2. Co-Estrella
CO-ESTRELLA
Camarón que se duerme, se lo lleva el diablo.
Debí haberme lanzado.
El cuarto de reuniones es el primer escenario al que esta aventura me lanza, sin practicar, sin guion, sin un arma para defenderme de Malek.
Sabía que yo sería su coestrella, él el interés amoroso de la protagonista y que tendríamos que soportarnos. Miré su foto en Wikipedia por un largo rato en la noche. Solo que no lo reconocí.
Para su último papel, siendo un gladiador en una peli respetable para los cinéfilos, había cambiado de look.
Pensé que el cabello largo y la barba eran solo una peluca y maquillaje.
Recuerdo sus gafas gigantes en la universidad, de pronto mi mente hace 'click' y me doy cuenta de que está usando lentes de contacto con color ahora.
Malek no es el típico "enemigo" juvenil que uno espera, al menos no ahora. Antes no era el chico popular desagradable, sino un nerd del arte, reservado y observador.
Hoy tampoco es el famoso que se ha vuelto insoportable, sino un actor con los pies en la tierra, amable, respetuoso, dulce y muy, muy carismático. Es alguien que puede hacer reír a cualquiera en estas cuatro paredes, puede iluminar los rincones más oscuros.
Excepto mi sombría expresión.
Estoy esperando que la conversación anterior hubiera sido solo una alucinación por exceso de frío.
«¿Él sabía que era yo y lo hizo por molestarme?»
«¿Está igual de asqueado? ¿Sorprendido?»
«¿Lamenta no haberme empujado por el precipicio? Sí, estoy segura de que lo lamenta».
La última conversación que recuerdo con él en la universidad fue a gritos. Recuerdo haberle dicho algo como «Espero que tu forma de juzgar a los demás vuelva a apuñalarte por detrás, papa Francisco de pacotilla».
Sí, era un poco intensa antes. Hablemos de eso después, tengo una reunión a la que prestar atención, no a los gritos en mi cabeza.
Dejo escapar un largo suspiro.
Quisiera que este hombre desapareciera de la faz de la tierra. Lo haría con mis propias manos si no fuera, ya saben, ilegal.
«¿Estoy pre-confesando un crimen? Bueno, tampoco es como si alguien pudiera leer mis pensamientos».
Me estoy volviendo loca.
« Él me está volviendo loca».
— Baile inolvidable está estipulada para salir a finales de año, entonces pueden hacerse una idea de cuánto tiempo tenemos para empezar a rodar —habla una de las coordinadoras—.
Como deben saber, es la adaptación del libro con el mismo nombre, el cual ya tuvo una adaptación cinematográfica hace unos cuantos años.
—Queremos revivir los clásicos —explica el director—.
El público general quiere volver al pasado, y bueno, ¿no es lo que todos queremos?
—Sonríe—. Por supuesto, el libro y el guion original son algo anticuados, muy del siglo pasado.
Sufrió unas ligeras modificaciones en su modernización.
Aunque la historia sigue siendo la misma.
—¿Modernización? —cuestiono y la mitad de los presentes me mira como si hubiera preguntado cuánto es dos más dos.
Me hundo en mi silla.
—En los tiempos en que fue lanzado este libro, la sociedad era más conservadora y pese a la dinámica tan...
viva, simplemente había cosas que el autor no se podía permitir.
Lo cual llevó a que la primera adaptación no estallara como debería en el público juvenil, nosotros buscamos hacer algo que no les parezca aburrido a los adolescentes y haga que los adultos giren sus cuellos para mirar.
La nostalgia mueve montañas. El extrañar vende como pan caliente.
Contengo la respiración, mantengo mi sonrisa y asiento. No es como que no haya actuado en un romance antes, aun así, mi corazón está por explotar.
Reconozco al resto del elenco, son todos actores famosos o con buena trayectoria. Me empiezo a sentir insegura de ser la única "gema en descubrimiento".
He oído hablar del director, del equipo que se encarga del vestuario; el guionista es uno de los más respetados de Los Ángeles y tenemos tres coordinadoras distintas para el rodaje. Incluso una profesora de baile, como requerí. Esto es serio.
Salimos contentos de la reunión, no es que haya que descifrar el secreto de las pirámides egipcias, solo bailar, besar y actuar enamorados.
Todos parecen estar celebrando el proyecto de sus vidas, no había caído en cuenta de lo grande que será esta producción hasta que he visto a iconos del cine alrededor de la mesa hoy.
Necesito oxígeno, siento que llevo dos horas sin permitírmelo por completo por temor a molestar a los demás al respirar. Salgo al pasillo con el resto, en otro de los salones hay una mesita con aperitivos, cortesía del director.
—Por si no quedaba claro... —Malek se para justo detrás de mí, inclinándose un poco para susurrarme al oído—. Quedan revocadas todas las propuestas de más temprano.
—Lo supuse. De todas formas, tampoco estoy interesada.
—¿Has resuelto lo de tu vestido? Puedo darte una limosna y que te compres alguno de los de la boutique de abajo.
Finjo una arcada, lo suficiente bajo y de forma cautelosa para que nadie alrededor nos preste atención.
—Mierda, me será increíblemente difícil actuar como si me gustaras. Ver tu cara me da ganas de vomitar.
—No digo lo mismo. —Se cruza de brazos—. A diferencia tuya, algunos sí somos buenos actores. Puedo hacer lo que sea, incluso si es pretender que no preferiría meter mi pene en una colmena antes que entre tus piernas.
—Ja, qué lindo. —Poso mi mano en su mejilla, acercándolo a mí—. Voy a hacer que este papel te sea imposible, señor Cooper.
—No juegues con fuego, Soledad. Si tuvieran que escoger a uno de nosotros, sería a mí. Esto no es un club de la universidad, yo soy un A+ y tú una don nadie.
—Créeme, que te echen o me echen sería una bendición. Para cualquiera es fácil ponerse un traje de metal y pegarse con tres NPCs , les vences fácil, eso es parte del guion. —Me muerdo el labio—. Quiero verte tratar de ganarme a mí.
—¿Es un reto, Soledad? Porque vaya que me encantaría ponerte en tu lugar de una vez por todas.
—Se ve que me odias, Malekcito. —Río—. ¿Quién diría que todo lo que se necesita para enfurecer a una estrella es no dejar que se sienta el rey en la universidad por un semestre? Eres fácil de quebrar, no trates de compararte conmigo. Vas a lamentar este reto.
—No, no te odio. Para odiarte deberías importarme y no lo haces.
Incluso, te diría que no acepto tu reto, porque a diferencia tuya, yo soy un profesional y lo único que quiero es que las cosas salgan bien.
De hecho, espero lo logres rápido, porque esta película será un éxito y si tú te interpones en ello con tu lamentable actuación, entonces sí que tendremos problemas.
—Sigues siendo igual de idiota que antes.
—Sigues siendo igual de tonta.
—Ególatra.
—Ilusa.
—Narcisista.
—Ridícula.
—Miserable.
—Mediocre.
—Veremos quién es el verdadero mediocre en el set, niño prodigio —digo su apodo y eso lo hace rabiar, lo veo en su mirada, en que se le haya borrado la sonrisa—. No puedo esperar a quitarte la máscara. Pronto todos sabrán quién eres en verdad.
—Haz lo que se te de la gana, Soledad. Pero hazlo sin descuidar tu trabajo, el cual más te puto vale hacer bien. Sería una pena que tan pronto tuviéramos un eclipse de sol y... tu carrera acabara antes de siquiera comenzar.
El director se acerca a nosotros con una taza de té de manzanilla en la mano y nosotros borramos la tensión creada en medio microsegundo, ponemos nuestras mejores sonrisas falsas y yo lo tomo del brazo.
—¡Mis chicos! —Nos escudriña—. Estoy seguro de que el rodaje irá de maravilla, son perfectos para el papel y... —Se frota la barbilla—. Puedo ver las chispas surgir. Hay fuegos artificiales alrededor.
«Sí, yo más bien creo que es el inicio del incendio».
Malek avisa que tiene que irse pronto, no sin antes "despedirse" de mí con un beso en la mejilla y aprovechar para susurrar:
—Vas a desear que yo sea solo un producto de tus pesadillas, Soledad. Pero no lo soy. Así que prepárate para una experiencia que hará que el resto de tu linaje tenga escalofríos al oír mi nombre.