Arrogante: El libro de mentalidad de Isra Bravo 13. Creer en ti mismo y en la niña del exorcismo
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13. Creer en ti mismo y en la niña del exorcismo

Creer en ti mismo y en la niña delexorcismo

Para enfrentarte a todas estas dudas y miedos de los que estamos hablando y superar las adversidades que vas a encontrar en el camino del emprendimiento, necesitas confiar en ti mismo.

Yquiero hablarte de un error que cometemos y que está directamente relacionado con esto.

Este error es pensar que nuestras creencias son algo que elegimos, cuando esto no es así en absoluto.

Me refiero a que yo no puedo elegir de pronto creer en algo en lo que no creo.

Por ejemplo, no puedo creer en el comunismo como un sistema económico fiable sólo porque lo desee (sabiendo además que es basura), simplemente chasqueando los dedos.

Hay mucha gente que repite frases como: «Tienes que creer en ti mismo». Sí, claro, eso ya lo sé, pero cómo lo hago; uno cree en aquello de lo que está convencido, no en aquello en lo que quiere creer. Yaquí está el asunto, ¿de dónde podemos sacar ese convencimiento?

Por tanto, para cambiar cualquier creencia que tengas atascada y que te impide avanzar (cosas del tipo «yo no soy la clase de persona que puede montar un negocio y no soy el tipo de tío con el que saldría la chica de la tienda de las fotocopias») lo que tienes que hacer es exponerte a esas situaciones.

Hay posibilidades muy reales y muy grandes de que fracases, pero esto te va a dar un aprendizaje que te va a permitir, cuando te vuelvas a enfrentar a una situación similar, hacerlo con mayores garantías.

Ypoco a poco vas a conseguir los éxitos que te van a permitir cambiar esas creencias que tenías sobre ti mismo, porque van a ser hechos y vas a adquirir la confianza que necesitas en áreas que te parecían imposibles.

Es lo que he visto en los últimos años en un montón de gente.

Esto es así y es algo fascinante y maravilloso y te pone erecto y pensando en lo correcto.

Ala hora de establecer esas nuevas creencias, va a tener una gran influencia tu predisposición.

Esto se ve muy bien en política, por ejemplo.

Si eres más de la derecha, hay muchas más posibilidades de que creas algo que te digan por ese lado.

Si eres más de la izquierda, hay mucha más predisposición a creer algo que te digan por ese otro lado.

Hasta ahí todos de acuerdo y todo lógico.

La clave para cambiar nuestras creencias, sobre todo en lo que se refiere a la confianza en nosotros mismos, es enfrentarnos a una situación que nos haga darnos cuenta de que estamos equivocados.

Por ejemplo, imagina que vas a pedirle una cita a la chica de la tienda de las fotocopias y piensas que si te rechaza te vas a morir, pero te dice que no y te das cuenta de que tampoco es el fin del mundo.

Para empezar, ha quedado demostrado que la creencia que tenías sobre las consecuencias aterradoras de ese fracaso era falsa.

Personalmente, este enfoque me ha ayudado y lo he visto también en otras personas que han logrado ganar esa confianza en sí mismas.

Personas que me han escrito para decírmelo, que gracias a atreverse a lanzar sus negocios, o sus productos o sus formaciones, han cambiado incluso la forma que tenían de verse a sí mismas y afrontar las situaciones.

Quiero decir, no puedes construir confianza en ti mismo si no fracasas.

Si no te enfrentas a las cosas. Puede que fracasar baje tu autoestima de forma momentánea, no voy a negarte que eso te puede pasar, pero no hay nada que deje en peor lugar tu confianza que soñar cosas que jamás te atreves a probar.

¿Cómo cojones te sentirás a los noventa años si desde los veinticinco soñabas con ser escritor y no intentaste publicar ni un puto libro?

¿Cómo te sentirás a los noventa años si desde los treinta querías tener tu propia tienda de bicicletas de montaña y no pasaste de alquilar una los fines de semana?

¿Cómo crees que te sentirás a los noventa años si viviste enamorado de la chica de la tienda de fotocopias toda la vida y jamás te acercaste a invitarla a un café?

Dime, ¿cómo cojones crees que te sentirás?

No te lo deseo, de verdad, esa situación será terrible, no deseo que la vivas.

Yo no me quiero morir, estoy bien por aquí, pero cuando lo haga me pillará autorrealizado y eso es algo que le deseo a todo el mundo.

Creo firmemente que el infierno es estar viendo el final, palpar el final, saber que está ahí, que es inminente y saber que no hiciste nada de lo que realmente querías hacer.

No te hagas ese daño, no te hagas ese terrible daño.

Ese descomunal dolor es infinitamente peor que cualquier fracaso, rechazo o burla que puedas recibir en tu vida por intentarlo.

Da igual qué edad tengas ahora, hazlo.

Haz eso que no quieres dejar olvidado en el trastero húmedo y oscuro de tu vida.