CAPITULO 11
E n casa de los Evans, aún siguen reunidos, transcurren casi tres horas, en donde entrevistan personalmente a dos candidatos para el puesto de manager. Luego de finalizar la segunda cita, los cuatro se quedan en el comedor, conversando.
—Bueno Tony, tú decides, ambos tienen experiencia manejando atletas, y con referencias verificadas —dice Cooper, pasándole las carpetas.
—Creo que me inclino por el segundo, Mika. Me gusta que maneje la carrera de un futbolista famoso, ya lo busqué y el jugador es imagen de buenas marcas —comenta Anthony—. Además, es el que tiene mayor experiencia trabajando con redes sociales.
—Sí hijo, estoy de acuerdo en esa parte —añade George—. Como no quieres tener un community manager, creo que él puede colaborarnos cuando lo precisemos, ya que aún no sabemos cómo tratar el tema de Alexa.
—¿Entonces lo llamo para que venga? —pregunta Cooper.
Anthony asiente, a la vez que saca su teléfono para enviar un mensaje.
Anthony
Hola amor
¿Cómo vas?
Alexa
Hola Oti, bien, ya casi salgo de casa.
Estoy chequeando que todo esté apagado.
Anthony
Hey, verifica que la tina se encuentre apagada.
No quiero que se dañe.
Alexa
Jaja Okey, me aseguraré de eso.
Anthony
Te extraño Ali.
Ya quiero verte.
Alexa
Yo también, Oti. Necesito un abrazo
Anthony
¿Solo uno?
Alexa
Claro uno, pero que dure toda la noche.
Anthony
Sí, de esos tengo disponibles muchos.
Avísame cuando abordes.
Los chicos se mantienen conversando sobre los partidos, la temporada y varios temas relacionados, hasta que media hora más tarde, suena el timbre de la casa anunciando que llegó el nuevo manager.
Una vez dentro, Cooper le informa a Mika que lo van a contratar, a la vez que Paul se encarga de hacerle firmar el contrato.
—Bueno Mika, quiero que comiences de una vez —indica Anthony, en tono serio—. Tengo una situación con las redes sociales que me está volviendo loco, necesitamos que nos ayudes a tratar de resolverlo o encontrar alguna solución.
—Claro, dime de que se trata.
—Ayer tuve un partido en Los Ángeles, como siempre la gente en las tribunas, grabaron algunas imágenes de mí, pero el problema es que tomaron esas, junto con las de la transmisión televisada e hicieron un montón de videos editados que son una mierda. Déjame mostrarte.
Anthony toma su teléfono y va reproduciendo uno a uno los archivos que Max le envió en la mañana, mientras que todos escuchan atentos.
—La verdad es que… no sé qué hacer —dice él, guardando su celular.
—Okey, sé que comentaste que querías enfocar el contenido de tus redes, solamente en tu carrera y tus marcas, alejando la parte personal. ¿Es por eso que te molestan los videos? ¿Por la imagen que proyectas de andar con muchas chicas? —cuestiona Mika.
—No, esa no es la razón, la verdad es que no me perturba lo que opinen de mí, lo que realmente me molesta, es el hecho de que se metan con la chica que aparece en los videos —explica Anthony—.
Su nombre es Alexa, si lees los comentario, te darás cuenta de que nadie me recrimina, ni me tilda de mujeriego, no dicen nada malo de mí, en cambio solo la están acosando a ella.
—Dame un segundo —dice Mika, tomando su laptop para revisar los comentarios de algunas de las publicaciones.
Al cabo de unos minutos, deja la computadora sobre la mesa y mira a Anthony a la cara.
—Primero, tienes que estar consciente de que todas estas chicas te idolatran, así que no importa con quien salgas siempre atacarán a esa persona, lo segundo, es que incluso cuando te cases y tengas hijos siempre seguirán existiendo los haters.
Eso no es algo que puedas solucionar, solo puedes aprender a lidiar con ello para que no afecte tu relación —dice Mika—.
Y por último, en algunos casos lo mejor es ignorarlo y continuar con tu vida, eso va a depender de si eres capaz de hacerlo, claro que también podríamos blanquear la situación, pero nada de eso disminuirá el ataque en redes.
—Es decir que… ¿no puedo hacer nada para protegerla?
—Con respecto al acoso en redes, lo mejor que puede pasar es esto mismo, hasta ahora lo que veo es que todos quieren saber quién es pero nadie ha logrado conseguir nada.
—¿Te refieres en persona? —inquiere George—. Porque hay unos paparazis que ya tienen la información de cuál es su auto.
—No, me refiero a que no han conseguido las cuentas de sus redes sociales —aclara Mika—.
Mientras que no tengan un objetivo definido para atacar, pues de a poco se olvidarán de los videos, en cambio si consiguen su perfil, ahí sí no pararán de bombardearla a diario con mensajes de odio, y revisarán con lujo de detalle todo lo que haga.
Por cierto… ¿ella utiliza alguna red social?
—Sí, tiene solo dos.
—Necesito que me las muestres.
Anthony toma la laptop, busca los dos perfiles de Alexa y se los muestra, de inmediato Mika comienza a revisar las publicaciones y los seguidores, luego toma su teléfono y la busca desde su cuenta.
—Fíjate, la buena noticia es que tu novia no tiene ni una sola foto de ella en las redes —comenta Mika, con la vista fija aún en la pantalla.
Anthony al escucharlo, traga grueso y se ríe para disimular su nerviosismo, al tiempo que sus pensamientos van a toda velocidad.
«Dijo mi novia… ¡Ay Dios! Es a la primera persona a la cual escucho referirse a ella de esa manera. ¡Suena genial! ¡Maldición Mika! Me dejas en evidencia con papá y Cooper.»
—No Mika, Alexa no es mi novia —aclara Anthony, mientras que George y Cooper comparten una mirada.
—Perdón, pero… ¿entonces cuál es el problema? ¿Por qué te preocupa ella? —cuestiona Mika, riéndose.
—Porque vive con nosotros, además de que es la sobrina de Cooper, es de la familia. No quiero que nadie la ataque, o acose.
—Entiendo Tony. Bueno, como te decía, lo bueno es que ella no publica fotos suyas, tampoco tiene tuyas o alguna de ustedes juntos, por lo que desde ese punto de vista, no hay posibilidad que consigan su cuenta.
Ahora bien, de seguro una gran cantidad de tus fanáticas ya chequearon su perfil al ver que estaba entre las personas que tu sigues, pero como no encontraron ninguna evidencia la descartaron.
Yo lo que te recomendaría, es que ella colocara su perfil como privado, que no acepte solicitudes de nadie desconocido y además, que elimine a cualquier seguidor que no conozca.
—Sí claro, comprendo —murmura Anthony.
—La única manera en que conseguirán su perfil, es si descubren su nombre, en el momento que sepan que se llama Alexa, comenzarán a buscar entre tus seguidores y al notar que sigues a una sola persona con ese nombre…
lo sabrán por descarte. Por eso te insisto en que es importante que active la privacidad.
—Perfecto, le diré que haga eso con sus cuentas. Otra cosa que me preocupa, antes salíamos y solo me abordaban a mí mientras que Alexa se quedaba a un lado —explica Anthony—, pero con todo esto, de seguro empezarán a buscarla a ella. ¿Qué puedo hacer?
—No te voy a mentir, si en el momento que los aborden, tú te enojas o intentas evitar que la graben solo aumentaras el morbo de las personas, incrementarás su actitud.
Lamento decirte esto, aunque no lo creas, lo mejor es que actúes normal, en caso de que estos videos sean realmente molestos para ustedes y no los toleres, pues solo trata de caminar junto a ella y nada más. No les des material diferente.
—¿Cómo así? —dice Anthony, confundido.
—Es decir… no la abraces, no se empujen jugando, no la beses… no le quites la chupeta de la boca —comenta Mika, causando que George y Cooper se rían—. No hagas nada que le dé a la gente de qué hablar.
—En pocas palabras… que cambiemos y no actuemos como nosotros mismos —replica Anthony, frustrado.
—Lamentablemente sí, fíjate que algo parecido me sucedió el año pasado, todos los días tenía dos o tres paparazis afuera de una cancha de tenis fotografiando a mi cliente mientras que tomaba clases en verano, por lo que un día le dije que comenzara a vestirse solo con shorts negros, camiseta blanca y una gorra negra, que lo implementara como un uniforme, inclusive que utilizara el mismo auto en cada oportunidad.
Una vez que empezó a hacer esto, los paparazis obtenían la misma imagen cada día, pareciendo repetida, y como no lograban venderlas, ya no les era rentable esperar a mi cliente, así que se dedicaron a seguir a otra persona —explica Mika, con una sonrisa.
—Entiendo… ¿Qué me recomiendas hacer para que se aburran?
—Lo que te dije Tony, al menos en público no hagas nada llamativo, solo camina como normalmente lo hacen, si las personas suben veinte videos nuevos de ustedes juntos a las redes, pero en ellos están haciendo siempre lo mismo, no podrán editar nada, por lo que se volverá aburrido y no tendrán contenido para viralizar.
En cambio, si cada que sales, les das material, como besarte, agarrarte de manos, dulces compartidos pues solo avivará su obsesión.
—Comprendo, solo debo salir, caminar y actuar totalmente aburrido —dice Anthony, poniendo los ojos en blanco.
—Exactamente —afirma Mika.
—Tú puedes cariño, enfócate en las razones por las que lo haces —agrega George.
—Sí Tony, es eso o tener que llamar a Ezequiel por cada video viral que aparezca. Aunque… quizás ya le agarraste el gusto a arrojarte vivo a los lobos —añade Cooper, riéndose—. En ese caso, síguele sacando la comida a Alex de la boca como periquitos —bromea causando que George se ría.
—¡Idiota! —replica Anthony, tirándole una bola de papel arrugada que estaba sobre la mesa—. ¡No! ¡Yo haré lo que sea! Seré súper aburrido en público, porque no pienso volver a llamar a Ezequiel para esta mierda.
Al cabo de un rato, Cooper y George se quedan reunidos con Mika, pasándole todas las pautas publicitarias y los contratos actuales con sus marcas, mientras que Anthony sale de la casa hacia el aeropuerto, para buscar a Alexa.