Bajo el Cielo de Verano Capítulo 4 El chico de la tormenta
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Capítulo 4 El chico de la tormenta

La lluvia comenzó justo después del almuerzo.No era una lluvia suave.Era una de esas tormentas de verano que aparecían sin aviso y transformaban el cielo azul en una masa oscura de nubes.Lily estaba atrapada en la biblioteca municipal.Otra vez.Sentada junto a una ventana, observaba cómo las gotas golpeaban el cristal.

—Perfecto —murmuró.Había ido al centro para devolver unos libros.Ahora no podía regresar caminando.Suspiró.Afuera, los truenos retumbaban sobre Willow Creek.La biblioteca estaba casi vacía.Solo algunas personas esperaban a que pasara la tormenta.Lily revisó su teléfono.Sin mensajes nuevos.Sin novedades.Sin nada interesante.Justo cuando estaba considerando correr bajo la lluvia.

..Una voz familiar apareció detrás de ella.

—¿Planeas nadar hasta tu casa?Lily levantó la vista.Y encontró a Mason Reed.Por supuesto.Porque aparentemente el universo tenía un extraño sentido del humor.

—Estoy evaluando mis opciones.Mason miró la tormenta.

—Mala idea.—Lo sé.—Muy mala idea.—Gracias por tu apoyo.Él sonrió.Ese tipo de sonrisa que siempre parecía demasiado fácil.Demasiado natural.Demasiado peligrosa.

—Puedo llevarte.Lily parpadeó.—¿Qué?—Tengo mi camioneta.Ella dudó.

—No quiero molestarte.—No me molestas.La respuesta llegó demasiado rápido.Y por alguna razón, eso hizo que su corazón se acelerara ligeramente.

Mason pareció darse cuenta.Porque inmediatamente miró hacia otro lado.

—Además, Emma me mataría si te dejo caminar bajo esta tormenta.

—Ah.—Sí.—Eso tiene más sentido.—Definitivamente.Mentiroso.Veinte minutos después, ambos caminaban bajo la lluvia hacia el estacionamiento.El agua caía con fuerza.El viento agitaba los árboles.Los truenos resonaban en la distancia.Cuando llegaron a la camioneta, los dos estaban parcialmente empapados.

—Genial.—Podría ser peor.—¿Cómo?—Podríamos estar caminando.Lily no pudo evitar reír.Mason abrió la puerta del pasajero.Ella subió.Y por un instante extraño.

..Todo se sintió demasiado pequeño.Demasiado cercano.Demasiado silencioso.La lluvia golpeaba el techo.El aire olía a verano y tierra mojada.Mason encendió el motor.

—¿Dirección?—¿Después de años de amistad no sabes dónde vivo?

—Quería asegurarme.—Qué considerado.—Lo intento.La camioneta avanzó lentamente por las calles mojadas.Por unos minutos hablaron de cosas normales.Libros.La escuela.Emma.Siempre Emma.Hasta que un trueno particularmente fuerte hizo temblar el cielo.

Lily se sobresaltó.Solo un poco.Pero Mason lo notó.

—¿Te asustan las tormentas?—No.—Mentira.

—No tanto.—Mentira parcial.Ella suspiró.

—Cuando era pequeña sí.—¿Y ahora?Lily miró por la ventana.

—Ahora solo me recuerdan que no puedo controlar todo.

Por primera vez, Mason no respondió con una broma.Solo asintió.Como si entendiera exactamente lo que quería decir.Y quizá lo hacía.A veces parecía entenderla mejor que nadie.La lluvia continuó cayendo.El camino hacia casa nunca había parecido tan corto.Y cuando finalmente la camioneta se detuvo frente a la casa de Lily.

.. Ninguno de los dos abrió la puerta inmediatamente.Fue extraño.Como si ambos supieran que algo estaba cambiando.Aunque ninguno pudiera explicar qué.Finalmente, Lily sonrió.

—Gracias por traerme.—Cuando quieras.Ella abrió la puerta.Luego se detuvo.

—Mason.—¿Sí?—Me alegra que hayas aparecido hoy.Por un segundo, él pareció sorprendido.Después sonrió.Una sonrisa más suave.Más sincera.

—A mí también.Y mientras Lily corría hacia su casa bajo la lluvia.

.. No pudo evitar pensar en una sola cosa.Tal vez las tormentas no siempre llegaban para arruinar algo.

Tal vez algunas llegaban para comenzar una historia.