CARLA
Haber estado extorsionando a Avery para conseguir información privilegiada sobre el grupo del momento los Tentations , me había granjeado convertirme en la reportera del momento.
Pero todo el mundo sabe que la fama es muy efímera, y yo necesitaba volver al candelero ya que mi jefe me estaba presionando para que diese con otro filón de oro como había sido Ray Orson y su grupo de música.
Desde el accidente se había hablado del grupo hasta la extenuación.
Estudiado a todos los integrantes, sus vidas anteriores, su trayectoria musical, sus vidas privadas y todos los escándalos que habían provocado.
Con el tema de sus muertes habían ganado mucho más protagonismo, bien le gustaba a la gente el drama, pero como ya hacía unos meses desde la desgracia, poco más jugo se le podía sacar a ese drama.
—¿Y si voy a buscarlo y le damos un empujoncito para sacarlo de nuevo a la palestra?
—¿Sabes el clima que hace allí? —me recordó de nuevo.
Por supuesto que lo sabía, había estado mirando el tiempo todos los días, esperando a que pasase un poco la ola de frío que hacía para poder ir a enterarme de primera mano de los planes que tenía nuestro superviviente para su futuro próximo. No podía pasarse la vida allí escondido ¿verdad?
Además, por las palabras de Avery, algo me decía que a lo mejor no estaba solo allí escondido y eso sí que sería una gran noticia.
—Ya, bueno, no va a estar nevando indefinidamente. Podemos aprovechar unos días para ir con una unidad móvil.
Colt, mi jefe, me miró detrás de sus gafas de culo de botella. Cada vez era más orondo y ahora su barriga lo obligaba a estar casi reclinado en la silla porque no se podía sentar erguido.
No me gustaba que no me diera carta blanca para trabajar a mi aire, después de llevar años aguantando el tipo y dando todas las exclusivas de los Tentations , pensaba que me lo había ganado con creces, pero al parecer estabas muy bien mirada mientras dieras exclusivas, si no dejabas de ser relevante. Asco de trabajo, de verdad.
Por unos instantes pensé en romper el contrato de confidencialidad que Avery me había obligado a firmar sobre lo del dinero entregado a su hermano, gracias a Ray que seguía sin saber nada, por supuesto, y que, además, sabía que ya había devuelto, así que ir a Rumanía y destapar su ubicación y a la persona con la que estuviese era la única solución que tenía.
—Voy a ir en cuanto mejore el tiempo unos días, no me atrevo a esperar más y que la competencia se entere de su ubicación y nos revienten la exclusiva.
—Haz lo que quieras, de verdad. Pero consigue que merezca la pena.