CAPITULO 03 #2
Alexa se monta en el coche, cierra la puerta y enseguida baja la ventanilla para ver a Anthony parado frente a ella, sonriéndole.
—Necesito verte conduciendo amor, esto es tan bizarro para mí.
Ella acomoda el asiento y enciende el auto, mientras que él saca su celular para grabarla.
—Eres malo Oti… me pondrás nerviosa —comenta ella, entre risas.
—Entonces… no eres buena conductora, si no puedes lidiar con solo un fan grabándote —bromea él.
—¡Claro que puedo!
—A ver… muéstrame.
Alexa avanza con el jeep un par de metros, mientras que Anthony camina a su lado, aun grabándola.
—¡Oigan! ¿Qué rayos está haciendo Tony? —pregunta Taylor, causando que el resto de sus compañeros, quienes están sentados con él, en una de las mesas exteriores de la cafetería junto al hotel, volteen a verlo.
—Viste que sí sé —dice Alexa, frenando entre risas.
—Dale amor, ve —replica él, acercándose a la ventanilla—. No te detengas, ni recojas a extraños en la vía. Avísame cuando llegues.
Alexa asiente y avanza de nuevo, mientras que Anthony corre a un lado del auto aún grabándola.
—¡Hey! ¡Poka lyubov´! ¡Me lo cuidas!
Ella lo escucha, y le toca varias veces la bocina como respuesta, Anthony se detiene en el medio de la calle, riéndose solo, a la vez que sigue con la grabación hasta que nota como se aleja el jeep.
—¿Evans? ¿Enloqueciste? —cuestiona Anderson, alzando la voz.
—¡¿Qué carajos haces?! —inquiere Tucson, frunciendo el ceño.
—¡Tony el paparazzi! ¡Así le dicen ahora! —exclama Ryan, riéndose.
Anthony escucha las voces y voltea, dándose cuenta que algunos de sus compañeros están sentados riéndose de sus locuras, por lo que se acerca a ellos.
—¿Qué demonios hacías? —insiste Taylor.
—Nada chicos… olvídenlo —responde Anthony entre risas.
—¡¿Cómo que olvídenlo?! Ya es tarde, Taylor te grabó corriendo detrás de ese jeep rojo —declara Ryan.
—¡Qué hijos de puta! —exclama Anthony, empujando a Tucson.
—Sí, ya es muy tarde. La verdad es que… mientras tú decías que lo olvidáramos, yo ya lo estaba enviando a nuestro chat —confiesa Taylor, riéndose.
—¡Tony! ¡Qué demonios! —comenta Owen saliendo del hotel, y acercándose a la cafetería—. ¿Por qué no me contaste que te compraste ese jepp? —inquiere mostrándole en su teléfono el video que envió Taylor—. ¡Ay Dios! ¡Es una belleza! Tenías que mostrármelo, sabes que amo los jeep.
—¿Es tuyo? —añade Ryan, sorprendido.
—¡Claro! ¡No escuchaste cuando dijo “me lo cuidas”! —replica Anderson, mientras que Anthony se sigue riendo.
—Tony, muéstrame una foto. Quiero verlo —dice Owen—. Solo vi la parte de atrás en el video.
—Está bien… —murmura Anthony sacando su teléfono, a la vez que Owen se pone a su lado para ver la foto.
—¡Oye! ¿Y eso? ¡Déjame ver! ¡¿Esa diosa quién es?! —exclama Owen asombrado, al ver el fondo de pantalla.
—¿Cual diosa? ¡Muestra Evans! —comenta Ryan.
—¡Sí! ¡Nosotros también queremos ver! —añade Taylor.
—No... Creo que eso me lo reservaré —afirma Anthony—. Ustedes solo olviden lo que dijo Owen —añade alejándose del grupo y caminando hacia la entrada del hotel.
—¡Qué hijo de puta! ¿Cómo que lo olvidemos? —agrega Anderson riéndose, aun sentado.
—Owen… ¿si era una Diosa?
—Uf sí Tucson, estaba vestida con un vestido azul con abertura en la pierna, Tony la tenía agarrada del muslo. Era muy sexy… pero solo pude verla un segundo, la tiene de fondo de pantalla.
Los chicos se quedan conversando un rato más y luego ingresan al hotel hacia el restaurante para la cena con todo el equipo. Cuando Anthony llega, camina directo hacia la mesa donde se encuentran toda la directiva de los Rangers.
—¡Evans! ¡Ven acá! —exclama Clayton.
Anthony escucha como lo llama su compañero, pero sigue caminando.
—¡Ya voy! —les responde para luego enfocarse en el gerente deportivo—. Oye Bob, ¿puedo pedirte un favor?
—Te escucho, Evans.
—¿Podrías conseguirme una entrada para el partido de mañana?
—Claro, no hay problema, se lo diré a mi asistente.
—Bob pero que sea un buen lugar, es para mi novia —añade Anthony sonriendo.
—¿Quieres que sea en los VIP de terraza?
—No, tiene que ser junto a la pista, o lo más cercano a ella que consigan, nada alejado del rink —aclara Anthony.
—Okey, déjame ver que se consigue.
—Gracias.
Anthony camina hacia la mesa donde están sentados sus compañeros, justo cuando se sienta, suena su teléfono con una notificación de un mensaje entrante.
Taylor, que está sentado a su lado, nota que él saca su celular y en cuanto este lo desbloquea, estira para atrás sus brazos y con su propio teléfono, graba disimuladamente la pantalla de Anthony, después revisa el video, le hace una captura, mientras que se ríe solo observando la imagen.
Mientras tanto, Anthony se mantiene ajeno a lo que hace su compañero de equipo, y en cambio está concentrado en leer el mensaje que recibió.
Alexa
Oti, ya llegué a casa, no te preocupes.
Anthony
Bien amor, ya me quedo tranquilo.
Oye, ya pedí la entrada, cuando la tenga te la paso.
—¡Demonios Evans! —exclama Miller, con fuerza—. ¡¿Quién es esa diosa de azul?! ¡Deja de acaparar!
Anthony sube la mirada al escucharlo, se ríe y en ese momento nota que todos sus compañeros están viendo sus teléfonos, extrañado, baja la mirada y decide revisar el chat del equipo, dándose cuenta que hay veinte mensajes nuevos.
Al entrar, lo primero que ve, es que colocaron una captura algo borrosa de su fondo de pantalla, el cual es la foto sexy que tiene con Alexa en New York.
—¡Taylor! ¡Eres un imbécil! —replica Anthony dándole un puñetazo en el hombro.
—¡Cuéntanos! —añade Ryan.
—¡Demonios! ¿Y esa de dónde salió? —cuestiona Miller.
—Sí… ¿Quién es esa? —insiste Sergei.
—¡Vieron! ¡Les dije que era una diosa! —comenta Owen, sonriendo.
—¡Diablos Evans! ¡Te luciste con esta! —agrega Tucson.
—¡Ay por Dios! ¡Yo sí sé quién es ella! De hecho, yo se los dije el otro día, pero… tengo prohibido hablar del tema y menos aún mencionar que es S-E-X-Y, porque Tony se enoja —declara Clayton, entre risas—. Así que… ustedes saquen sus propias conclusiones.
En ese momento, la mesa se convierte en un caos, con todos los jugadores opinando y diciendo sus teorías al mismo tiempo.
—¿Qué quieres decir? —pregunta Anderson.
—¿Es la sobrina de Cooper? —añade Owen, frunciendo el ceño.
—¡Vaya! —exclama Taylor sorprendido, volviendo a ver la foto.
—¡Oh por Dios! —dice Sergei, asombrado.
—Sí, pero ya saben… no digan nada comprometedor, porque Tony ya nos amenazó. No es mi culpa que ustedes sean ciegos y no vean que es la misma chica —recalca Clayton.
—¡Rayos! Es hermosa, lo digo con todo respeto claro —dice Ryan, riéndose.
—¡Tony por Dios! ¡Tienes muy buen ojo! Nosotros la hemos visto vistiendo deportivamente, pero es irreconocible así… con razón te trae loco.
—Basta Owen… no molestes —replica Anthony sonriendo, mientras que niega con la cabeza.
—Está bien, cambiemos de tema entonces —añade Owen, suspirando—. Yo solo quiero ver el jeep que te compraste. Eres un mal amigo, ¿por qué no me lo mostraste?
Anthony pone los ojos en blanco pero busca la foto en su teléfono y se la muestra.
—Es una belleza… en serio me gusta —afirma Owen.
—Sí, creo que me enamoré apenas lo vi —comenta Anthony, mientras que busca una de las fotos que Alexa le tomó posando junto al jeep y la coloca como imagen de su perfil.
Posteriormente, él envía al chat de la familia un par de fotografías de la playa, una que tomó desde la arena, donde se ven las canchas de voleibol y al fondo la casa de Alexa, otra desde el balcón de la casa, y una más con Alexa, donde ambos están sentados en la orilla de la playa.
Leo
¡Qué! ¿Por qué mamá dice que esa es tu casa Alexa Elkins?
Max
Alex, ¿en serio es tu casa? ¿O Tony está bromeando con nosotros?
Anthony
No Maxi, no bromeo, esa sí es la casa de Alex.
Es todo un espectáculo.
Leo
¡Alexa Elkins!
En verdad eres una egoísta de primera categoría.
Alexa
¡Ay Leo! Deja el drama... sí, esa es mi casa.
Leo
¡Exclamó la millonaria! ¿Sabes qué?
Aprende a compartir y compadécete de los pobres.
Alexa
No seas tonto, no soy millonaria. No la compré yo.
Leo
De igual manera. No sé porque eres egoísta con nosotros.
Bueno con Tony no, pero conmigo sí.
Tienes preferencias con él y eso no es justo.
Anthony
¡Basta Leo! ¡No seas bobo! ¿Cuál preferencia?
Yo estoy acá porque tengo partido.
Además, Alex me dijo hoy que quería que pasaran las
vacaciones allá, pero si vas a estar con ese drama,
mejor quédate en la casa, mientras que yo voy solo
con Maxi y Kenny.
Max
¿En serio iremos Alex?
Alexa
Claro Maxi. Bueno, si sus papás los dejan.
Leo
Alex, por eso es que te amo. Eres la mejor.
Alexa
Sí claro. Leo yo también te amo. Aunque me digas egoísta
y cinco segundos después afirmas amarme.
Papá
¿Tony y esa foto de perfil?
Por Dios hijo, te ves genial
Anthony
Gracias Pá... me la tomó Alex hoy.
Papá
Es una belleza cariño.
Anthony
Sí, estaba entre poner esa foto o una con un sedán plateado Jajaja.
Pero creo que me enamoré de este apenas lo vi.
Alexa
Anthony, sin duda hubieses preferido manejar el sedán plateado antes que el jeep. Jajaja
Papá
¡Qué! ¿Acaso manejaste ese jeep?
Anthony
Si, Pá. Fue increíble, es una belleza.
Justo en ese momento, Alexa envía al chat un par de fotos de Anthony conduciendo.
Mamá
¿Cariño cómo hiciste? ¿Lo rentaste?
Anthony
No Má, ese es el auto de Alex.
Leo
¡Qué! ¿Tienes un jeep?
Max
¿Por qué tienes un auto si tú no conduces?
Alexa
Sí se conducir Maxi.
Pero ustedes nunca me preguntaron si sabía.
Leo
Bueno yo también quiero conducirlo.
Anthony
¡Olvídalo Leo! ¡Nadie tocará mi jeep!
A Alex no le gusta conducir, yo seré el único que lo maneje.
Leo
Tony no eres el centro del mundo.
Deja de acaparar todo lo de Alex para ti, ella no es tuya.
Anthony
No me creo el centro del mundo.
Soy el adulto responsable,
el único mayor de edad, así que ni sueñes que manejarás
bajo mi presencia y menos con tres menores de edad a bordo.