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L ucas corre desesperado hacia la casa en llamas.
El terreno es irregular y tropieza y cae hasta en dos ocasiones.
Se siente torpe en un entorno que desconoce.
Siente la impotencia de creer que su mayor temor va a cumplirse y que no será capaz de salvar aquello que más quiere en este mundo: su propia hija.
No ha sabido protegerla y ahora está en peligro y él, inútil, no hace más que caerse sobre la tierra.
Cuando al fin alcanza la casa, nota el intenso calor en su rostro, suda a mares. Ante él se presenta la imagen más terrorífica que ha visto nunca: peor que cualquiera de sus pesadillas.