Ayúdame a salir 32 Alex
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32 Alex

Cuando llego a casa, voy directa al baño.

El espejo me devuelve una imagen que hace que empiece a llorar.

Abro el grifo y me lavo la cara. Una cara en la cual una mejilla sangra.

No sé con qué me habrá dado, pero era duro.

¿Un anillo? No puedo dejar de llorar. Cuando me seco la cara, vuelvo a mirarme en el espejo.

Tengo una marca en la mejilla, por donde empieza a asomar un pequeño moratón.

De repente, siento tanta rabia que, con un grito, cojo el jabonero y lo tiro al espejo, sentándome en el suelo del baño, abatida. Hay cristales del espejo por todos lados.

No puedo parar de pensar, de repetirme, ¿por qué?

¿Por qué la gente es así?

¿Qué he hecho para que me traten como me tratan?

¿Cuándo la gente verá que esto está mal?

Esta última pregunta me hace pensar en las conversaciones que he ido teniendo con Ethan. Puede que tenga razón en que no todas las personas son iguales. Pero no tiene razón en una cosa.

No de todo se sale.