CAPITULO 02 #2
—Listo amor, me encantan, luego te las paso —indica él, acariciándole la mejilla—.
Ali… perdón, pero mi estómago está rugiendo de hambre.
Es que llegué de entrenar y me vine contigo, solo he comido el helado.
Creo que me desmayaré, y te aviso de una vez…
que tendrás que revivirme usando respiración boca a boca —bromea abrazándola y ambos se ríen—-.
Puedo robarte algo de comida o un beso… tú decides.
—Vamos Oti —comenta ella, levantándose—. Yo compré un par de cosas, no solo el traje de baño.
Ambos se colocan las toallas y caminan hacia la casa tomados de la mano.
«Mamá… no puedo creer que esté en nuestra playa, caminando de la mano del chico que amo. ¿Puedes creerlo? ¡Por Dios! ¡Estoy tan feliz! ¿Viste mamá? Oti es increíble, estoy segura de que tú también lo amarías.»
«Amo esto, poder abrazarla y tomar de la mano sin tener que escondernos.» Piensa Anthony, viéndola de reojo. «Es como si fuera mía, porque lo es… Ali es mi novia.»
Al llegar a la puerta, Alexa la abre y de inmediato introduce los pies dentro del balde con agua que dejó antes en el porche, para así sacarse la arena y luego se seca los pies con la toalla.
—Esto sí que es un buen truco amor, no se me hubiese ocurrido.
—Lo que sea para no tener que lidiar con la arena dentro de la casa —aclara ella, sonriendo.
Los dos se secan bien, mientras que suben hacia la cocina hablando y tonteando entre ellos.
—Compré sándwiches de pavo y también hay milanesas con papás —dice Alexa, metiendo la comida en el horno—. Ya las puse a calentar, sácalas en dos minutos Oti, ya vengo, voy al baño.
Anthony la observa alejarse con una sonrisa en el rostro, cuando el horno suena, sirve la comida para los dos y se sienta en la isla para esperarla. Ambos empiezan a comer, cuando ella regresa unos minutos después.
—Amor… me veo aquí haciendo esto habitualmente, me metiste esto en la cabeza, ya me muero de ganas de regresar y todavía no me he ido —confiesa él dándole un beso en la mejilla.
—Me alegra que te haya gustado Oti.
—No… es que no solo me gustó, es peor. Creo que en serio estoy obsesionado.
—¿Con la casa o la playa?
—Contigo amor…. Al igual que con la casa, la playa, el balcón, tu auto, el mar, con todo lo que podemos hacer acá. Es todo un mundo nuevo para mí —responde él, entre bocados.
—Me encanta que lo digas Oti… Yo en verdad no he podido parar de imaginarte acá conmigo. La realidad es que, fue una tortura venir la vez anterior y no tenerte aquí.
—Eso quiere decir que… ¿si me invitas? ¿Puedo seguir fantaseando tranquilo sabiendo que volveré?
—No tengo que invitarte. Además… fantasea lo que quieras, porque yo doy por hecho que vendrás conmigo. No quiero estar acá sin ti Oti, también seria lindo traer a los chicos. Sé que les encantará y van a disfrutar al máximo, en verdad me gustaría tenerlos a todos acá.
—Sí amor, apenas ellos sepan se volverán locos, ya me los imagino —añade él, riéndose.
—Ya terminé Oti, cuando acabes, dejas los platos en el fregadero que yo los lavo luego, así no perdemos tiempo en eso.
Alexa se levanta, toma los brownies que compró Anthony, los pica en trozos pequeños y se los lleva a su habitación mientras que él termina de comer.
Minutos después, cuando Anthony acaba, entra al baño de la sala, donde se lava las manos y la cara, luego camina hacia la habitación, al entrar nota que ella no está en la cama, en cambio detalla que la puerta del baño se encuentra abierta y escucha el televisor del baño encendido.
Él se asoma lentamente y la ve acostada dentro de la tina, ambos hacen contacto visual y se sonríen, él se apoya en el marco, donde solo la observa sumergida durante unos segundos, ve cómo se mueve la superficie del agua por el hidromasaje.
—¿Qué esperas? —inquiere ella suavemente, mirándolo a los ojos.
Anthony le sonríe y comienza a caminar despacio hasta que se detiene al lado de la bañera, Alexa se sienta y se coloca hacia delante para dejarle espacio suficiente a él.
—Ali… ¿si crees que quepamos los dos?
—Claro —susurra ella, moviéndose hacia el otro lado de la tina.
Anthony entra y de inmediato se sienta con las rodillas flexionadas, de esa manera quedan los dos sentados uno frente a otro.
—Oti, acuéstate normal —dice ella tomándole las piernas—. Veamos si cabes o eres muy alto.
Anthony estira las piernas por completo mientras que Alexa se hace hacia una esquina, para que él tenga más lugar.
—Tenías razón amor, se siente divino... no sé porque no tengo algo así en casa.
—Bien Oti —añade ella sonriendo, al verlo tan relajado—. ¿Resumen de jugadas no? —pregunta subiendo el volumen del televisor.
—Estas mimándome mucho... me gusta esto —comenta él, en voz baja.
Alexa deja el control a un lado, acerca el plato a la tina, toma un trozo de brownie y lo come, al percatarse que sus dedos se llenaron de chocolate, ella succiona su pulgar despacio.
—Ali basta —susurra él, cerrando los ojos—, no hagas eso.
—Solo me limpiaba el dedo —replica ella, entre risas—. Si prefieres me salgo y como sola en la cocina.
—¡No! ¡Tú te quedas acá!
Alexa toma otro trozo del postre y lo acerca a la boca de Anthony, él le sonríe, para luego recibirlo en sus labios.
—Oti… estoy muy incómoda en esta esquina, me duelen la piernas... ¿será que me salgo o me acuesto sobre ti?
—¿Qué clase de pregunta tonta es esa? Amor, la respuesta siempre será sobre mí. Ven… no iras a ningún lado —afirma él, tomándola de la mano y atrayéndola.
Alexa se acomoda encima de Anthony, mientras que se miran fijamente a los ojos.
—Ali… ¿mejor?
—Sí Oti… perfecto.
—Bien amor. Déjame cerrar los ojos… es que necesito disfrutar de esto antes de irme.
Alexa recuesta la cabeza sobre el hombro de Anthony y con sus pies, acaricia los de él, mientras que este le abraza suavemente por la cintura.
Después de unos minutos de disfrutar del hidromasaje, él comienza a tocarle delicadamente el traje de baño, aproximándose hacia donde finaliza sobre su cadera, luego con la punta de los dedos, recorre el borde de la tela lentamente, hasta llegar sobre sus glúteos.
Es la primera vez que hace algo como esto, y se siente fascinado mientras que las mariposas en el estómago de ella enloquecen al mismo tiempo que su corazón late a toda velocidad.
«¡Por Dios! Amo esto… que me toque, sentir sus manos en mi piel.»
Alexa piensa mientras que siente las caricias de Anthony, en respuesta, ella comienza a besarle el cuello, al mismo tiempo que acaricia sus bíceps, aferrándose a ellos con fuerza, dándole una clara confirmación de que puede continuar.
Por su parte, Anthony con el mismo cuidado, coloca ambas manos sobre el trasero de ella y sin contenerse los acaricia a plenitud, causando que ella suelte un suspiro largo y que el pulso de él se acelere aún más.
«¡Dios! ¡Me encanta! Carajo… Contrólate… Intenta pensar en otra cosa… es que… ¡Maldición! No puedo… en serio la deseo demasiado.»
Alexa toma la mano derecha de Anthony, la acerca a su cara y le besa la palma, a la vez que, él con su pulgar, le recorre la línea de los labios, causando que ella cierre los ojos durante unos segundos, perdiéndose en las sensaciones que le producen sus caricias.
Luego ella se acerca al hombro de él para depositarle varios besos.
Ella disfruta como él sigue acariciándole los glúteos con suavidad, por lo que decide comenzar a morderle lentamente el hombro mientras que él mantiene los ojos cerrados. La verdad es que Anthony, nunca pensó en llegar a enamorarse, pero ahora está ahí, completamente doblegado.
«Me ha conquistado la chica más dulce y tímida que jamás haya conocido.» Piensa él, soltando un suspiro de satisfacción. «Es que… ¡Dios! ¡La amo tanto! Tengo que calmarme… concentrate y escucha el noticiero... New York le ganó 4 -2 a las Vegas, con goles de… ¡Maldición estoy tan caliente!»
Los pensamientos de Anthony son interrumpidos al sentir el roce de la lengua de Alexa por su cuello, por lo que no puede evitar acariciarla con más intensidad, mientras que ella va dejándole besos en el pecho.
En cuanto Alexa siente que las caricias de Anthony son más apasionadas, regresa nuevamente a su cuello, dándole pequeñas mordidas, lo que provoca que él no aguante más y reaccione.
—¡Detente! —exclama frustrado—. Ali… —suelta en unsuspiro, a la vez que la toma de la cintura alejándola de su pelvis—. No… no puedo volverme loco contigo. Necesito enfriarme. Perdón… realmente intento controlarme, pero… me superas, ya no puedo más.
—Perdón Oti... —murmura ella, sonriéndole—. No morder... no susurrar... Entendido.
—Amor... ¿estás haciendo una lista de las cosas que realmente me gustan que me hagas para no hacerlas? —inquiere él, con una sonrisa y ella asiente—. Luego hablaremos sobre todo eso.
Anthony se inclina hacia ella, toma su cara para besarle la comisura de los labios, luego se levanta, sale de la tina y entra a la ducha, la cual tiene puertas de vidrio esmerilado, que difuminan la visual.
Alexa se queda en la tina sonriendo mientras que lo observa entrar a la ducha, Anthony se saca el traje de baño, lo exprime, abre un poco la puerta, saca su mano y lo tira en el piso junto a la tina, luego sigue duchándose.
Ella realmente esta disfrutando el momento, contemplar el cuerpo difuso de Anthony, es una experiencia de otro nivel, después de unos segundos de observarlo, Alexa se hunde en la tina para intentar calmar la agitación que siente.
«Por Dios… de verdad me encanta todo esto…
¡Santo cielo! ¡Ni puedo creer que esté desnudo en mi ducha…
es una locura! Siento que el corazón se me va a salir del pecho, es que…
la manera en la que me tocó, y cuando dijo que necesitaba enfriarse.
» Alexa piensa, mientras que se sienta de nuevo en la tina para continuar observando el cuerpo difuminado de Anthony.
«Yo soy la que lo necesita, es que… ese cuerpo, ese trasero… No puede ser más hermoso.»
Pasados unos minutos, ella suspira profundamente y con calma se quita el traje de baño, dejándolo en el piso junto con el de Anthony, aprovecha que él se encuentra de espaldas en la ducha, se levanta, toma una toalla colocándosela rápidamente, para luego salir del baño con una sonrisa enorme en el rostro.