CAPÍTULO 6
Clara
Ya hasta me han dejado quitarme la venda del tobillo.
En el colegio todo va peor sin él, y no he podido mantener la promesa que le hice.
Me duele demasiado todo.
Mamá no aparece por casa desde hace mucho, incluso desde hace más tiempo del que Joe no está aquí.
Xander me lleva con sus amigos al cine, a la bolera, a jugar al fútbol... Pero solo lo hace por sacarme de casa, porque si no, no salgo.
He fingido estar mala para no ir a clase algunos días en los que no me quería levantar de la cama.
La abuela se fue a Londres con la tía, así que estamos solos. Completamente solos.
Evie sigue siendo mi amiga, pero no está conmigo en el recreo porque tiene más amigos, y yo, le he dicho que se fuera con ellos, que no me importaba. Pero en verdad sí que me importa. Y mucho.
No me gusta la sensación de tener a alguien a tu lado, pero saber que no quiere estar contigo.
Siempre estoy sola y aunque creo que es lo mejor para todos, no lo soporto .
Estoy empezando a ser un poco invisible, y como he dejado de importarle a la gente, se meten menos conmigo, salvo cuando se dan cuenta de que sí que existo, y vuelven otra vez a por mí.
Estoy muy confundida sobre lo que siento.
¿Estoy loca?
Sí, estás trastornada .
Hace que no hablo con Joe unas semanas.
Si no me llama es porque estará ocupado, ¿No?
O a lo mejor es porque se ha cansado de mí.
No he cumplido la promesa.
Me he saltado algunas comidas, pero al menos he comido algo.
Idiota, no te sirve de nada si lo vomitas. No intentes sentirte mejor ―pienso.
Solo como un paquete de galletas de las que me dejó Joe al día y agua.
A veces, cuando me quedo sin galletas, solo bebo agua.
Está funcionando, he bajado de peso, aunque no lo suficiente.
Hoy, Xander me va a llevar con sus amigos al cine, de nuevo.
A veces me lo paso bien con ellos, pero sé que no les gusta estar pendientes de una niña pequeña.
―¡Clara! ―grita mi hermano desde el otro lado de la puerta―, ¿ya estás lista?
―Sí ―contesto con un suspiro, y salgo de la habitación .
Coge las llaves y salimos a la calle. Fuera está el coche blanco que nos recoge siempre, y dentro está Jasper, el chico pelirrojo que siempre hace bobadas para que me ría.
De todos los amigos de mi hermano, es mi favorito.
Juega conmigo todo el rato y me compra lo que yo quiera, creo que es millonario.
―¿Dónde está la niña más guapa del mundo? ―pregunta Jasper cuando se baja del coche y abre los brazos para acogerme entre ellos.
Sonrío y me acerco a él.
Me da un abrazo rápido, y me coge entre sus brazos. A él no le cuesta nada levantarme porque es mayor.
Subo al asiento de atrás y me abrocho el cinto.
Luego, se montan mi hermano y él.
Miro a mi derecha, y veo que también está en el coche Christopher, otro amigo de mi hermano.
Me cae bien, pero no tanto como Jasper.
―¿Qué tal, peque? ―me pregunta revolviéndome el pelo.
―Bien ―contesto sonriendo.
―¿Quieres que veamos mi móvil en lo que llegamos? ―me ofrece Christopher.
Niego con la cabeza como respuesta.
Se saca un caramelo del bolsillo y me lo da.
Sonrío como agradecimiento, y me lo guardo en la chaqueta .
No me lo voy a comer ni loca, pero agradezco que me lo de.
―¿Quieres que pongamos música, Clara? ―me pregunta Xander.
―Vale ―digo riéndome, sabiendo lo que se aproxima.
Cada vez que ponen música, es el momento más gracioso del trayecto. Cantan fatal y las canciones son muy graciosas.
Enciende la radio, y pone un CD con sus canciones favoritas.
Como supuse que harían, se ponen a cantar a todo pulmón, haciendo que me ría más fuerte de lo que lo hacía antes.
Se han pasado todo el trayecto hasta el cine cantando.
Ahora, estamos esperando a los demás a que lleguen para entrar.
Dos coches aparcan, y los amigos de mi hermano, salen y nos saludan. Algunos, me lanzan por los aires y me cogen, otros me revuelven el pelo… La verdad es que creo que me gusta venir aquí con ellos.
De repente, veo a Ruby, la novia de Jasper.
Es mi favorita de las del grupo de amigos.
Me peina, me compra ropa y me lleva a por juguetes con Jasper.
Viene hacia mí, corriendo como puede en tacones, se agacha para quedar a mi altura. Me da un gran abrazo, besa mi cabeza, y me da la mano para que entremos .
―¿Qué tal, mi niña?
―Muy bien, ¿y tú?
―Yo también muy bien. ¿Sabes lo que vamos a hacer hoy?
―Ir al cine ―contesto poniendo cara de asco.
―Sí, pero luego cuando se vayan todos, Jasper, tu hermano, tú y yo, nos vamos a ir a…
Que no sea a comer, por favor, que no sea a comer .
―¿Dónde? ―pregunto intentando que no se me vean los nervios.
―A un parque de bolas con hinchables y esas cosas, ¿qué te parece?
Abro lo ojos de par en par, nunca he ido a uno de esos.
―¡Genial!
―Pues, bien, vamos a ver la peli. ¿Qué quieres que te compre?, ¿palomitas, refresco…?
―Emm… Agua está bien.
―¿Segura? ―pregunta extrañada.
―Sí.
―Vale, ahora te la pido, cariño.
La película ha estado muy aburrida, era para mayores y no la entendía.
Lo único que me ha hecho gracia es que mi hermano tiene novia. Los vi besándose a mitad de la película.
No me imagino a mi hermano con novia, es… Tan raro .
Ahora toca ir al parque de hinchables y bolas. Ruby ha dicho que hay una piscina gigante con pelotas de colores y toboganes, hinchables… Tengo muchas ganas de ir.
―No vamos a ir, Ruby ―dice mi hermano por quinta vez―, no me apetece aguantar a más niños, ya he estado con ellos dos horas viendo una película.
―Vamos, no seas aburrido ―dice Ruby, dándole un golpecito en el hombro mientras rueda los ojos―. Tu decidiste el plan de venir al cine, yo decido que vamos al parque de bolas.
―He dicho que no pienso aguantar más niños.
―No son niños, Xander, son tus compañeros de equipo, no es lo mismo.
―Es exactamente lo mismo, se han estado peleando como niños pequeños por comerse la última palomita, por escoger los asientos y casi que se arañan por saber quién eructa antes que el otro, no me jodas.
―No te pases ―grita uno de sus compañeros de fútbol por atrás.
―Sabes que es verdad, Payne ―grita mi hermano de vuelta.
No sé qué les pasa a los chicos con llamarse por el apellido, ¿para qué tienen un nombre, si no le usan?
―Bueno ―retoma Ruby el tema―, he dicho que vamos a ir con tu hermana al parque de bolas, no me vale un no por respuesta. Y, además, si no te quieres montar, te puedes quedar en la barra bebiendo algo con Jasper .
―¿Yo también voy? ―pregunta, girando la cabeza fuertemente, mirando con la boca abierta a su novia.
Se me escapa una pequeña carcajada.
―Si, cariño, tú también vas.
Suelta un bufido y se abalanza a colgarse de mi hermano como un mono.
―No te dejaré solo, hermano ―dice fingiendo tono de pena.
―Quítate de encima, payaso ―le amenaza Xander―, o seré yo el que te deje solo a ti.
Jasper rueda los ojos y se descuelga.
―Conduzco yo ―dice Ruby sacudiendo las llaves.
Renegado, Xander avanza para ir al coche.
Jasper me coge de la mano y me lleva.
―Tu hermano es un cabezota ―se queja mientras me abre la puerta del coche y me ayuda a subir―, que nos apostamos a que va a acabar jugando con nosotros en el parque de bolas.
Suelto una carcajada.
―Entonces, ¿te vas a montar conmigo? ―pregunto divertida.
Como respuesta, bufa.
―Nos vamos a acabar montando todos ―se ríe.
―¿Qué dices? ―pregunta mi hermano con las cejas subidas y de brazos cruzados. Esperando impaciente a que le conteste .
―Le estaba contando a tu hermana lo cabezota que eres, ¿prefieres que me calle o quieres que siga?, porque tengo muchas más cosas que decir.
―Prefiero que te calles imbécil, si mi hermana me quiere decir algo, que lo haga ella, no tú.
―¿Le quieres decir algo? ―pregunta Jasper divertido―, ¿quieres preguntarle por qué es tan cabezota?
Niego divertida con la cabeza y me acomodo en el asiento para este largo vieje con estos dos al lado.