Capítulo 33
Simon
Lo que menos necesitaba hoy es que Sayer apareciera listo para hablar de algo serio. Ver a Richard me ha traído recuerdos; algunos buenos, otros malos, y me ha recordado cómo soy yo cuando me enamoro. Cómo me olvido de mí mismo por los demás y cómo cuido de todos, menos de mí.
Estoy agobiado, agitado y nervioso.
—Ya estás tardando. —Nunca le he respondido así, pero solo quiero que hable, que me suelte su mierda y se largue.
—Estoy enamorado de ti. —Vaya, eso no lo esperaba o sí.
—¿Y eso lo sabes con total seguridad porque estás muy celoso por mi ex? —Me río sin emoción. Hoy me parece una puta broma del destino.
Aparece mi ex, Sayer me dice que está enamorado de mí, cosa que ya intuía.
—Tal vez, porque a él lo amaste. Y, joder, me da miedo perderte sin que tengamos una oportunidad.
—Y con los otros, ¿no?
—Te conozco lo suficiente para saber que ya no quieres un lío de una noche, que buscas algo más. Si hubiera notado que alguno te interesaba para algo más…
—Habrías entrado en modo destroyer para decirme que estás enamorado de mí. Lo pillo. —Le doy la espalda—. Buenas noches, Sayer. Tu confesión no cambia nada.
—¿Y si te digo que me des un plazo?
—¿Un plazo como hizo él? ¡Nunca es buen momento!
—Si al final de la liga no he conseguido la fuerza de arriesgarme a decir la verdad, pase lo que pase… Te juro que te dejaré ir sin obligarte a estar al lado de un cobarde como yo.
Lo miro impactado y luego recuerdo que es Sayer, que lleva años sin avanzar… Pero ahora está cambiando… ¡Estoy confundido!
Se acerca y coge mi cara entre sus manos. Me acaricia y sé que me voy a desarmar. Lo quiero demasiado para rechazarlo, pero también quise a Richard…
—No es el mejor momento. Llevo semanas esperando, Sayer. Semanas esperando esto.
—Lo sé. —Apoya su frente en la mía—. Déjame cuidar de ti.
Lo veo tan perdido, tan devastado, que casi cedo. Pero no puedo ceder, si estoy tan agobiado por las emociones. No sería justo para ninguno.
—Llevo semanas esperando esto, Sayer… Ahora, tal vez, llega tarde.
—¿Por lo que sientes por él? —Su respiración se agita.
—Tengo que saber si ese episodio de mi vida está cerrado antes de dar otro paso con alguien que me ofrece lo mismo.
—Te he dado plazo…
—Para enamorarme más de ti y, si no puedes seguir con esto, dejarme hecho una mierda. Creo que merezco pensarlo.
—Joder… Claro. —Se aparta, agitado y nervioso—. No paro de cagarla. —Se pasa la mano por el pelo castaño—. Digo que quiero cuidar de ti y vengo aquí en este día… ¡Joder!
—Sayer, no te mortifiques.
—No lo hagas, Simon. —Me mira agitado—. No le restes importancia. Si queremos que esto funcione, debemos cuidar el uno del otro y yo… Yo no sé ni cuidarme a mí mismo.
—Entonces, ¿me olvido de tu propuesta de ser novios a escondidas de prueba?
—Ni de puta coña. Me marcho a mi cuarto. Haz todas las movidas que tengas que hacer y, cuando estés seguro de si aceptas o no, me buscas.
Duda en la puerta y se queda quieto. Luego se acerca y me abraza. Dudo, pero lo abrazo.
—Soy un idiota. Lo sé.
Me calmo en sus brazos y, a pesar de todo, mi día de mierda mejora un poco. Lo aparto cuando siento que, si no lo hago, cederé sin pensar y hoy no puedo más. Se aparta, pero antes me acaricia la mano.
Cierra la puerta y escribo a Gin. Me dice que mañana suba a su casa antes de ir al trabajo para irnos juntos y, de camino, la ponga al día.
Gin: Todo irá bien.
Simon: Eso espero. Ahora mismo me estoy ahogando.
Me manda un gif de un flotador. Sonrío y, antes de dejar el móvil, Sayer me manda un mensaje.
Sayer: No he elegido el mejor momento, pero, por primera vez en años, siento que al fin estoy saliendo de ese cuarto. Decidas lo que decidas, sé que estoy avanzando.
Simon: Estoy muy orgulloso de ti.