Capítulo 15
Bastian
Me senté en el primer escalón, dejando que el frío de su mármol traspasara la tela de mis vaqueros. La música se había apagado y las voces de quienes se divertían ya se habían callado. Ya no quedaba nada que distrajera mi cabeza ni acallara su ruido.
Hundí mi cara en las manos y dejé caer los hombros, asumiendo el peso de la realidad. Como llevaba toda la vida haciendo.
Asumir. Asumir. Asumir.
Estaba hecho para ello.
Tenía que asumir la vida con la que había nacido y que tanta mella había hecho en mí. Una vida que a veces consideraba como una condena, aunque luego me ahogara en la culpa por pensar así cuando me fallaban las fuerzas.
Tenía que asumir las consecuencias de mis decisiones, aunque eso me alejara de lo que de verdad deseaba.
Tenía que asumir la responsabilidad de mis propios actos y palabras. Dolían y me dolían, pero eran necesarios para apartar todo lo que podría amenazar con devastarme. Igual que hizo un día la vida con él.
Yo celebraba mi cumpleaños, pero él, su muerte en vida.
Tenía que asumir ser un monstruo para blindarme. Para no convertirme yo también un día en la sombra de un hombre inundado en agonía.