CAPÍTULO 7 #2
―Joder ―murmuro para mí mismo, mientras cierro la puerta.
Para mi sorpresa, Clara suelta una risita, pero no la quita la tristeza de los ojos.
―¿Qué me dices, Clara? ―digo avergonzado por todo lo que acaba de pasar.
―Yo… Yo creo que tú también me gustas un poco ―contesta igual de avergonzada, y con los mofletes rojos.
Su respuesta me saca una sonrisa.
―¿Ahora somos novios? ―pregunta entrelazando sus manos entre sí.
―Si quieres…
―Vale ―contesta rápido, como si las palabras se escaparan antes de que pudiera pensar lo que dice.
Y menos mal, porque no iba a aceptar un “no” por respuesta.
Nervioso, me acerco a ella y le agarro una mano.
―Vamos abajo a comer algo, ¿vale? ―pregunto, aunque no la dejo opciones para responder.
―No quiero comer ahora nada.
―Clara… ―la regaño―, ya no te vas a escaquear, vas a comer bien.
Suspira, evitando el contacto visual.
―Y te voy a defender, siempre ―la prometo .
Hemos pasado un rato con Evie, Clara dice que la deje un rato, que si quiero irme con mis amigos que vaya, pero no la dejo sola ni de coña, la voy a aprovechar al máximo, porque no sé si me darán un contrato.
Tengo claro que no le aceptaré, pero como también lo deciden mis padres…
Sinceramente, no me ha gustado mucho estar ahí. Parecía una cárcel, no me dejaban llamar, tenía que comer y cenar pronto, el menú era de pena, y los compañeros… Solo me ha caído bien uno, se llama Kane, creo que tiene los mismos años que yo, o alguno más, pero éramos los más pequeños del equipo.
―De verdad, Joe, ve con tus amigos, estoy bien aquí ―me repite Clara por quinta vez.
―Solo iré si vienes tú conmigo, no te vas a quedar sola.
Pone cara de pena mientras me mira a los ojos.
Sé que no quiere venir con mis amigos, pero tampoco quiere comprometerme a estar con ella.
―Joe…
―Venga, Clara, vamos con ellos. Te prometo que nadie dirá ni una sola palabra de nada que te haga sentir mal, ¿vale?
No responde, creo que está luchando consigo misma.
Yo, me fijo en sus manos, que se están arañando unas a otras. Así que me acerco poco a poco para agarrar su mano y que pare.
―Te vas a hacer daño, no te arañes .
Mira hacia el suelo y se levanta.
―Vamos ―dice al fin.
Con una sonrisa, la aprieto la mano y tiro suavemente de ella para que me siga.
―A ver ―digo llamando la atención de los chicos.
Casi a la vez, me miran todos, y pasan los ojos de Clara a mí varias veces.
Como si estuvieran todos pensando lo mismo, se quedan mirándola embobados.
Su pequeño cuerpo se esconde detrás de mí poco a poco.
―Tíos, que mis ojos están aquí, no en Clara ―digo chascando los dedos para que me miren.
―Joder, capi, ¿esta es de la que hablábamos el otro día? ―pregunta Royce.
―Sí, es esta chica de aquí ―interviene Grayson sonriendo de oreja a oreja―, se llama Clara, y como bien había dicho hace unos días, o más bien, unos meses, estos dos de aquí son novios, así que lo siento por vosotros, tíos, pero está pillada.
Todo el equipo bufa, yo incluido, haciendo que se callen.
―Cállate, Grayson, déjame hablar ―le regaño dándole un pequeño empujón en el hombro.
―Como digas, capi, solo he hecho un pequeño resumen del asunto.
Ruedo los ojos y suspiro.
Noto a Clara detrás, y le agarro la mano que antes había soltado .
―Como bien decía este cabeza albóndiga, está pillada, no vale que tonteéis con ella, que habléis mal de ella, ni que difundáis rumores… Nada. Si me entero de que alguno de vosotros la ha hecho algo malo o la hace sentir incómoda, ya os podéis despedir del equipo, ¿oído? ―grito esto último.
―Sí, Joe ―responden a la vez.
―A partir de hoy se va a juntar con nosotros ―aviso.
Todos retoman sus conversaciones, por lo que yo me doy la vuelta para mirar a Clara.
―¿Quieres comer algo?
―No, estoy bien.
―No sé para qué pregunto ―reflexiono en voz alta―, vas a comer, y no acepto un “no” por respuesta.
Clara suspira mirándome con los ojos rojos, casi llorosos.
―Oye, y no te preocupes por estos ―digo señalando al equipo―, son mejores de lo que parece, algunos te caerán muy bien, te lo aseguro.
―¿Son todos como Grayson? ―pregunta con una vocecita tímida.
Suelto una risa.
―No todos, pero ese, es algo parecido ―digo, refiriéndome a Royce―, él y Grayson son como mis hermanos.
Se ríe por lo bajo.
―¿Qué tal te lo pasaste en Edimburgo? ―me pregunta entrelazando sus manos entre sí, como si la hubiera costado un mundo preguntarme .
―Bueno… Dejémoslo en que… ¿bien? ―digo, dudando en la última palabra.
―¿Solo “bien”? ―cuestiona frunciendo el ceño.
―Sí, luego te lo cuento.
Justo, veo a mi madre, salir a donde estamos con mi tarta favorita de cumpleaños, la de Red Velvet.
Como se está haciendo de noche, las velas se ven mucho más y el número nueve resalta junto con la música de fondo.
―Cumpleaños feliz… ―se pone a cantar la gente.
Clara me mira sorprendida con la boca entreabierta.
Claro… Evie no la ha dicho por qué hace una fiesta, así que ella no sabía que es mi cumpleaños.
―¿Es tu cumpleaños? ―pregunta balbuceando.
―Sip, cumplo nueve años, pero me siento como si cumpliera muchos más, la verdad.
Se ríe en bajo, ocultándole su sonrisa a los demás.
―Me pasa lo mismo.