Capítulo 45
—No se lo dijiste —dijiste, leyéndome la cara.
—Es… una conversación difícil.
—¿Tienes una cita con ese abogado de divorcios?
—Lo llamé —dije, pero era mentira, y había jurado no volver a mentirte, Lauren, así que, con el rabo entre las patas, me corregí—. Marqué su número para llamarlo, pero colgué. No es tan fácil, Lauren. Tienes que entenderme.
—¿Crees que todo esto es algo casual? ¿Estás comprometido con lo nuestro?
Estoy locamente enamorado de ti, Lauren. Es lo único de lo que no tengo ninguna duda. Pero tienes que saber lo difícil que va a ser esto para Vicky. ¿Por qué no puedes entender eso? ¿Por qué no puedes dejarme tomar esta decisión?
—No voy a ser esa mujer —dijiste—. No voy a insistirte, rogarte, suplicarte y exigirte. Si no quieres comprometerte conmigo…
—Se lo diré esta noche —te prometí.
Y lo haré. Vicky llegará a casa pronto y voy a decírselo. Cielos, va a ser cruel. Ah, ya está en casa, está subiendo las escaleras...