CAPÍTULO 8
Joe
Hoy tenemos partido.
Jugamos contra los del colegio privado de Cuthough.
Son super engreídos y estirados. Siempre acaban ganando, pero creo que lo amañan para que no se quejen, porque no juegan nada bien.
Y hoy, van a perder. Lo sé. No somos los mejores, pero sin duda, somos muchísimo mejores que ellos.
Los del colegio vamos en autobús, y los padres pueden venir, pero en coche. Y menos mal, porque si mi madre se enterara de las conversaciones que tenemos… Aunque creo que no han venido muchos familiares.
También es el primer año que Clara va a un partido, porque solo pueden ir los cursos de a partir de segundo de primaria, incluyendo este, y es justo donde están Clara y mi hermana.
Me quise poner con ella en el autobús, pero al final, Evie la ha convencido para que se pusiera con ella.
No sé si ha sido buena idea…
El tema de Clara, está, por así decirlo… Complicado. Muy complicado.
La intento ayudar lo más que puedo, pero como no quiere que lo sepa nadie, los días que no puedo ir a su casa, no sé si come o si vomita, ni siquiera sé si tiene comida en casa .
Su madre ni siquiera aparece por allí, lo que no sé si es bueno o malo. Aunque yo creo que va por las noches a comer o a dormir, porque es imposible que no aparezca en tanto tiempo, ¿no?
Clara y yo estamos juntos en el recreo.
Al principio, para comer, tenemos que ir a una parte donde no haya nadie, para que no la oigan ni la vean, luego nos juntamos con los del equipo. No habla mucho últimamente ni con ellos, ni conmigo, pero por lo menos no está sola.
Me duele muchísimo verla así.
Está ganando algo de peso, y menos mal, estaba esquelética, algo que no era normal para su edad y altura.
También me he dado cuenta de que tiene los brazos enteros llenos de mordidas, y que se las hace ella.
Se muerde para relajarse o yo qué sé para qué. Me enteré el otro día, cuando lloraba tanto por una cucharada de yogurt, que casi se hace sangre al morderse.
Estoy vigilando a Clara y a Evie desde donde puedo, porque los jugadores tenemos que ir atrás del todo.
He tenido mucha suerte. Nos han puesto a los mayores (los de mi clase y los que han venido de un año más), con los pequeños, o sea su clase. Los profesores dicen que así les vigilamos, porque como son pequeños se pueden perder.
―Venga tío, no puedes estar todo el trayecto mirándolas ―se queja Grayson, con el que obviamente estoy sentado―, no me estás haciendo ni puñetero caso .
―Sí que puedo, y, además, tienes a Royce al lado, habla con él.
―No quiero ―vuelve a reprochar, poniendo pucheros de forma ridícula―. Joder, capi, déjalas, no les pasa nada.
―Grayson te conté que se metían con ella, es normal que esté preocupado.
―Lo sé, tío, pero estamos todos los del equipo aburridísimos esperando a que digas de hacer algo.
Suspiro y me arrodillo en el asiento, dando la espalda a los de adelante y mirando al equipo.
―Chicos ―subo el volumen para llamar la atención de todos―, vamos a jugar a algo.
―Ya es hora, capi ―vitorea Royce.
Todos se ponen a aplaudir, haciendo que el resto del autobús nos mire.
―Royce, por hablar ―digo, pensando en qué le puedo decir―. Besar, casar o matar con…
Veo que Royce se pone colorado, lo que nos hace reír.
―Con Blair, Lexi y Lara ―termino la frase soltando nombres al azar de las chicas de mi edad, entre ellas, le hermana de Clara.
Técnicamente, también son de su edad, porque va a quinto con ellas. No todos los del equipo son más pequeños que yo, estamos mezclados.
Los chicos se ríen y Royce suelta una risa nerviosa.
―Beso a Blair, me caso con Lara y mato a Lexi .
Todos empiezan a vitorear y él se gira hacia la ventana para esconder su cara, que ahora está más colorada que nunca.
Veo que uno de los chicos se está riendo demasiado, así que le toca a él.
Si le hace tanta gracia lo que ha dicho mi amigo, veremos si a él le hace gracia cuando le pregunte.
―Peter ―le llamo.
Se para de reír de inmediato, mirándome con los ojos bien abiertos.
―Besar, casar o matar con; Brooke, Harper y Dakota.
La vergüenza le invade la cara.
Yo, me hecho a reír por su expresión.
Una es su exnovia, otra la mejor amiga de su hermana y la última, creo que le gusta, pero no se atreve a decirlo. Está jodido.
―Joder, Joe…
―Responde ―le corto rápidamente, demasiado divertido como para que me interrumpa.
Todos se ríen más aún.
―Me caso con Dakota, beso a Harper y mato a Brooke.
Pensé que le iba a costar más...
Vale, ¿a quién pregunto ahora?
―Grayson ―dice Cedric entre carcajadas. Los demás le silban y le animan para que lo diga lo antes posible.
―Besar, casar o matar con …
―¡A Grayson le gustan todas, no va a ser difícil! ―interviene alguien gritando y riéndose.
Mi mejor amigo sonríe, desafiante, esperando a los tres nombres.
―Con; Darcy, Nova y… Evie ―dice con una sonrisa de oreja a oreja.
A mí se me borra la sonrisa que tenía.
―No, ni de coña ―digo antes de que pueda contestar.
―Venga, Joe, solo es un juego…
―No, ya sé por dónde van los tiros. Ni de coña vas a meter a mi hermana en esto.
―Beso a Darcy ―empieza mirándome de reojo, con una sonrisa maliciosa―, mato a Nova y…
―Ni se te ocurra, pedazo de melón ―advierto.
―Y me caso con Evie ―termina, riéndose de mí a carcajadas.
―Eres un imbécil ―digo cabreado.
Los demás siguen jugando y haciendo preguntas extrañas.
―Cedric, que prefieres ―pregunta un chico―, que cada vez que vayas al baño, cagues una piña entera o beber un batido en una piña con mierda de caballo.
Madre mía, ya no saben que inventar…
Después de 45 minutos, llegamos al colegio pijo .
Los pequeños se bajan poco a poco y los separan por clases, mientras que, los del equipo, van todos corriendo hacia los vestuarios.
Yo, me aseguro de que Clara baje bien del bus.
El otro autobús, que iba lleno con los demás cursos, llega dos minutos después, y ahí es cuando se dispersan los grupos de niños.
La clase de mi hermana va a coger asientos en la primera fila, para que vean mejor. Y cuando me aseguro de que Clara está bien con su clase, voy a los vestuarios con los demás.
―Joe, te he guardado una taquilla junto a la mía ―me indica Grayson, golpeándola con la mano.
―No habrás metido césped como la otra vez ―cuestiono.
Le gusta hacer bromas.
No siempre son tan graciosas, sobre todo cuando mi madre nos da charlas de una hora y media a los dos sobre por qué no debíamos de mezclar ropa blanca con el césped del campo.
Aquella vez, el verde no salía de la ropa interior, ni siquiera de los pantalones, que se supone que era de donde mejor se quitaba.
―Tranqui, no me apetece estar otra hora escuchando a Keeva. Con todo respeto ―aclara levantando las manos.
Bufo, con una carcajada que se me escapa de los labios.
Como si solo le molestara a él aguantar una charla de mi madre …
Guardo mis cosas en la taquilla después de cambiarme, y salimos al campo a estirar.
―A ver ―grita el entrenador para que nos enteremos todos―. Vamos a jugar bien, sin faltas, sin peleas y mucho menos sin distracciones. No nos podemos permitir que vuelvan a ganar ellos por tonterías, ¿entendido?
―Sí, entrenador ―contestamos todos a la vez.
―Grayson Loughty y Royce Shaw, ninguna bobadita ahí fuera. Si no, directos al banquillo ―les da un último aviso.
Salimos al campo, y lo primero que hago es fijarme en Clara.
Está sentada con Evie, callada y mirando al suelo fijamente mientras que, mi hermana, habla con unas chicas de detrás.
Cuando se dan cuenta de que las estoy mirando, avisan rápido a Evie para que me devuelva la mirada.
Le hago una seña con la cabeza, para que incluya a Clara. Ella, pone cara de pena y resopla.
¿Por qué no quiere incluir a Clara en la conversación?
Le amenazo con la mirada. Como respuesta rueda los ojos, y pone una sonrisa notablemente falsa para luego, llamar a Clara.
Veo que ella sonríe, pero que luego, cuando se gira, no la hacen caso. Y que cuando habla, la miran raro.
Malditas niñas.
Me encargaré de ello cuando se termine el partido.