Capítulo IV #7
—Acérquense un poco más, que no muerdo —dice Marga ofreciendo una seductora sonrisa, que saca a relucir su amplia experiencia en comunicación de riesgos—.
Me presento nuevamente, por si alguien no me conoce: soy la doctora Margarita Erauso, del Servicio de Epidemioloxía de la Dirección Xeral de Saúde Pública.
Fui enviada ayer por la Consellería de Saúde para hacerme cargo de los casos de infecciones gastrointestinales que se detectaron por la mañana.
Desde hoy mismo me acompaña también mi colega, el doctor Casas, que ha sido enviado por la Xunta como apoyo en la gestión de esta intervención sanitaria.
Bien —continúa. Marga sigue los protocolos de actuación, cuyo primer paso es la vinculación con la comunidad afectada y generar confianza, reconociendo las evidencias—.
Como todos y todas saben, hemos detectado varios casos de personas con síntomas similares, en un mismo lugar, en un mismo periodo de tiempo y que podrían estar relacionados entre sí.
Estas agrupaciones son lo que conocemos como brotes epidémicos.
Nos estamos ocupando de resolver la situación y de que el brote se extienda lo menos posible —se hace un murmullo general, que a Marga no le preocupa porque el término «brote epidémico» suele desencadenar ese efecto.
Una vez soltado el bombazo informativo toca pedir la colaboración de las personas afectadas para superarlo con consenso—.
Si colaboramos, entre todas y todos podremos conseguir cortar la transmisión lo antes posible.
Verán, hay una herramienta muy sencilla y que resulta de gran ayuda para ello: el aislamiento de los casos.
Todavía es pronto para determinar la vía de transmisión de esta enfermedad, es decir, cómo se transmite.
No obstante, después de pasar las correspondientes encuestas epidemiológicas a las personas afectadas, consideramos que lo más probable es que se transmita por el contacto de persona a persona y mediante alimentos contaminados.
Como también saben, en estos momentos el traslado a tierra está temporalmente afectado, y aunque deseamos que la ruta se restablezca a la mayor brevedad, no sabemos a ciencia cierta cuánto tiempo tendremos que permanecer en la isla.
Ante esta situación, debemos comenzar a tomar las medidas oportunas cuanto antes y nuestra prioridad, en este momento, es intentar romper las cadenas de transmisión y que los casos dejen de aumentar entre nosotros.
En resumen, si las personas enfermas se instalan en un espacio aparte y las tratamos con las precauciones debidas, la infección dejará de transmitirse.
—Marga toma un respiro y evalúa con la mirada las reacciones de sus atentos espectadores, que la observan con interés pero con desconfianza.
Marga sonríe para sus adentros porque sabe que los tiene donde quiere.
Ha hecho esto más veces de las que pueda recordar.
Se acerca la estocada final y aquí, muy importante, debe dar la imagen de tenerlo todo bajo control.
La gente no quiere pensar, desea recibir instrucciones claras y precisas, y de eso Marga tiene a cascoporro—.
Para impedir el contacto entre las personas enfermas y las sanas, hemos dividido el camping en dos sectores.
En la zona oeste, que está más allá, acomodaremos a las personas con síntomas, donde les aseguro que van a estar perfectamente atendidas.
En la zona este, que es donde estamos ahora, nos quedaremos las personas que no tenemos síntomas.
Como ven, en medio de las dos zonas está el área comunitaria, donde se encuentran los baños y el edificio de la cafetería, que usaremos por turnos para no entrar en contacto directo las unas con las otras.
Tenemos una lista… ¿Dónde está la lista?
La lista… está aquí. Tenemos una lista con los nombres de las personas afectadas con síntomas compatibles hasta el día de ayer.
Si alguien ha empezado con síntomas desde entonces y no lo ha comunicado todavía, por favor, hágannoslo saber para prepararle un lugar en el sector de aislamiento.
El doctor Casas se ha encargado de la zonificación, los flujos de paso de personas y la adecuación de las zonas comunes para hacer uso de los tan necesarios servicios higiénicos con el menor riesgo posible —concluye Marga con satisfacción, considerando que ha tocado los temas centrales y ha quedado todo clarinete—. ¿Alguna preguntita?
—Sí, ¿cuáles son los síntomas? —pregunta una de las campistas.
—Buena pregunta. Los síntomas más frecuentes son la fiebre elevada, los vómitos, el dolor abdominal, el dolor de cabeza y la sensibilidad a la luz directa, así como el aumento en el volumen y número de deposiciones —responde Marga.
—¿Cagalera?
—Sí, cariño, cagalera. El conjunto de síntomas no es habitual y pensamos que el calor insoportable que estamos padeciendo puede hacer que se manifiesten de otra manera.
Por ejemplo, la cefalea y la fotofobia, el rechazo a la luz directa, no son síntomas que se asocien comúnmente a los brotes de infecciones digestivas pero podrían estar relacionados con el calor y la deshidratación. A ver. Usted.
—Yo quería saber si esta enfermedad puede… ya sabe… afectar a personas de todas las edades —pregunta una mujer que abraza a dos gemelas de unos siete u ocho años.
—Por ahora no nos consta que haya ningún menor infectado, pero lo más probable es que sí, que los menores puedan infectarse. Aunque a veces las enfermedades afectan de manera diferente a los niños y a los adultos. Le daremos más detalles cuando sepamos qué germen la causa. Más preguntas. Venga, tú.
—Sí, eh, doctora, ¿cuánto tiempo tendrán que aislarse las personas con síntomas?
—El periodo de aislamiento se irá ajustando a medida que tengamos más información de qué patógeno podría estar causando el brote.
En principio durará lo que duren los síntomas.
Lo más importante es mantener una buena higiene de manos y la limpieza y desinfección de todas aquellas superficies y útiles que puedan haberse contaminado con heces o fluidos de las personas enfermas.
La medida del distanciamiento en sectores la mantendremos hasta que podamos tener una idea más precisa de a qué nos estamos enfrentando —responde Marga con la sensación de estar metiéndose en camisa de once varas.
—Vamos, que no tienen ni idea de lo que está pasando —comenta un hombre. ¿Es el abogado de la cafetería del día anterior? Marga no está segura.