5. DACRE
DACRE
Cuando salí de la casa de Sadie eché la cabeza hacia atrás, chillé de pura impotencia y lloré.
Esa noche lloré tanto que le hice la competencia a la lluvia.
A lo largo de los años traté de olvidarlo, y mientras bailábamos recordé cada una de las lágrimas.
Descubrí que el mundo era lo bastante grande para que no tuviésemos que volver a coincidir y lo suficientemente injusto para negárnoslo.
Recordé la razón por la que esas palabras pronunciadas en Pacific Palisades me habían asesinado.