Baile Anual de Mascaras (Máscaras y sombras 1) X
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Jensen

Llamadas.

Llamadas y más llamadas.

Un nuevo cargamento de droga llega a la ciudad. Ahora que ya no está asociado a Eric, el trabajo se ha acumulado más de lo esperado. Tiene que volver a la ciudad y cerrar asuntos pendientes. Ha pasado demasiado tiempo alejado del trabajo.

Pero ella me necesitaba más que nunca. Aún no entiendo qué es exactamente lo que me atrae tanto de ella, pero no consigo mantenerme lejos. Altera mis sentidos.

Después de saber de dónde venía y quién era realmente su familia, estaba claro que iba a necesitar respuestas que ni siquiera yo podía darle.

—Madre llega hoy —dice Aria a mi espalda.

—Sabes que no hace falta que la llames así, ¿verdad? —le respondo sin girarme—. Solo compartimos padre. Y sé que ella no es precisamente de tu agrado.

—No me importa —contesta con calma—. Es lo que ella desea. Y no quiero que Leyla se sienta peor con la situación. Está pasando por mucho, y aún le quedan cosas por resolver.

Se remueve inquieta.

—Voy a necesitar que Viktor y tú volváis a la ciudad —añado—. El cargamento llegará en unos días. Tenemos que buscar un nuevo almacén.

Apoya su brazo en mi hombro.

—Nos haremos cargo. Pero sabes que el cliente prefiere tratar contigo. Y…, tranquilo, lo resolveremos esta vez —añade desviando el tema hacia ella de nuevo—. Tendrá que presentarse ante su abuelo algún día.

—Dejaré a alguien externo al mando —le indico—. Y respecto a lo otro, lo sé. Le diré a nonna que concierte un encuentro con él.

—Reservaré un vuelo comercial para volar mañana a Nueva Orleans. Te dejo solo. Voy a contarle el nuevo plan a Viktor. Te veo en la cena.

Nos miramos por última vez y observo cómo se aleja.

◆◆◆

La cena está a punto de empezar .

Desde nuestro encontronazo en el pasillo, no había vuelto a ver a Leyla en todo el día. Estaba dejándole espacio para digerirlo todo sobre su nueva identidad.

Estoy seguro de que Eric y los demás ya conocían la noticia. Según me ha dicho mi padre, en la empresa va todo como siempre. No ha habido ninguna sospecha por su parte. Seguimos intentando reclutar socios que nos respalden en caso de guerra.

Que una mujer mande sobre todos nosotros no va a gustar.

En este mundo, solo son una vía para establecer contactos o para mantener la estabilidad en el núcleo familiar. Así que va a tener que ganarse el respeto y la confianza de sus hombres. Y yo pienso ayudarla también con los míos.

Gina llega puntual con tres hombres trajeados a su espalda. Va igual de elegante que siempre: viste un abrigo de cachemira, con unas gafas de diseñador colgando sobre su camisa, y el pelo le cae en suaves ondas por los hombros.

Camina con paso firme, con esa seguridad inquebrantable que siempre ha tenido. Así es ella, como si tuviera el mundo a sus pies.

La estrella más brillante del cielo.

Cuando sus ojos se encuentran con los míos, hace que sus hombres se retiren y se acerca a mí para darme un ligero abrazo, más por compromiso que por afecto. Siempre ha sido una mujer fría.

—Deseo ver a la mujer que ha hecho que viaje hoy hasta aquí —dice sin apenas mirarme a la cara.

—Yo también me alegro de verte, Gina —interviene Morgana—. ¿Por qué no te tomas una copa con tu querida exsuegra? Quizá te ayude a relajarte un poco .

Aunque no lo parezca, mi madre y mi abuela tienen buena relación, teniendo en cuenta que las dos son mujeres de carácter fuerte. Han sabido sobrellevarse durante estos años gracias a su desprecio por mi padre.

Tras la separación, siguieron manteniendo el contacto. Y me atrevería a decir que, en el fondo, se tienen cariño, pero con estas dos nunca se sabe… Te pueden mirar a los ojos mientras te clavan un cuchillo por la espalda y aun así seguirías sin pensar que han sido ellas.

Mi hermana en cambio es todo lo contrario. Por eso es mi favorita, aunque jamás lo diré en voz alta.

Me alegra que tenga a alguien como Viktor a su lado.

Estoy sentado en el gran salón cuando mi vista se eleva hasta la mujer que baja por la enorme escalera de caracol.

Ahí está.

La mujer que está cambiando mi vida a pasos agigantados.

Baja despacio. Sus ojos brillan al encontrarse con los míos y, en ese instante, puedo asegurar que sé con certeza que lucharé hasta el final por lo que estamos empezando a crear. Destruiré a cualquiera que se interponga entre nosotros y me la follaré hasta que nos convirtamos en uno solo.

Mis pensamientos se ven interrumpidos cuando Gina se gira para verla.

Frunce el ceño. Hasta que sus cejas casi se tocan.