañana, la lancha semirrígida de asalto de la Ertzaintza flotaba en silencio junto al muelle Reina Sofía con los motores al ralentí.
Korta y Leire se miraron a través de los visores balísticos, respirando el aire salino del mar con la calma imperturbable de los héroes.
Los segundos corrían hacia las seis en punto con una precisión matemática mientras el mar Cantábrico mecía el casco de la embarcación.
La sirena del puerto sonó a lo lejos con un bramido grave y solemne que rasgó la niebla, marcando el inicio de la operación más importante en la historia de las emergencias de Bizkaia.
La noche del tres de enero cayó sobre el valle de Galdames con una luna llena brillante y un manto de estrellas.
La fórmula molecular del veneno estaba descifrada, las órdenes internacionales de busca y captura emitidas y las tuberías clandestinas selladas para siempre.
Jon Ander Cortázar y Leire Arregi descansaban en los brazos del otro, sabiendo que su amor había triunfado sobre la oscuridad.
En el Capítulo 10 , el asalto aeronaval y el desmantelamiento total del buque nodriza Helvetia Star en el muelle de Zierbena abrirán el camino hacia la consagración definitiva de los guardianes de Bizkaia.