Capítulo 10
SAM
Mía. He sucumbido.
Un placer inaudito e inconmensurable se ha apoderado de mí.
Una sensación soberbia y de gozo extremo. Algo tan hermoso entre mis dedos. No era lo que tenía pensado para esta noche, pero es lo que ha sucedido.
Me ha atrapado en sus redes y lo que más siento es que ahora he de escapar, huir de esto que acabamos de disfrutar.
Un encuentro de unas horas. Quiero hacer creer a mi mente que ha sido algo sin más, pues, si no, no sé si seré capaz de salir por esa puerta.
Dos cuerpos que se conocen, se entienden y se desean.
Una noche.
Mucha conversación.
Un amanecer.
Un adiós escondido. Un cobarde que ha salido de forma sigilosa, tal cual me había acercado la primera vez.
Un lince que huye.