Cenizas en la noche de San Juan (Código Cruces 2) CAPÍTULO 09 — LA FÓRMULA DEL VENENO Y LA MUESTRA DEL ACUÍFERO #2
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CAPÍTULO 09 — LA FÓRMULA DEL VENENO Y LA MUESTRA DEL ACUÍFERO #2

—La cerraremos a pulso con la llave de trinquete submarina y colocaremos el balón neumático de caucho reforzado con kevlar en la tobera de descarga. No dejaremos que una sola gota de ese veneno toque el agua de Bilbao.

A las dos de la tarde, el convoy de bomberos llegó al muelle de amarre de la Autoridad Portuaria, situado directamente bajo la imponente estructura del Puente de Rontegi .

Una mole de hormigón armado de seiscientos metros de longitud y sesenta metros de altura sobre la lámina de agua por donde circulaban miles de vehículos.

En el agua aguardaba la patrullera de buceo de la Ertzaintza y dos lanchas semirrígidas de salvamento.

El oficial Unai Etxebarria y dos buzos tácticos tenían listos los tres equipos de circuito cerrado Inspiration EVO cargados con mezcla Trimix 18/45 .

A su lado, el sargento Busturia preparaba el compresor neumático de trescientos bar y los dos balones de obturación de tuberías de alta resistencia Vetter .

Korta y Leire se enfundaron los trajes secos de neopreno trilaminado Bare HDC Expedition , ajustándose los arneses de buceo técnico y los ordenadores de inmersión Shearwater Perdix .

Korta revisó la máscara facial de comunicación inalámbrica de Leire, acariciando su mejilla enguantada.

—Bajamos juntos a treinta metros, Leire. Yo llevo la llave de fuerza y tú guías el balón hasta la tobera. Comunicación constante cada treinta segundos.

Leire sonrió con firmeza y serenidad.

—Contigo hasta el fondo, Jon Ander.

A las dos y veinte de la tarde, Korta, Leire y Unai Etxebarria se deslizaron sobre el agua desde la plataforma de popa de la patrullera.

El agua del Nervión, gélida y de color verde botella oscuro con visibilidad reducida a metro y medio, los envolvió al instante.

Descendieron por el cabo guía lastrado con cincuenta kilos de plomo, siguiendo el haz potente de sus focos LED Halcyon de 21 vatios .

A los veintiocho metros de profundidad , en el lecho fangoso de la ría, emergió la gigantesca estructura de hormigón del Colector de Rontegi .

Una tubería de trescientos milímetros de diámetro con bridas de acero naval empernadas, de cuya tobera de salida comenzaba a brotar un chorro denso y turbulento de líquido ámbar oscuro que teñía el agua circundante.

Korta conectó el sensor multigas submarino al transmisor acústico.

—Puesto de superficie, aquí Cortázar —comunicó Korta a través del hidrófono—. Estamos en la tobera de Rontegi a veintinueve metros. La fuga está activa con un caudal estimado de ochocientos litros por minuto. Iniciamos la maniobra de obturación mecánica.

Korta tomó la llave de trinquete de bronce antichispas de un metro de longitud, encajándola en el vástago cuadrangular de la válvula de compuerta submarina.

Aplicando toda la potencia de su torso y sus brazos contra la resistencia del flujo químico presurizado, Korta comenzó a girar el mecanismo.

Una vuelta, dos vueltas, tres vueltas... El metal chirrió bajo el agua mientras los engranajes seccionaban la costra de polímeros.

Leire introdujo el balón obturador neumático Vetter de trescientos milímetros en el interior de la boca de la tubería, empujándolo con una barra de fibra de vidrio hasta sobrepasar la zona de turbulencia.

Conectó la manguera de aire de alta presión al regulador.

—¡Inflando balón a ocho bar de presión! —anunció Leire abriendo la válvula de inflado rápido.

El balón de caucho con trenzado de kevlar se expandió en el interior de la tubería, amoldándose a las paredes de acero y sellando el conducto por completo.

El chorro de líquido tóxico cesó instantáneamente.

El manómetro de presión de la tobera cayó a cero absoluto.

—¡Obturación completada con éxito a las 14:48 horas! —transmitió Korta—. Fuga sellada al cien por cien. Iniciamos ascenso controlado con paradas de descompresión a seis y tres metros.

A las cuatro y media de la tarde, Korta y Leire se reunieron en la sede de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Galindo con los ingenieros hidráulicos del Consorcio de Aguas.

En la sala de control de procesos, los técnicos ejecutaron la simulación hidrodinámica tridimensional mediante software ANSYS Fluent .

El modelo demostró que gracias a la rápida obturación del colector de Rontegi a las 14:48 horas, la concentración de PFOS en la dársena se mantuvo por debajo del umbral de biodisponibilidad para la fauna piscícola.

—Si hubiesen tardado cuarenta minutos más, el reflujo de pleamar habría arrastrado doce mil metros cúbicos de solventes hacia la ría interior de Deusto y el Casco Viejo —confirmó el director técnico de Galindo estrechando la mano de Korta y Leire—.

Su intervención ha evitado un desastre ecológico de dimensiones históricas.

A las seis de la tarde, Leire regresó a la Sala de Autopsias 2 del IVML para completar el estudio histopatológico y de toxicología tisular de los órganos de Mikel Ormaetxea y Aitor Zaldibar.

Bajo el microscopio de fluorescencia confocal Olympus FV3000 , los cortes de tejido hepático y renal teñidos con anticuerpos monoclonales mostraron depósitos masivos intracelulares de nanopartículas de grafeno fluorado y vacuolización lipídica hepatocitaria .

—La causa fundamental de la muerte de Ormaetxea y Zaldibar fue el shock tóxico agudo por inhalación y contacto directo con la fórmula patentada de Basilea antes de los traumatismos secundarios —dictaminó Leire firmando el anexo toxicológico definitivo—.

Esto vincula penalmente a la cúpula directiva de Helvetia Petrochemical con dos delitos de asesinato con alevosía.

A las siete de la tarde, en el laboratorio de química de materiales de la UPV/EHU en Leioa, el perito químico analizó mediante Espectroscopía Infrarroja por Transformada de Fourier con Reflectancia Total Atenuada (FTIR-ATR) los restos del polímero de sellado de la válvula submarina.

El espectro infrarrojo reveló bandas de absorción intensas en mil setecientos veinte centímetros recíprocos (vibración de grupo carbonilo, C=O) y bandas a mil cuarenta centímetros recíprocos (enlace sulfóxido, S=O).

—Las juntas de estanqueidad de caucho de nitrilo fueron degradadas químicamente de forma deliberada con dimetilsulfóxido (DMSO) antes de la inmersión para acelerar la corrosión galvánica y forzar la rotura prematura de la válvula submarina —dictaminó el catedrático de química analítica—.

Hay una clara intencionalidad técnica de sabotaje programado.

A las ocho de la noche, Korta y Leire acudieron al Hospital Universitario de Cruces para acompañar el traslado del cabo Egoitz Beldarrain desde la Unidad de Grandes Quemados hasta la planta de hospitalización general.

El doctor Mikel Mendiluze desconectó los últimos monitores invasivos.

—Egoitz respira espontáneamente con aire ambiente, sus constantes son normales y las quemaduras cicatrizan sin complicaciones infecciosas —anunció Mendiluze con satisfacción.

Los compañeros del Parque de Bomberos de Miribilla formaron un pasillo de honor en el pasillo de la sexta planta.

Al pasar en la cama móvil, Beldarrain alzó el brazo vendado, estrechando la mano de Korta y la de Leire.

—Gracias, hermanos... No veo la hora de volver a ponerme el casco y montar en el camión con vosotros.

Korta sonrió emocionado, dándole una palmada suave en el hombro.

—Recupérate despacio, Egoitz. Tu plaza en la dotación de primera salida te estará esperando siempre.

A las nueve y media de la noche, los inspectores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Judicial remitieron el informe bancario internacional a la jueza Orue.

Mediante comisiones rogatorias urgentes cursadas a la Fiscalía Federal de Berna, las autoridades helvéticas procedieron al bloqueo cautelar de catorce millones doscientos mil euros depositados en cuentas numeradas de la entidad Credit Suisse en Zúrich a nombre de sociedades instrumentales panameñas controladas por Jean-Luc Moreau.

—El dinero estaba destinado a pagar a capitanes de buques graneleros para arrojar contenedores de residuos tóxicos en la fosa de Capbreton, a sesenta millas de la costa vasca —reveló la inspectora Irati Mendiluze—.

Con el bloqueo financiero, la infraestructura logística de la trama queda completamente desmantelada.

A las diez y media de la noche, el Consejero de Salud del Gobierno Vasco y la directora de Salud Pública mantuvieron una reunión de urgencia telemática con la doctora Leire Arregi.

Tras examinar las series analíticas de las tomas de agua en la red de abastecimiento general de Bizkaia (embalses de Zadorra, Venta Alta y Ordunte).

—Los niveles de perfluorados en el agua de consumo humano son de cero absoluto —proclamó el Consejero—. La intervención inmediata del Instituto Vasco de Medicina Legal y de los Bomberos de Bilbao ha garantizado la seguridad sanitaria total de un millón doscientas mil personas.

El Consejero transmitió la felicitación oficial del Lehendakari a Leire y a Korta por su rigor científico y su heroísmo.

A las once y media de la noche, el Departamento de Física de la Materia Condensada de la Universidad del País Vasco completó el análisis de Espectrometría de Masas de Relaciones Isotópicas (IRMS) .

Los ratios isotópicos de carbono-13 (delta 13C = -24.8 por mil) y azufre-34 demostraron de manera concluyente que el grafeno fluorado fue producido en reactores de plasma de radiofrecuencia alimentados con metano fósil procedente de los laboratorios petroquímicos de Klybeck en Basilea.

—La firma isotópica es una huella dactilar geológica imborrable —dictaminó el catedrático—. En cualquier tribunal internacional, esta prueba sitúa la autoría material en la fábrica de Basilea sin margen de duda.

A la una de la madrugada del cuatro de enero, Korta y Leire acompañaron al equipo de hidrogeólogos del IGME hasta la Cueva de Arenaza , en el término municipal de Galdames.

Equipados con sondas multiparamétricas YSI EXO2 , descendieron a la surgencia kárstica subterránea que nutre los acuíferos de cabecera de Las Encartaciones.