38. Sentimientos
Sentimientos
ANDREW
Quiero que esté segura de esto. Por eso le he preguntado varias veces, y en todas ellas he deseado que no se echara atrás. Tengo tantas ganas de saborearla y estar dentro de ella que sé que, si no lo consigo, no podré dormir en una semana.
Ella está medio desnuda sobre la cama. «Ojalá pudiera congelar esta imagen», pienso mientras me quito la camiseta y los pantalones. Ella entre las sábanas, con el pelo enredado, las piernas entreabiertas y la respiración entrecortada. Como la mía.
De repente siento que puedo cagarla. Me preocupa que no le guste, quiero que se sienta bien.
Aunque creo que todas las chicas con las que me he acostado han quedado satisfechas, tengo miedo de no conseguirlo con ella.
Empiezo a besarle los tobillos y trazo el mismo recorrido que antes con los labios hasta llegar a su vagina.
Introduzco la lengua en ella y arquea la espalda, haciendo fuerza con los muslos al mismo tiempo.
Sus piernas me atrapan. Me mantengo un rato ahí, haciéndome a la idea de que puede que esto no vuelva a pasar.
—Joder —gime.
Deseo que diga mi nombre. Por eso trepo por su cuerpo hasta tener su rostro frente al mío y la beso con ansia. Introduzco el pene en ella y siento tal placer que creo que voy a terminar antes de lo que pensaba. No quiero, pero Olivia llega al clímax, grita mi nombre y entonces sé que estoy acabado.
Creo que me he enamorado de ella.