Arrogante: El libro de mentalidad de Isra Bravo 12. Tomar consciencia o tomar pastillas
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12. Tomar consciencia o tomar pastillas

Tomar consciencia o tomar pastillas

Conocí a Germán porque entró a trabajar en una gasolinera que acababa de dejar yo. Osea, cuando dejé mi trabajo en una de las gasolineras en las que trabajé, él ocupó ese puesto. Yfue a raíz de eso que nos empezamos a hacer amigos.

En todo caso, Germán se lamentaba muy a menudo de su gordura.

Que si no podía hacer deporte como los demás.

Que si las chicas no le hacían caso y no follaba.

Que si la gente le juzgaba y le hacían sentir mal.

Todo eran lamentos y cuando se iba confesando daba algo de pena, parecía cierto que lo pasaba mal.

Siempre decía que tenía que adelgazar, pero nunca lo hacía.

Lo decía y lo decía, pero sus actos iban justo en la dirección contraria.

Al menos durante un año estuvo así, lamentando lo gordo que estaba, bajándose la camiseta que parecía querer huir de su cuerpo gordo y blando y asegurando que adelgazaría.

Yo nunca comentaba nada, sólo le observaba.

Yun día, algo cansado de la misma canción de siempre, de que adelgazaría, simplemente le pregunté con calma: «¿Ypor qué no lo haces?

». Se lo pregunté de forma seca. No pretendí hacerlo, pero luego me alegré de sonar así.

Yaunque no fue mi intención, pude ver en sus ojos que se sintió profundamente avergonzado.

Nueve meses después, no le sobraba ni un kilo.

Muchas veces en la vida tenemos objetivos y tenemos sueños.

Ysi miramos nuestras agendas (el que la tenga), vemos que semana tras semana apenas hemos invertido tiempo en aquello que a nosotros, en teoría, nos resulta realmente importante.

Creemos que lo que más ansiamos es ser exitosos, o ganar dinero, o tener reconocimiento, o mejorar nuestra forma física, o ser mejores bailarines, o rodar una película, o pasar más tiempo con la gente a la que realmente queremos y con la que nos queda poco tiempo.

.. Pero a la hora de la verdad, cuando miramos lo que hacemos semana tras semana, no hemos invertido tiempo en nada de eso.

No hemos invertido tiempo en nuestros negocios, no hemos invertido tiempo en cuidar nuestra salud física, y nuestro contacto con nuestra madre ha sido llamarla una vez, si acaso y por encima, en toda la semana.

Entonces, si tomamos consciencia de ese chirrido, de esa disonancia entre lo que creemos importante y lo que realmente hacemos al final, podemos empezar a tomar cartas en el asunto.

Así que lo único que te puedo decir es: toma cartas en el asunto, haz que tus seres queridos tomen cartas en el asunto y todo saldrá bien. De verdad. Cuando tomas cartas en el asunto, todo acaba saliendo bien. Te lo digo por experiencia.

Yacuérdate de Germán, porque te hablaré mucho más de él en próximos libros. Tiene grandes historias.