Cadáver El Monstruo de Nueve Cabezas 5
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Todos hemos comenzado a escuchar sobre CADÁVER.

CADÁVER, CADÁVER, CADÁVER. Prolifera por todos lados, algunos de ustedes ya lo han probado, aparece en las esquinas de nuestros barrios, en las noticias lo nombran con frecuencia como una especie de némesis, y muestran su relación con las bandas armadas, acá, en México, en Perú, y hasta en Estados Unidos.

Pues sí. Hoy vamos a hablar de CADÁVER y voy a hacer streaming desde adentro para que vean el entorno gráfico.

Y lo más interesante de todo, vamos a hablar del lado oscuro, si es que tiene algo de luz este mierdero.

Soy Jaime Franco y bienvenidos a una nueva entrega de La Gallina Revoluca, donde desenmascaramos a la gente rica, y mostramos lo que están dispuestos a hacer por ser aún más ricos.

Así que, si te gusta el contenido que estoy haciendo, y crees que vale la pena tener acceso gratuito a información basada en evidencia, con mucha investigación detrás para que nadie más sea manipulado, considera hacer una donación en mi Patreon, suscribirte a mi canal y darle a la campanita.

El día de hoy es muy especial, yo creo que es, sin duda, uno de los reportajes más valiosos que he realizado nunca.

Lo más interesante de todo es que entré en contacto con Khabib, desarrollador, neurobiólogo, doctor en Interfaces de Hipersueño y Realidad Virtual, y hoy considerado el hipnocriminal más famoso del mundo.

Y espérense al final porque lo entrevisté, me contó lo que está haciendo y por qué tiene sentido combatir desde dentro del sistema mismo.

Comencemos.

Como ustedes saben, CADÁVER, que originalmente se llamaba proyecto CDVR, Cooperative Dreamlike Virtual Reality, de la Neurological Development Organization en Los Ángeles, nunca fue aprobado por la Mental Health for Humanity, la MHH .

La sustancia fundamental para permitir el enlace era el problema principal.

Pero aun así, la tecnología de alguna forma se filtró, comenzando a popularizarse, primero en las calles de Los Ángeles, luego en el resto de Estados Unidos y, finalmente, en el mundo entero.

Lo primero fue conseguir una estación pirata de psicopompo.

Unos contactos aquí y allá me hablaron de un psicopompo que opera en el barrio San Francisco.

El psicopompo, aunque suena chistoso, es el operador del aparato del CDVR, y la mayoría son psicoterapeutas graduados en psicología clínica, algunos incluso con maestría.

Tuve que bajarme del Uber en la calle San Agustín de Hipona, caminé siete cuadras porque por estas calles tan angostas no suben sino motos, y me encontré con mi psicopompo.

Su consultorio parecía una casa de cono urbano común, pero era claro que estaba siendo custodiada por escoltas armados.

Escoltas que, en otros países y en otras regiones, podían corresponder claramente a los Zetas o al Cartel del Golfo, o a agentes del ELN.

Psicopompo de San Francisco (su nombre ha sido obviado por su seguridad, su voz está distorsionada, su cara censurada): La verdad paga mucho mejor que ser psicólogo clínico, y se trabaja mucho menos, porque tenemos un sistema de turnos. Solo hay que tener cuidado con la policía.

JF: ¿Conoces a alguien que hayan agarrado?

Psicopompo de San Francisco: No. O sea, solo a Luchi Baluchi porque era un imbécil que se ponía a hacer publicidad por WhatsApp y por Instagram.

Le dieron cinco años, pero tenía suficiente guita para pagarse la fianza y salió en dos meses.

Pero aparte de él, no. Es que la policía tampoco es que nos busque con mucho afán.

Todos son adictos. Dos o tres polis vienen a diario por una sesión.

Me dejó entrar a su apartamento, que para estar en San Francisco de Olaya no está nada mal.

¿Tenía vegetales? Sí. Claro. Siete, suspendidos en cápsulas de magma sintético.

Básicamente una mezcla de líquido cefalorraquídeo artificial mezclado con proteínas, glucosa, y algunas vitaminas que mantienen al vegetal con vida, unido a un complejo sistema de tubos que los mantienen alimentados y procesando su mierda en tiempo real.

¿Cómo los obtuvo? No me quiso decir. Solo me miró con una sonrisita y sugirió que intentara no meterlo en problemas.

Cerca de cada vegetal, y conectado a este, hay una silla con puerto MD3: microdendritas de tercera generación, doce núcleos, conexión de 5G para transmisión y grabación.

O sea que hay espacio para siete Exploradores al tiempo.

Cada uno pagando cien dólares por hora; pues el negocio no está nada mal, funciona con sistema de citas, y está abierto las 24 horas.

Están haciendo alrededor de los diecisiete mil dólares al día.

Eso explica los guardias armados en la puerta.

Y la verdad es que el precio es bien bueno considerando que ofrecen la mejor experiencia del mercado.

No hay nadal igual. La gente estaría dispuesta a pagar esto y mucho más. Siempre está lleno. ¡Siempre!

Sabía en qué me estaba metiendo, he visto docenas de videos en los que la gente sale de la experiencia vomitando.

(El vómito no es opcional, los desarrolladores nunca pudieron eliminarlo, y lo mejor es ir en ayunas, o no haber comido mucho).

Se dice que hay actualizaciones chinas que lograron eliminarlo pero todavía no han llegado a Latinoamérica.

Me acuesto, se insertan las microdendritas directamente a la piel, cuyos filamentos buscan conectarse a la médula espinal.

JF: ¿Me tengo que quitar la remera?

Psicopompo: No. Te puedes meter el conector por acá. Así. Eso. No te va a doler porque son microfibras.

Y entro. Entro como nunca he entrado en nada antes.

La misión del psicopompo será monitorear mi actividad cerebral, mis signos vitales, y los lugares que estoy visitando.

Si encuentra elementos psicológicos que podrían causarme un trauma, el psicopompo me desconecta, o me aleja de esa zona, desplegando bots REM, que canalizan y neutralizan las áreas del cerebro que podrían dañarse, también estimulando la producción de oxitocina u otros neurotransmisores.

Por eso es necesario que el psicopompo tenga experiencia en psicología clínica, para identificar símbolos, elementos traumáticos extremos, o cosas dolorosas que podrían abrir heridas antiguas, o simplemente contaminar mi mente con pseudopresencias, fantasmas, entidades autónomas.

JF: ¿Pero no es eso justamente lo que busca la gente: pesadillas?

Lo que muchos buscan no son imágenes hermosas y paradisíacas, o memorias bellas; el CADÁVER se hizo precisamente popular por el morbo de entrar en contacto con el terror más atávico y las escenografías de lo atroz, y los primeros CDVRTubers se han hecho famosos por encontrar pasillos secretos, imágenes perturbadoras, monstruosidades fuera de control, ideación suicida, fantasías incestuosas y coprofílicas, deseos intensos de torturar a ancianitas...

Psicopompo: Pues… sí. O sea, esa es la idea, aunque no todo es así. Yo estoy acá para cuando la experiencia se vuelve tan intensa que podría matarte.

JF: ¿Podría morir?

Psicopompo: Sin alguien como yo para monitorearte podrías entrar en contacto con algún bicho de un nivel inferior. Si no te mata, te puede reescribir el córtex prefrontal.

JF: ¿Me vuelvo otra persona?

Psicopompo: No, los CDVRTubers siempre con sus exageraciones para volverse virales. Pero si te puede contaminar, te cambia. Te hace diferente. Pero eso no va a pasar porque para eso estoy yo acá. Tu psicopompo de confianza.

JF: Por eso y otras cosillas la MHH nunca aprobó esta tech.

Entro en un Agente vegetal llamado @Ulaanbaatarsexscene, tiene cara de mongol y tal vez terminó secuestrado mientras turisteaba por el lago Michigan.

Entrar se siente como ser lanzado por un tobogán de neón.

Pierdo el entendimiento de lo que significa la gravedad.

Me desconecto por completo del mundo real.

Y acá estoy. Soy esta presencia. Un avatar.

Y esto que ven acá es la pantalla de carga.

La verdad, es bastante fácil de navegar.

Si bien hay un espacio común, en el buscador puedo poner el nombre de cualquier Agente que interese.

Tengo una pantalla de Agentes favoritos, botón de compartir, botón de like, y de comentarios.

Los Agentes están organizados por popularidad, se pueden buscar amigos, y hay un chat que no funciona muy bien porque las letras tienden a deformarse y cambiar de ubicación.

Aparentemente, en la prehistoria de todo esto, los Agentes tenían nombres como CXXL1.

Ahora los CDVRNautas han creado toda una cultura de turismo biológico que entiende a las personas en estado vegetativo como lugares.

Los lugares que conocí en esta sesión fueron, además de @Ulaanbaatarsexscene, @Paisajesdelabuso43 y @Praderafango.

Agente @Ulaanbaatarsexscene

Camino por un paisaje grande y abierto, son cañones rocosos, bastante profundos, totalmente delirantes, y repletos de colores.

La tova volcánica no tiene la consistencia material a la que estamos acostumbrados, los objetos duros pueden parecer suaves.

Caminé por los riscos contemplando la vastedad del panorama, me deslumbró la calidad, la belleza de la representación mnemónica, los detalles de estructuras que parecen naturales, pero están hechas de mente, y eso significa que conservan cierto aire geométrico.

Grandes planicies de inseguridades, bosques de identidad subjetiva, acantilados que no son otra cosa que trastornos maníacos producidos por una infancia difícil con un padre alcohólico.

Camino alejándome de los barrancos hacia una planicie igualmente vasta, cercada a lo lejos por montañas y valles serpenteantes.

Se mueve el prado con un orden matemático, le pasa por encima la sombra de una nube, parece agua.

Hay una ciudad en la lejanía. ¿Qué ciudad será?

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