44. Piper
Piper
Podemos volver a España?
Aquí hace demasiado frío
Liam
No tengo más hermanas que se vayan a casar
A lo mejor puedo buscar una
Nadie podría sustituir a Alana, pero cuanto antes mejor
Liam
Sé que dije que me encanta mi trabajo, pero es un puto alivio tener unos días libres
Pues sí, verdad?
Ya estás cogiendo el ritmo de nuevo?
Liam
Llevo tres días y parece que hayan pasado semanas
Qué vas a hacer esta noche?
Voy a salir con las chicas!
Liam
Código de chicas. De qué habláis cuando quedáis?
Me estás preguntando si hablamos de ti?
Liam
No
Sí
Alguien es un poco cotilla
Liam
Yo me considero curioso
Sí que hablamos de ti. Pero nada malo
Casi siempre en una discusión académica sobre la validez de los condones que brillan en la oscuridad
Liam
Grant acaba de preguntarme por qué me río
Le has dicho que es porque estás enfermo y se te está yendo la cabeza?
Liam
Ahora se lo digo
Puedo contarte un secreto?
Liam
Que parezco un mapache porque se me ha corrido el rímel?
Caliente
Liam
Odias los condones que brillan en la oscuridad?
Te estás quemando!
Te echo de menos
Y siento haberme comportado de forma tan rara en la cena del ensayo
Liam
Estuviste rara?
Podemos fingir que no
Liam
No me gusta que estemos hablando de esto por mensaje, pero a la mierda
Nunca me he casado. No sé cómo te sentías, pero nunca te disculpes por lo que te esté pasando
Y si dije o hice algo que empeoró la situación, lo siento
No lo hiciste. Es solo que tengo muchas cosas en las que pensar
Liam
Vas a ir a la cena del equipo pasado mañana?
Sí. Y tú?
Liam
Sí
Has estado yendo más esta temporada. Estoy orgullosa de ti
Liam
Voy porque estás tú, Piper
Quieres que hablemos en persona allí?
Si te apetece contarme lo que te preocupa, soy todo oídos
Si prefieres hablar de condones, también podemos hacerlo
Me gustaría
Lo de contarte lo que pienso
Y supongo que también la parte de los condones
—No me puedo creer lo avanzado que está tu embarazo. —Sonrío al ver la barriga de Maven—. Estás radiante, Mae.
—Las que dicen que estar embarazada es divertido están locas. —Se pone una mano en la barriga y coloca las piernas sobre mi mesa de centro—. Estoy agotada todo el tiempo. Tengo los pies hinchados. Tengo hambre, pero la mitad de la comida que quiero comer me da náuseas.
—Poco a poco —dice Emmy, y Maven la mira enfadada.
—No veo la hora de tenerlo ya en el mundo. Pero no me hables del parto, porque me da pánico. Que otra elija el tema de conversación.
—¿Qué tal la boda, Piper? —pregunta Lexi—. Sigo enfadada porque no nos mandaste ni una sola foto mientras estuviste allí.
—La boda fue increíble. La familia de Liam es maravillosa. A todas os encantaría su hermana, y estoy muy contenta de haber podido ir. —Hago una pausa y remuevo el vino que tengo en la copa—. Aunque creo que la lie un poco.
—¿Con algo como hacerse un tatuaje? ¿O casarse estando borrachos? —pregunta Emmy, y me atraganto con la bebida.
—¿Cómo? ¿Por qué dices eso?
—No lo sé. Estoy pensando en cosas que hace la gente y de las que luego se arrepiente, y se me ha ocurrido eso. —Entrecierra los ojos y se inclina hacia delante—. ¿Qué estás ocultando, Piper Mitchell?
La única forma de seguir su consejo sobre todo lo que tengo en la cabeza es contarles la historia completa de lo que está pasando entre nosotros.
Si Maverick puede saberlo, mis amigas también.
—Vale. —Suelto la copa en la mesa y me froto los muslos con las manos—.
No he sido del todo sincera con vosotras.
Os he contado que a lo mejor siento algo por Liam, pero creo que…
¿me he callado la parte en la que es mi marido…
? —Me sale más como una pregunta, como un chillido avergonzado que hace que me ardan las mejillas.
Me toco el colgante y sigo hablando con una carcajada incrédula mientras meneo la cabeza—.
Así que… en fin. Eso es lo que ha estado pasando.
—¡Hostia puta! Pero qué callado te lo tenías, cabrona. —Lexi me mira boquiabierta—. ¿Lo dices en serio?
—¿Desde cuándo? —pregunta Maven con sequedad—. Porque te juro por lo más sagrado que como digas que fue hace meses, me voy a cabrear y mucho.
—En mi defensa puedo decir que no quería eclipsar la boda de Emmy, pero… —Dejo la frase en el aire y carraspeo—. ¿Nochevieja en Las Vegas?
—¿En Las Vegas? ¡De eso hace semanas! —Emmy se levanta y pone los brazos en jarras—. Ya puedes empezar a hablar, Mitchell.
Y lo hago.
Se lo cuento todo, desde lo del seguro médico hasta el día que Liam vino a casa para ayudarme con la migraña. Les hablo del momento de la terraza en España, y cuando me callo para tomar aire, la cabeza me está matando.
—A eso me refiero con lo de meter la pata.
Durante la cena del ensayo, le dije a Liam que la última vez que tuve una relación, la última vez que pensé que había encontrado a mi media naranja, todo se esfumó.
Él no calmó mis dudas. No me tranquilizó, y eso me provocó pánico.
Me lo tomé como una señal de que él nunca iba a querer eso conmigo, y me cerré en banda.
No sabía que quería eso con él, pero ahora sí.
Maven me echa un brazo sobre los hombros, y me muerdo el labio para no llorar.
—Ay, cariño.
—Es todo ridículo. Se supone que solo es algo físico, y yo voy y me enamoro. ¿Siento algo por Liam? ¿Siento algo por cualquier hombre que me trate mejor que Steven? Tenemos muy buena comunicación en todo lo demás, pero no tengo ni idea de cómo sincerarme sobre mis emociones.
—Vale. No soy una experta en relaciones, así que coge con pinzas lo que te voy a decir —replica Lexi—. ¿En qué se diferencia una relación de lo que estáis haciendo ahora mismo? Pasáis tiempo juntos. Dormís juntos. No salís con terceras personas. Es imposible que él no sienta algún tipo de apego.
—Puede que lo sienta. No lo sé. Eso exigiría hablar de todo, y desde que volvimos del viaje, los dos hemos estado desbordados por el trabajo.
—Pues buscad tiempo para hablar —dice Maven—. Contaros el uno al otro lo que sentís y decidid cómo seguir a partir de ahí.
—Vamos a vernos en la cena del equipo esta semana. Lo echo de menos. —Suelto una carcajada y me toco de nuevo el colgante; noto la cadena fría—. Y no me refiero desde un plano romántico. Lo echo de menos como amigo, y acabo de verlo.
—Pero eso es bueno. Echar de menos a la gente es una emoción normal, Piper.
—Lo sé. Me repatea seguir sacando a relucir a Steven, pero es difícil no comparar lo que estoy pasando ahora con lo que pasé entonces.
No pueden ser más distintos. Sin embargo, sí que se parecen en cuanto a las prioridades.
Ambos anteponen el trabajo a todo lo demás.
Liam está tan entregado a su carrera deportiva que deja otras partes de su vida en un segundo plano.
¿Haría eso conmigo? ¿Sería capaz de buscar un hueco para mí y mantener un equilibrio con todo lo demás?
—Antes de empezar a elucubrar sobre esto, tienes que averiguar qué siente Liam —dice Maven con delicadeza—. Una conversación te ayudará, y sincerarte en esa conversación es importante.
—Dios. Estas cosas son un coñazo, ¿verdad?
—Sí. Pero la otra cara de la moneda es divertida. —Emmy sonríe—. Es bonito que te quieran y te cuiden.
—¿Tienes alianza? —me pregunta Lexi mirándome la mano—. No te he visto con ningún anillo.
—¡Ah! La tengo aquí mismo. —Me saco la cadena de debajo de la camiseta y levanto el anillo de plata—. Estoy bastante segura de que es de metal barato porque ya está asqueroso.
—Ahora todo tiene mucho más sentido. Después del evento para los abonados que celebró el club, Maverick no paraba de hablar de un tío al que Liam estuvo a punto de arrancarle la cabeza. —Emmy se sienta en el sofá, sobre los pies—. Dijo que lo estampó contra una pared y que casi lo mató.
—¿Qué? ¿Qué tío?
—¿Un tal Charlie? La cosa es que el nombre me suena de algo.
Se me revuelve el estómago. Se me seca la boca y empiezan a temblarme las manos.
—¿Qué más dijo Maverick?
—La verdad es que no me acuerdo. Solo que nunca había visto a Liam tan enfadado. Hizo un comentario sobre su mujer y todo se fue a la mierda.
—Madre mía. —Lexi silba—. Vuelve a casarte con ese hombre.
—Para ya. —Le doy un manotazo, pero siento que me pongo colorada.
Me encanta cuando me llama así. Cuando me lo susurra al oído justo antes de correrme.
Es como nuestro secretillo, una burla al otro hombre que nunca me trató como debería hacerlo un marido—.
El matrimonio no influye en lo que siento por él.
—Sí, pero reconoce que no hay nada tan excitante como que un hombre te llame así cuando te defiende. —Maven sonríe—. Una vez un tío intentó ligar conmigo en un bar y Dallas se puso muy posesivo. Le dijo que estaba demasiado cerca de su mujer y que se apartara antes de que hubiera problemas.
—Joder. Parece que ahora necesito un marido —dice Lexi—. ¿Quién tiene una lista de deportistas disponibles en el área de Washington D. C.?
—¿Qué pasó con ese jugador de béisbol de las ligas menores con el que saliste? —pregunto, agradecida porque la atención se desvíe de mí aunque sea un momento—. ¿Era guapo?
—¿Te refieres al que se pasó media hora diciéndome que mi trabajo se quedará obsoleto en diez años, cuando los robots tomen el control y puedan curar a la gente en la mitad de tiempo que yo? Sí. Salí corriendo bastante rápido después de eso.
—¿Y alguno de los chicos del equipo?
—Ni muerta. Paso demasiado tiempo cerca de ellos y les he visto el culo demasiadas veces como para sentirme atraída por alguno. No tocaría a un jugador de hockey sobre hielo ni con un palo de tres metros. —Lexi mira a Emmy—. A menos que alguno de los chicos de tu equipo sea guapo.
—Va a ser que no.
—¡Ah! La hermana de Liam ha diseñado una app de citas en la que las mujeres controlan las conversaciones. Se llama Steady.
—¡Venga ya! Esa me encanta. —Lexi saca el teléfono y nos enseña su perfil—. Es la única que uso. Qué pequeño es el mundo.
—Oye. —Maven me da un golpecito en la rodilla—. Todo va a salir bien.
—Ya lo sé. —Miro a mis amigas con una sonrisa, animada por primera vez en todo el día—. Gracias por dejar que me desahogara.
Hablamos sobre el resto de la temporada y sobre cómo va la tabla de clasificación para los dos últimos meses de partidos antes de los playoffs. Abril está a la vuelta de la esquina, y pronto estaremos inmersos en la lucha por la Stanley Cup.
Siento la vibración de mi móvil debajo del cojín que tengo al lado y al cogerlo tengo que disimular una sonrisa al ver el nombre de Liam en la pantalla.
Liam
*imagen*
Pico te echa de menos
No te lo dije antes, pero yo también te echo de menos
Nos vemos pronto, Sully
Liam
Me muero de ganas, pequeñaja