Cenizas en la noche de San Juan (Código Cruces 2) CAPÍTULO 06 — LA ESCAROTOMÍA DE URGENCIA EN EL QUIRÓFANO DE QUEMADOS #2
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CAPÍTULO 06 — LA ESCAROTOMÍA DE URGENCIA EN EL QUIRÓFANO DE QUEMADOS #2

Los bomberos de Urioste rompieron en un aplauso cerrado y emocionado, estrechando la mano de la médica forense con una reverencia que nacía de lo más profundo del corazón.

Al fondo del vestíbulo, apoyado contra la pared, Korta observaba la escena con los ojos empañados por la emoción y el pecho hinchado de orgullo y amor por la mujer que acababa de arrebatar otra vida a las garras del fuego.

A las siete de la mañana, tras concluir el informe quirúrgico, Leire ingresó en el vestuario médico para cambiarse de ropa.

Al cruzar la puerta, encontró a Korta esperándola de pie junto a las taquillas.

El cabo cerró la puerta tras de sí, acortando la distancia entre ambos con dos pasos decididos.

Sin pronunciar una sola palabra, Korta la envolvió suavemente entre sus brazos, atrayéndola contra su pecho con una fuerza protectora y una devoción sagrada.

Leire apoyó la cabeza en el hombro sano de Korta, cerrando los ojos y dejando caer sobre su pecho todo el peso de la tensión y el agotamiento acumulados durante la noche.

Korta tomó las manos de Leire entre las suyas.

Eran unas manos pequeñas, firmes y delicadas que acababan de realizar una de las cirugías más complejas y determinantes de la medicina de urgencias.

Korta se inclinó con reverencia y besó la palma de la mano derecha de Leire, acariciando sus dedos con sus labios.

—Tus manos son un milagro, Leire —susurró Korta con la voz quebrada por la emoción—. Has salvado a uno de los nuestros. Toda la familia de los bomberos de Bizkaia estará en deuda contigo para siempre.

Leire alzó el rostro hacia él, acariciando la mejilla de Korta con una ternura infinita.

—No me debes nada, Jon Ander. Tú entraste en ese infierno para sacar a esos chicos, y yo solo hice lo que mi corazón y mi deber me pedían.

Leire miró a los ojos de Korta, sintiendo que su alma estaba entrelazada a la suya de forma indisoluble.

—Estando contigo siento que nada es imposible.

Korta unió sus labios a los de Leire en un beso dulce, profundo y apasionado que selló su amor en el santuario de la medicina de Cruces.

A las ocho de la mañana, Leire y Miren ingresaron en el Box 1 de la UCI de Grandes Quemados para supervisar los parámetros intensivos de Egoitz Beldarrain.

El paciente reposaba sobre una cama de aire fluidificado Clinitron, cuya superficie de microesferas de vidrio cerámico suspendidas por flujo de aire caliente mantenía al paciente ingrávido, reduciendo la presión capilar sobre la espalda quemada por debajo de diez milímetros de mercurio para evitar úlceras por decúbito.

La temperatura central del paciente se monitorizaba mediante sonda vesical térmica Foley , regulando la climatización ambiental para mantenerla a treinta y ocho coma dos grados y frenar el gasto metabólico masivo.

—Hemos iniciado la perfusión continua de albúmina humana al veinte por ciento y L-glutamina por sonda nasoyeyunal para frenar el hipercatabolismo muscular —explicó Miren mientras revisaba el aclaramiento de creatinina—.

Los niveles de mioglobina en orina son de doscientos nanogramos por mililitro, lo que descarta el fallo renal agudo por rabdomiólisis gracias a la alcalinización precoz con bicarbonato sódico.

Leire examinó los pulsos periféricos del brazo intervenido.

—El relleno capilar es menor de dos segundos y las escarotomías drenan serosidad limpia sin signos de infección por Pseudomonas . El pronóstico funcional es excelente.

A las diez de la mañana, Leire se trasladó a la Sala 2 del Instituto Vasco de Medicina Legal para practicar la necropsia reglamentaria del buzo pericial Aitor Zaldibar Ezkurra .

Acompañada por el doctor Gorka Zabaleta y la inspectora Irati Mendiluze, Leire examinó el bloque pulmonar del buzo.

—Se constata enfisema acuoso severo con presencia de manchas de Paltauf subpleurales y líquido de sumersión en ambos bronquios lobares principales —dictó Leire ante el micrófono forense—.

El análisis químico del agua alveolar revela una concentración de PFOS y fluoropolímeros de seiscientos microgramos por litro , idéntica a la matriz del lago subterráneo de la sima de La Barga.

Leire mostró la sección traqueal a la cámara.

—Las mangueras de inhalación del rebreather presentan un corte transversal limpio por arma blanca de filo liso de un solo filo, compatible con un cuchillo táctico de buceo militar.

—Zaldibar se encontraba a cuarenta metros de profundidad inspeccionando las bombas cuando fue abordado por la espalda. El agresor cortó las mangueras de circuito cerrado, provocando la entrada súbita de agua tóxica en el bucle respiratorio y la muerte inmediata por asfixia por sumersión.

Irati tomó nota.

—El informe de autopsia cierra el círculo probatorio del doble homicidio ejecutado por la corporación.

A las doce del mediodía, en la sala de juntas de la Dirección General de Cruces, se constituyó el Comité de Crisis Extraordinario presidido por la magistrada Elena Orue , la inspectora jefa Irati Mendiluze , el comisario de la Policía Judicial y los mandos de Bomberos y Osakidetza.

Korta y Leire ocuparon sus asientos como peritos coordinadores.

La inspectora Mendiluze proyectó en la pantalla central la matriz de correlación de los tres atentados que cerraban el Acto I de la conspiración.

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La jueza Elena Orue golpeó la mesa con el mazo de madera.

—Las evidencias periciales aportadas por la doctora Arregi y el cabo Cortázar son demoledoras e incontestables —declaró la magistrada con autoridad suprema—.

Con fecha de hoy, veintinueve de diciembre, dicto el auto de procesamiento formal y prisión provisional comunicada y sin fianza para el director de planta Ignacio Berasaluce y los mandos de seguridad por delitos de homicidio consumado múltiple, terrorismo ambiental y estragos.

La magistrada miró fijamente a Korta y a Leire.

—Y ordeno la apertura del Acto II de la investigación judicial : la incursión y aseguramiento de la Corta Minera de Bodovalle en Gallarta y los hornos de Ortuella para desmantelar las estaciones de bombeo secundarias y neutralizar a los comandos mercenarios antes del fin de año.

A la una y media de la tarde, en el laboratorio de anatomía patológica del IVML, Leire y el doctor Zabaleta procesaron las biopsias dérmicas tomadas de los bordes de la escara de Beldarrain.

Bajo el microscopio óptico de alta resolución con tinción de hematoxilina-eosina, los cortes tisulares mostraban una demarcación neta entre la dermis reticular coagulada y el tejido celular subcutáneo viable.

—No se observan colonizaciones bacterianas invasivas por Pseudomonas aeruginosa ni Staphylococcus aureus meticilino-resistente —dictaminó Leire mientras registraba las microfotografías digitales—.

Los plexos capilares profundos conservan eritrocitos circulantes viables gracias a la descompresión precoz.

—Esto garantiza que en diez días podremos realizar autoinjertos laminares de piel de espesor parcial mallada a razón de 1:1.5 tomados de los muslos del propio paciente —añadió Zabaleta—. El rescate quirúrgico ha sido impecable.

A las tres de la tarde, Korta, Leire y la inspectora Irati Mendiluze se personaron en la sede central de la Ertzaintza en Erandio .

En la sala de operaciones tácticas subterránea, los analistas de inteligencia proyectaron sobre la mesa digital interactiva los modelos tridimensionales obtenidos mediante escaneo LIDAR aerotransportado de la corta de Bodovalle y de los antiguos hornos de calcinación de Ortuella .

El jefe de la Brigada Móvil ( Beltzak ) expuso el dispositivo de asalto.

—La corta de Bodovalle tiene una profundidad vertical de más de ciento cuarenta metros, con bermas mineras escalonadas y túneles ciegos que se adentran bajo el casco urbano de Gallarta.

—Los drones térmicos han detectado actividad nocturna en la cota menos ochenta: generadores diésel insonorizados, tres furgonetas blindadas y presencia de al menos ocho individuos armados con fusiles automáticos B pero podemos entrar por la antigua galería de ventilación San José, que desciende desde el barrio de Peñucas y desemboca directamente a la espalda de la estación de bombas secundarias.

El comandante asintió.

—Perfecto, cabo Cortázar. Usted guiará a la columna de intervención táctica junto a la doctora Arregi para la toma de muestras in situ. Operación fijada para mañana a las seis de la mañana.

A las cuatro y media de la tarde, tras concluir la sesión de inteligencia, Korta y Leire se trasladaron al histórico muelle de Portugalete .

Pasearon bajo los arcos de hierro del Puente Colgante de Bizkaia , declarado Patrimonio de la Humanidad, contemplando el paso sereno de los barcos por la ría hacia el Abra.

Almorzaron en una taberna marinera tradicional frente al muelle.

Un plato de besugo a la brasa al estilo Orio , con ajos dorados, guindilla y vinagre de sidra, acompañado por patatas panaderas y una botella de txakoli de Bizkaia.

Korta tomó suavemente la mano de Leire sobre el mantel.

—Mirándote hoy en el quirófano y en el juzgado, Leire, he sentido que no hay nadie en el mundo con tu nobleza y tu coraje. Has devuelto la vida a un compañero y has puesto contra las cuerdas a los poderosos que se creían dueños de esta tierra.

Leire acarició los dedos de Korta, con los ojos brillando de amor sincero.

—Yo no habría podido dar un solo paso sin tu fuerza y tu protección, Jon Ander. Eres el ancla de mi vida.

A las siete de la tarde, antes de regresar al caserío, Korta y Leire se detuvieron en el histórico Cementerio Minero de Gallarta , situado sobre una colina que domina la inmensa corta de Bodovalle.

La noche invernal cubría las tumbas de piedra arenisca donde descansaban cuatro generaciones de barrenistas, vagoneros y cargadores de mineral de hierro.

Korta caminó hasta la tumba de su padre, limpiando con su mano enguantada el musgo de la lápida.