5. FREDDIE
FREDDIE
Experimenté el odio más profundo y visceral cuando volví a ver a Dacre Stewart.
Puede que no fuera del todo justo, pero así lo sentí.
Me atravesó el pecho. Como un flechazo. La rabia.
Aun así, pude controlarla. Concentrarme y decirle exactamente aquello para lo que había abandonado mi refugio en Santa Bárbara y recorrido medio país.
—Tienes que aceptar el reencuentro.