CAPÍTULO 7 #3
Se retira un poco cuando me acercan la tarta, pero antes de que la pierda de vista, le agarro de la mano.
Me mira con los ojos muy abiertos y la cara colorada. No se esperaba que la tomara de la mano con tanta gente mirando. Soplo las velas rápidamente, y de lo emocionado que estoy, se me olvida por completo pedir un deseo.
Mis compañeros de equipo, intentan agarrar la tarta para tirármela, pero lo impido .
Clara tiene que comer algo más tarde, y si solo queda tarta, tendrá que comer eso, pero no se va a ir de aquí sin comer.
―No seas corta rollos, Joe ―exclama Royce intentando quitarme la tarta de las manos.
Me rio inevitablemente.
―Si me queréis manchar, tirarme otra cosa, pero la tarta no.
Rueda los ojos y se gira a decirles algo a los del equipo.
Salen todos corriendo hacia dentro de la casa, por lo que en el jardín solo quedan los padres de mis compañeros, las amigas pijas de mi hermana y obviamente Clara y yo.
Mirando el patio sin mis amigos, me doy cuenta de lo deprimente que hubiera sido que no hubieran venido. Tengo mucha suerte de tenerlos, aunque no todos sean tan amigos como otros y mi madre me haya obligado a invitarlos… Pero bueno, ese no es el caso.
Cuando salen, algunos van con tubos, y otros con platos. Clara, al ver que vienen, me agarra más fuerte la mano.
Todos corren como locos hacia mí, y cuando veo lo que llevan entre las manos, salgo corriendo lo más deprisa que puedo antes de que me alcancen.
―¡No te escapes, Joe! ―grita Grayson, que me persigue con un bote de espuma de afeitar.
Cedric me rodea por el otro lado, y va con un plato lleno de la misma espuma para estampármelo contra la cara .
Sin saber cómo exactamente, me escapo esquivándoles por un lado. Pero al final, entre todos, consiguen atraparme.
Acabamos con espuma por todas partes, y creo que también había nata montada de la nevera.
―Hemos seguido tus órdenes capitán, no hemos usado la tarta ―se ríen.
Ruedo los ojos y vuelvo con Clara.
Grayson va por detrás de mí y cuando llega hasta Clara, la mancha la cara de espuma al pasar.
―Ahora ya está todo ―se ríe mi mejor amigo de Clara cuando la ve con la cara toda manchada.
Está parada, quitándose la espuma de los ojos mientras nadie la hace caso.
Me quedo tenso y muy quieto, mientras me acerco cautelosamente a ella, esperando su reacción.
Cuando veo que se la escapa una sonrisa pequeña, se me relaja el cuerpo.
Ya ha acabado mi fiesta.
Ha sido muy divertida, mucho mejor de lo que esperaba, he salido con novia y todo.
Tras un largo esfuerzo, he conseguido que Clara coma sin vomitar.
La va a costar mucho, pero lo tiene que conseguir, por su bien .
―¿Te quedas a dormir? ―le pregunto, en el baño, cuando me seco la cara con la toalla limpia que he traído para quitarnos la espuma.
Ella también se está lavando la cara para quitarse toda la espuma que le ha echado Grayson.
―No puedo, Joe. Me va a venir a recoger mi hermano.
Joder .
―¿Cómo está el asunto con tu madre? ―pregunto preocupado, pero con cuidado de no decir nada que no deba, o con demasiada intensidad.
Noto que Clara se tensa visiblemente.
―No… ―niega con la cabeza, repetidas veces para aclararse―. No le he visto desde pocos días antes de que te fuiste.
Me quedo como una piedra en el sitio, sin mover nada, procesando lo que me acaba de decir.
―No ha pasado por casa ―repite, esperando que diga algo.
¿Cómo es posible que una madre no haga su papel de madre, teniendo cinco seres vivos en casa?
―Clara, eso no está bien.
―Dejemos el asunto, porfa ―pide rápidamente.
Suspiro, y niego con la cabeza.
―Pero no lo puedo dejar así. ¿No ha aparecido desde que me fui?
―Desde la semana de antes, que no fuiste al colegio ni a mi casa ―comenta desviando la mirada al suelo .
―Pero…
Antes de que pueda decir nada, me interrumpe saliendo del baño.
―He dicho que no quiero hablar de esto.
―Clara…
―No, Joe.
Tras debatir conmigo mismo internamente, la hago caso, aunque no debería.
―Pero, ¿estás bien? ―pregunto acercándome a ella.
Asiente como respuesta.
―Mejor que nunca ―dice con la sonrisa temblando.
No sé si fiarme, no veo que haya comido algo estos meses en los que no he estado, sus promesas ahora no me valen.
―Clara, está un tal Jasper esperándote en la puerta ―le avisa mi madre entrando en la habitación.
Clara sonríe con la típica sonrisa con la que intenta ocultar todo lo que siente a los adultos, y sale deprisa del baño.
¿Quién es ese?, nunca he oído hablar de él . Jasper …
La veo ponerse la cazadora y salir a la calle.
Intentando seguir su ritmo, salgo también.
Veo como Clara abraza a ese tal Jasper, y como este la coje en brazos para meterla en el coche, donde hay una chica mayor.
No son sus hermanos. Yo conozco a sus hermanos y no son así.
Me quedo mirando al tipo, amenazándolo con la mirada, pero se ríe de mí y se monta en el coche .
¿Enserio?
¿De veras se ha reído de mí este imbécil?
Necesito averiguar quién es.
Con un suspiro, despido a Clara una última vez a lo lejos. Y para quedarme en paz, le hago la peineta a Jasper.
Este, suelta una carcajada en voz alta para que le escuche bien, y me devuelve el gesto.