Bajo el Cielo de Verano Capítulo 2 Ocho Años Demasiado Tarde
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Capítulo 2 Ocho Años Demasiado Tarde

Durante un instante, ninguno de los dos se movió.La nieve caía suavemente alrededor de ellos.Las luces navideñas iluminaban la calle vacía.Y Valeria sintió que había vuelto a tener diecinueve años.Lo odiaba.Porque había tardado ocho años en dejar atrás aquellos sentimientos.

Y ahora estaban regresando en menos de ocho segundos.

—Hola, Valeria.Diego seguía sonriendo.No de la forma arrogante que recordaba.Era una sonrisa más tranquila.Más madura.Más peligrosa.Valeria tragó saliva.

—Hola.Brillante.Después de ocho años, eso era todo lo que había podido decir.Hola.Increíble.Diego soltó una pequeña risa.Y aquello la molestó más de lo que debería.

—¿Qué?—Nada.—Te estás riendo.—Porque pareces nerviosa.Valeria cruzó los brazos.

—No estoy nerviosa.—Claro que no.La sonrisa de Diego se hizo más grande.Exactamente igual que antes.Y por primera vez en años, Valeria sintió ganas de empujarlo.Algunas cosas nunca cambiaban.

—Sigues siendo insoportable.—Y tú sigues siendo mala mintiendo.La respuesta llegó tan rápido que ambos se quedaron en silencio.

Porque aquello había sido natural.Demasiado natural.Como si los ocho años jamás hubieran existido.Como si todavía fueran dos adolescentes caminando por las calles del pueblo.

El momento se volvió incómodo inmediatamente.Diego fue el primero en mirar hacia otro lado.

—Escuché que habías vuelto.Valeria arqueó una ceja.

—¿Tan rápido?—Es San Miguel del Lago.Punto válido.En aquel pueblo los rumores viajaban más rápido que internet.

—¿Cuánto tiempo te quedas?—No lo sé.Era la verdad.Su empresa le había permitido trabajar a distancia durante unos meses.

Tal vez tres.Tal vez seis.Tal vez más.Todavía no estaba segura.Diego asintió lentamente.Y por alguna razón pareció alegrarse.Lo suficiente para que ella lo notara.Lo suficiente para que intentara ignorarlo.

—Me alegra verte.Las palabras llegaron de repente.Sin advertencia.Sin preparación.Valeria lo miró.Y descubrió que él hablaba completamente en serio.No había bromas.No había sarcasmo.Solo honestidad.Aquello fue mucho más difícil de soportar.

—Gracias.Su voz salió más suave de lo esperado.Durante unos segundos ninguno habló.Otra vez.El silencio era diferente ahora.Más pesado.Más lleno de recuerdos.Finalmente Diego respiró hondo.

—Valeria...Su corazón reaccionó inmediatamente.Maldita sea.Incluso después de ocho años.

—¿Sí?Él dudó.Solo un instante.Pero ella lo vio.Y supo exactamente lo que estaba pensando.El pasado.La razón por la que todo terminó.La razón por la que ella se marchó.La razón por la que ninguno de los dos había vuelto a hablar.

Pero Diego no hizo la pregunta.Simplemente negó con la cabeza.

—Nada.Mentiroso.Los dos lo sabían.Pero ninguno tuvo el valor de insistir.Todavía no.Tal vez nunca.El frío comenzó a hacerse más intenso.Valeria metió las manos en los bolsillos.

—Debería irme.Diego asintió.Aunque algo en su expresión parecía decepcionado.

—Sí.Ninguno se movió.Lo cual era ridículo.Porque la conversación había terminado.Claramente.Sin embargo, seguían allí.Mirándose.Esperando algo.Finalmente Valeria dio un paso atrás.

—Buenas noches.—Buenas noches.Y entonces se alejó.Sin mirar atrás.Al menos durante diez segundos.Porque después miró.Por supuesto que miró.Y descubrió que Diego seguía allí.Observándola.Exactamente igual que ella lo observaba a él.Cuando sus ojos se encontraron nuevamente, ambos apartaron la mirada.

Demasiado tarde.Demasiado obvio.Demasiado peligroso.Esa noche, Diego apenas durmió.Y Valeria tampoco.Porque había un problema enorme.

Un problema que ninguno quería admitir. Volver a verse había sido un error.

Un error terrible.Porque después de ocho años.

..La chispa seguía allí.Y eso cambiaba absolutamente todo.