Bajo la Raya (DC Jake Tanner 3) Capítulo 102
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Capítulo 102

CONTACTO

U na semana después seguían metidos de lleno en faena, incluso con toda la ayuda adicional del equipo del DPS de Charlotte.

El número de tareas en la lista de pendientes de Jake crecía por momentos.

No había hablado en condiciones con nadie —ya fueran amigos, familiares o colegas— en los últimos días.

No había podido comentar los recientes acontecimientos con nadie que le ayudara a procesarlos; simplemente le habían ordenado que se concentrara, una y otra vez.

Así que, cuando sonó su teléfono, fue una distracción agradecida.

—¿Diga? —respondió.

—Hola, compañero —era el sargento detective Elliot Bridger, que sonaba más excitado de lo habitual—. ¿Todo bien?

—Todo lo bien que se puede estar…

—¿Te has enterado de lo de Danika, entonces?

Se había enterado. Y habría preferido no haberlo hecho.

Unos días después de que Liam y Georgiy hubieran sido arrestados, procesados e interrogados, Jake había recibido una llamada de la inspectora jefa Pemberton comunicándole que, tras enviar una patrulla a casa de Danika para ver cómo estaba, la habían encontrado muerta en el sofá.

Una botella de vodka y un porro a su lado. Un disparo en la cabeza. Suicidio.

Jake no se creía ni una palabra.

—Es una puta mierda —respondió.

—Por eso te dije que te cuidaras, chico.

—Tú también —replicó Jake—. Vete del país. Sigue adelante. Lejos de todo. Empieza una nueva vida alejado de toda esta mierda. Tú sabes más de lo que sabía Danika.

Hubo una pausa.

—No puedo, Jake. Agradezco tus esfuerzos y tus consejos, pero no puedo. No es tan sencillo. Están pasando muchas más cosas de las que imaginas…

—¿O sea que me mentiste? —interrumpió Jake—. Es verdad.

—¿El qué?

—Liam me dijo que tú eras inmune en todo esto. Dijo que siempre estarías a salvo por razones que yo nunca entendería. ¿Cuáles son?

—Jake, no sé de qué me estás hablando.

—¿Por qué me sigues mintiendo, Bridger? Después de todo este tiempo, después de todo lo que te he demostrado. ¿Qué está pasando?

Bridger guardó silencio un momento. —Nada. De verdad.

Jake se encogió de hombros. Ya había llegado al punto en el que le daba igual. No le quedaban fuerzas para intentar convencer a Bridger de que huyera, de que se pusiera a sí mismo en primer lugar, de que se asegurara de no sufrir el mismo destino que Danika. Estaba harto de todo aquello.

—Si no vas a decírmelo y si no vas a ayudarme, no puedo seguir con esto. Ahora que esto se ha acabado con Liam, vamos a tener que cortar nuestros vínculos. Esto ha traído demasiada angustia y destrucción a mi carrera y a mi familia.

—Eres tú quien tiene que salir de ahí, Jake —dijo Bridger.

—No cuando tengo que arreglarlo todo aquí. No cuando La Cábala sigue ahí fuera y hay un círculo de agentes corruptos a los que tengo que pillar.

—Si no tienes cuidado, irán a por ti como fueron a por Danika. No te hagas eso. No se lo hagas a tu familia.

—No si yo los pillo a ellos primero.

Jake colgó e inmediatamente bloqueó el número de Bridger. Si iba a llevar a cabo lo que acababa de decir, tenía que asegurarse de cumplir su palabra.

Y el primer paso era cortar el contacto.